sábado, 23 de mayo de 2015

sé más feliz... no todo es lo material

Muchas veces Siempre hablo de la felicidad en cada una de las conferencias y cursos que doy. Y siempre la pregunta clave es... ¿qué es la felicidad?... y las respuestas son siempre variadas, no hay unanimidad. Cada uno la define de una manera, pero algo que suele ser común es que casi nunca se habla de comprar/tener objetos y cosas... Una de mis preguntas habituales es... ¿y cómo podrías ser más feliz?... Hoy querría hablar de cinco cosas que seguro que pueden ayudarnos a ser más felices que con cosas materiales.

1. Tómate tiempo para desconectar... de todo
Alejarnos de las cosas que pueden estresarnos nos ayudará a ser más feliz que coleccionar cosas materiales. Tómate tu tiempo, descanso de todo y simplemente disfruta de la vida. Disfruta de todo lo que te rodea y relájate. Es difícil, y no todos sabemos hacerlo, de forma que deberíamos aprender... pero no pasa nada, cuando no sabemos hacer algo debemos aprender. Y recuerda que todos nos merecemos un descanso de vez en cuando.

2. Amor
Estar enamorado, querer a los demás y sentirnos queridos es probablemente una de las formas más fáciles para encontrar la felicidad. Experimenta la alegría del amor y rodéate de aquellos a los que realmente aprecias y que te quieren.

El verdadero amor puede durar para siempre, lo material no. Nunca te olvides de tener tiempo para conocer bien a aquellos a los que quieres... y deja que ellos te conozcan. Vuestros lazos se harán más fuertes y posiblemente os ayude a disfrutar más, a ser más felices y ver la vida de una forma más tranquila.

3. Pasa tiempo con amigos
¿Quién no recuerda un momento especialmente feliz rodeado de amigos? Pasar tiempo y disfrutar con ellos nos ayudará a ver la vida como algo feliz. Conoce a tus amigos, comparte con ellos, ellos son los que te ayudarán a compartir la felicidad, Además pueden ser fuente de inspiración, motivación y positividad.

Disfruta de una divertida reunión con amigos, una barbacoa, un desayuno o unas tapas... esos momentos serán una manera perfecta de comenzar o terminar un día. También puedes pasar algunos días de vacaciones con amigos; será una gran forma de conseguir unos días felices que durarán para siempre, al menos en tu recuerdo. 

4. Ten tiempo para dedicarte a un hobby
¿Tiene algo que realmente te gusta hacer, pero que nunca pareces encontrar tiempo para hacer? Tomarte un descanso y disfrutar de hacer eso que te gusta te acercará a la felicidad. Las aficiones proporcionan esa paz y tranquilidad que muchas veces falta en nuestras vidas. De forma que si te gusta la fotografía, escribir, coleccionar cosas, el deporte..., hazlo: disfrutarás, y disfrutar es ser feliz.

5. Encuentra tiempo para alcanzar los objetivos que te hayas marcado.
Lograr metas es sin duda un punto de orgullo en la vida de cualquiera. Encontrar tiempo para lograrlas significa tener un plan. Comienza a diseñar un plan para alcanzar tus metas, esas que tan feliz te hacen cuando las alcanzas. La satisfacción de verte capaz de hacer cosas es mucho mayor que cualquier cosa material.


¿Cómo se encuentra la felicidad? Ya sea pasando tiempo con amigos, sintiéndote querido, buscando un pasatiempo o parándose a pensar para lograr objetivos, la felicidad puede ser tan fácil como centrarse en los aspectos más importantes de la vida, en vez de gastar tiempo, dinero y energía recopilando cosas materiales. Recuerda...

Sonría, reflexiona, actúa, vive, sé feliz.

AVANZA-EVOLUCIONA

domingo, 17 de mayo de 2015

¿por qué no logras tus metas?

Diariamente me encuentro con clientes que no son capaces de llegar a hacer aquello que desean... y por mucho que lo deseen, siempre terminan fracasando. El problema que suelen tener no es sólo que no sepan qué quieren (que también) sino que no son capaces de centrarse en lo que necesitan para llegar hasta allí, ni qué pasos deben seguir, ni... Uno de los trabajos que hacemos de forma conjunta es encontrar la manera de alcanzar las metas que tiene, y muchas veces puede ser tan simple como hacer justo lo contrario a estas 5 cosas que suelen estar presentes, en mayor o menor medida, en casi todos mis clientes.

1. Aplazar
Aplazar... ¿qué más decir? En lugar de posponer planes, planea una acción diaria para conseguir estar más cerca de donde quieres estar... sólo una paso más cerca será suficiente.

2. Distraerse 
Distraerse es fácil y sucede todo el tiempo, especialmente cuando las cosas se ponen difíciles y sentimos el deseo de rendirnos. ¿Cuál es la mejor forma de evitar las distracciones? Recuerda siempre cuáles son tus prioridades y ponlas en la parte superior de lo que debes hacer cada día. Recuérdate terminar una tarea antes de empezar a hacer otra.
La clave está en mantener la concentración. Decidiendo lo que es importante, le dices a tu mente dónde debe centrar su atención. Mantén una actitud positiva y no permitas que haya distracciones.

3. Falta de motivación y estímulo
Podemos buscar el aliento de los demás, pero...¿qué hacemos para animarnos nosotros mismos? El éxito depende básicamente de la forma en que nos motivamos. La motivación sólo puede venir desde dentro de uno mismo, así que encuentra la forma de motivarte a ti mismo para seguir adelante.
¿Qué te motiva para seguir y perseguir tus sueños?, o dicho de otro modo... ¿para qué quieres hacerlo?


4. No tener un plan
No tener un plan evitará que consigas tus metas. Diseñar uno te recordará qué es exactamente lo que quieres y cómo vas a conseguirlo. Crear una estrategia es importante para casi todo lo que hacemos en la vida. No tener ninguna puede destrozar cualquier avance y desalentar cualquier intento futuro. Así que detente, piensa, organiza, y luego ponte en acción.

5. Rendirse cuando las cosas se ponen difíciles
Si lo piensas un poco, pocas cosas en la vida son fáciles. Lograr metas, por lo tanto, está directamente relacionado con lo decidido que estés con alcanzarlas. Es fácil darse por vencido, pero hacerlo te limita. Y cuando las cosas se pongan difíciles, tómate un descanso si hace falta, y una vez que te sientas de nuevo con la fuerza necesaria para llevarlo a cabo, ponte de nuevo a ello; pero no dejes que las dificultades te alejen de tu triunfo personal.


Asegúrate de mantener la concentración y rodearte de la positividad que necesitas para alcanzar tus objetivos así como de mantener tus metas claras en tu mente todos los días. Evitar las cosas que te impiden alcanzar tus metas te acercarán mucho a ellas. 


...sonríe, reflexiona, actúa, vive, sé feliz.


AVANZA-EVOLUCIONA.

miércoles, 8 de abril de 2015

¿sólo pesimista... y aún positivo?

Un buen gran amigo me invitó la otra noche a que hablara de los adverbios aún y sólo en alguna de las frases que suelo utilizar cada mañana para desear los buenos días, sin embargo consideré que era un tema demasiado importante como para dedicarle sólo unos pocos caracteres.

La forma en la que nos motivamos empleando un lenguaje u otro influyen notablemente en los resultados que podemos conseguir. Nuestra pensamientos nos influyen mucho más de lo que creemos a la hora de conseguir nuestros retos, ya sean personales o profesionales.

Después de pensar en esos dos adverbios (aún y sólo) de los que me habló Antonio, voy a tomarlos justo al revés de como me las planteó él,.. y espero que no se moleste. 

Lo primero que debemos tener es mucho cuidado con su uso, porque el cómo las usemos puede ayudarnos a conseguir nuestras metas o no. Las gestión correcta del sólo y el aún nos van a acercar a nuestros objetivos o que seamos más positivos o pesimistas y por ende, más felices.

Imagina que estás intentando conseguir un objetivo que nos obliga a un determinado esfuerzo y estamos a punto de alcanzarlo pero no terminamos de llegar a él... Mira la diferencia entre usar sólo o aún
- sólo me quedan dos temas que estudiar; aún me quedan dos temas para preparar.
- sólo tengo que hacer una llamada para conseguirlo; aún tengo que realizar una llamada para conseguirlo.
- sólo me queda un día para conseguirlo; aún me queda un día para conseguirlo.
- sólo me quedan 3 kilómetro para llegar a meta; aún me quedan 3 kilómetros para llegar a meta.

¿Con qué mensajes de los anteriores te quedarías?... ¿Qué mensajes te hacen sentir que estás más cerca de lograr tu objetivo? ¿Cuál te parece más positivo? La inmensa mayoría de las personas contestan que los primeros les dan más confianza, sin embargo (y aún sabiéndolo) no todos actuamos así. En momentos críticos o de tensión lo primero que falla es nuestro cerebro, que manda señales a nuestro cuerpo para que deje de intentarlo y nos demos por vencidos. 

La próxima vez que te encuentres en una situación como ésta prueba a mandarte mensajes utilizando el adverbio "sólo"... seguro que así conseguirás muchas más metas personales y seguro que también éxitos profesionales.

Pero cuidado!!!, no siempre es así (siempre tiene que haber un pero)... y aquí llega la parte en la que sin duda estoy de acuerdo con la reflexión de Antonio y Aurora...porque usar una u otra variará la forma en la que vemos las cosas, y éstas pueden ser positivas o negativas dependiendo de lo que usemos para expresarnos.

Mira en este caso la diferencia entre usar el adverbio "aún" frente a "sólo"
- aún me queda una cerveza; sólo me queda una cerveza.
- aún nos queda una noche juntos; sólo nos queda una noche juntos.
- aún me quedan 20 minutos para llegar a meta antes del tiempo de corte; sólo me quedan 20 minutos para llegar a meta antes del tiempo de corte.

De forma que si necesitamos un tiempo extra para conseguir un objetivo deberíamos pensar justo al revés, porque usando "sólo" frente a "aún" limitamos de antemano la consecución de los objetivos. Además, si lo que tenemos es un tiempo limitado o una pequeña cantidad de algo que nos gusta o que deseamos, pensemos siempre en la suerte que tenemos de disfrutar de eso que tenemos ahora mismo más que en lo poco que nos queda para dejar de disfrutarlo... aún te te tengo a ti... sólo te tengo a ti.

En resumen, entrenando tu mente te será más fácil encontrar la felicidad, y es que al final, la vida está llena de pequeños retazos de alegría.


AVANZA-EVOLUCIONA.

domingo, 1 de marzo de 2015

¿terapia de pareja?

Hace unas semanas llegó una pareja a terapia sin tener claro qué se puede conseguir con ella, pero queriendo que su relación mejorara... Lo más común es encontrarse con parejas que quieren dejar de pelearse, sentirse mejor, solucionar problemas de comunicación, ser más felices...

Sin embargo hay que tener claro que no se puede construir una relación positiva sólo solucionando lo que está mal. Es un buen comienzo, está claro, pero hay que pensar qué tipo de relación es la que se quiere tener y cómo se va a llegar a ella.

La mayoría cree que la terapia en pareja es únicamente para cuando se tienen problemas, muchos otros lo consideran como el recurso final y asisten cuando la relación ya está a punto de destruirse, cuando la motivación de uno u otro está baja y ya no le interesa seguir con la relación o bien cuando ya no se tienen las ganas para arreglar los problemas que van apareciendo. Así que la relación se vuelve incomoda, se vive infeliz y lo único que deseamos ya es separarnos.

Mientras más tiempo pasa una pareja en busca de ayuda los patrones negativos se vuelven mas rígidos, las peleas y desacuerdos son más frecuentes y/o de mayor intensidad, y  algunas veces se han formado creencias en uno o los dos de que las cosas no van a cambiar y solo se lo están confirmando una y otra vez.

La mayor parte de las veces un problema empieza pequeño, en ocasiones una simple actitud que nos molesta o un desacuerdo y ésto va creciendo hasta que se vuelve un gran problema. Se trata de situaciones que bien vale la pena solucionar desde un comienzo.

Sin embargo, deberíamos ver la terapia de pareja como algo preventivo. La terapia en pareja es un recurso positivo para el crecimiento individual y en pareja, es también una oportunidad de encontrar nuevos aprendizajes en la forma de relacionarse, da un espacio privado y seguro en donde se pueden tocar temas sin temor a la reacción del otro, es un espacio de reencuentro, de dialogo y de conexión. La terapia en pareja es una oportunidad de hacer una unión más fuerte.

Iniciar una terapia de pareja en el momento adecuado puede ser la diferencia entre reconstruir la relación o la separación. En muchas parejas el amor no es el problema, ni la motivación o la buena o mala voluntad. La realidad es que nadie nos ha enseñado cómo relacionarnos en pareja y guardamos aprendizajes inconscientes que no funcionan en la relación y que es posible revisarlos y cambiarlos mediante la terapia en pareja o individual.

martes, 3 de febrero de 2015

¿por qué pensar en positivo?

Pensamiento positivo… de primeras ya suena bien (la mayoría de nosotros prefiere ser positivo antes que negativo), pero el "pensamiento positivo" es también un término muy etéreo y del que es fácil deshacerse ya que casi siempre anteponemos nuestras obligaciones y preocupaciones. 

Sin embargo hay distintas investigaciones que demuestran que el pensamiento positivo es mucho más que ser feliz u optimista. Los pensamientos positivos en realidad pueden dar valor a nuestra vida y ayudarnos a desarrollar habilidades que van mucho más allá que una sonrisa.

Imaginemos que estamos caminando por un bosque y de repente vemos un oso enorme caminando delante. Cuando sucede, nuestro cerebro registra una emoción negativa (en este caso, el miedo). Una emoción negativa programa al cerebro a hacer una acción específica... por ejemplo, huir. El resto del mundo no importa. Nos centramos exclusivamente en el oso, el miedo que genera, y cómo podemos alejarnos. Y éste es un instinto muy útil si estamos tratando de salvar nuestra vida, pero en nuestra sociedad no tenemos que preocuparnos por tropezar con osos (al menos diariamente). El problema es que el cerebro sigue programado para responder a las emociones negativas de la misma forma: desconectándose del mundo exterior y limitando las opciones que vemos a nuestro alrededor.

Cuando estamos peleándonos con alguien, el enfado y la rabia pueden llevarnos  hasta el punto de no poder pensar en nada más. Y pasa lo mismo cuando estamos estresados por todo lo que hay que hacer, y nos resulta difícil empezar con algo porque estamos paralizados por lo larga que es la lista de tareas. O, si nos sentimos mal por no hacer ejercicio o no comer sano, lo único que pensamos es la poca fuerza de voluntad que tenemos y lo perezoso que somos.

En todos estos casos, el cerebro se cierra al mundo exterior y se centra en las emociones negativas de miedo, ira y estrés (como hizo con el oso), y las emociones negativas impiden que el cerebro vea otras opciones... es el instinto de supervivencia.

Ahora comparemos ésto con lo que las emociones positivas hacen a nuestro cerebro. Se han hecho muchos experimentos y se ha descubierto que experimentando emociones positivas se amplía nuestra visión de posibilidades y nuestra mente se abre a más opciones. Lo cual nos lleva a poder afirmar que lo mejor de las emociones positivas es que nos proporcionan mayor capacidad para desarrollar habilidades y recursos para poder usarlos en nuestra vida. 

Y llega la gran pregunta: si el pensamiento positivo es tan útil para el desarrollo de habilidades valiosas y para apreciar la vida, ¿cómo podemos conseguir ser positivos?. La respuesta es… haciendo cualquier cosa que despierte sentimientos de alegría, satisfacción y felicidad. Todos sabemos qué cosas nos hacen felices. Quizás sea tocar la guitarra, quizás pasar tiempo con una persona determinada, quizás hacer crucigramas...

Dicho esto, hay tres cosas importantes que debemos hacer.
1. Reflexiona. Las personas que reflexionan diariamente tienen más pensamientos positivos. Se ha observado que las personas que reflexionan habitualmente adquieren habilidades útiles a largo plazo. Por ejemplo, meses después de realizar un experimento se constató que las personas que reflexionaban a diario durante el experimento siguieron mostrando una mayor atención, unos objetivos claros en la vida, más apoyo social, y enfermaron menos que los otros.
2. Escribe/Habla de situaciones positiva. Aquellos que escriben sobre experiencias positivas tienen mejor humor, van menos al centro de salud, y tienen menos enfermedades. 
 3. Disfruta. Programa un tiempo para disfrutar en tu vida. Estamos siempre muy ocupados con el trabajo y otras responsabilidades pero... ¿por qué no programar tiempo para disfrutar?, así que date permiso para sonreír y disfrutar de los beneficios de la emoción positiva. Programa tiempo para jugar y para aventurarte.

Y nunca dejes que las cosas se queden en tu mente, ponlas siempre en tu vida real y haz que sucedan.


AVANZA-EVOLUCIONA.

domingo, 21 de diciembre de 2014

feliz 2015... y felices propósitos!!!


¿Sabes ya cuáles serán tus propósitos para el Nuevo Año?


Año Nuevo está ahí mismo y la mayoría empezaremos a ponernos nuevos objetivos para el 2015, si no lo hemos hecho ya, pero ¿realmente conseguiremos nuestros objetivos? porque del dicho al hecho hay un trecho. Es más fácil decirlo que hacerlo... y sólo el 8% de la gente lo consigue. ¿Por qué el 92% de las personas no logran mantener sus propósitos de Año Nuevo?

Puede ser por...
1.- No tener ningún plan, ya que no planificar es planificar el fracaso. 
2.- Intentar hacerlo solo; cuando tenemos apoyo externo nos es más fácil conseguir las cosas. 
3.- Tener metas poco realistas. 
4.- No recompensarse con los logros conseguidos. 
5.- Renunciar a la mínima. 
6.- Esperar resultados rápidos.
7.- No actuar lo suficiente.


Pero como lo que no nos interesa es ser de ese 92% que no lo consigue... veamos cómo podemos hacer para ser parte de ese 8% que sí que lograrán sus metas para el año nuevo.

1. Céntrate en uno o dos objetivos.
Uno de los principales errores que se comete es intentar cambiar demasiadas cosas. Cuantos menos objetivos tengamos, mejor. Así seremos capaces de centrar toda nuestra motivación en una cosa, lo que aumenta las posibilidades de tener éxito. Céntrate sólo en una meta, dos como máximo, si no... lo más normal es fracasar.

2. Ponte metas específicas.
Los propósitos para el nuevo año suelen ser muy generales, lo que hace que sean más difíciles de conseguir. Intenta ser más específico, cuanto más específico seas, más fácil te será alcanzar tu objetivo. "Ponerme en forma" o "Perder peso" suelen ser unos propósitos muy habituales, pero... ¿cuánto peso quieres perder?, ¿cuántas veces quieres salir a correr? 
Sé específico, "Perder 5 kilos de aquí a Abril" sería un objetivo mejor. Ponerte distintas metas durante el año sería también interesante. De esta forma, siempre tendrás algo alcanzable en lo que puedes centrarte y que no parezca muy lejano.

3. Recuérdate tus metas todos los días.
Si tienes problemas para mantener tus metas en la cabeza, usa algún truco para recordarte tus metas constantemente. Ponte un aviso en el teléfono con un mensaje que te recuerde por qué estás haciendo ésto, ponte en tu fondo de pantalla un recordatorio, o escribe tus objetivos en el espejo del cuarto de baño... mejor con un rotulador que se borre :-) o... Hay muchos recursos que puedes usar.

4. Involucra a otra gente. Haz que tus propósitos sean conocidos.
Tener amigos y familiares a bordo motiva mucho. La gente con apoyo de otros tienen muchas más posibilidades en alcanzar sus objetivos. Además, cuando nos comprometemos en mejorar nuestro estilo de vida, junto a otra persona -un amigo, la pareja, un hijo-  hay muchas más posibilidades de seguir esos objetivos en los momentos malos. 

La desventaja de hacer todo ésto público es que podríamos avergonzarnos si fallamos. Así que esta parte dependerá de ti... pero si estar bajo presión te ayuda, pon en Facebook (por ejemplo) tu objetivo y tus progresos. 


5. Divide tu meta en pequeñas metas semanales.
Deberíamos poder dividir nuestra meta en metas más pequeñas y tener así metas cada seis meses, cada tres meses, cada mes, cada semana e incluso una meta diaria que nos ayudará a mantenernos en el camino. Perder 12 kilos en 6 meses no nos crea el mismo sentido de urgencia que perder 0,5kg esta semana. De esta forma no pospondremos las cosas, porque un período de 6 meses es mucho tiempo, y la mente nos puede engañar y podremos pensar que hay tiempo suficiente..., y al final no haremos nada.

6. Pide ayuda.
¿Por qué ésto es tan difícil? Sin embargo, cada vez que he pedido ayuda, me sorprende lo fácil que es todo. No tengas miedo de pedirla, no podemos hacerlo todo por nuestra cuenta. Si tu objetivo es perder peso, pero no sabes cómo, pídele ayuda a alguien que sepa más sobre el tema o gente que haya conseguido perder peso. Si tu objetivo es aumentar tus ventas, pídele ayuda a gente que lo haya logrado. No tengas miedo en pedir ayuda, no todo lo podemos hacer nosotros solos.


Sólo espero que con estos pequeños consejos y tus propios propósitos, consigas alcanzar tus metas en el 2015. Y si necesitas ayuda, no dudes en pedirla.

Feliz 2015!!!

AVANZA-EVOLUCIONA. 

domingo, 14 de diciembre de 2014

miedo escénico...

Pastora Soler fue hace unas semanas, Joaquín Sabina este fin de semana, Adele el año pasado... ellos son sólo algunos de los muchos los cantantes y otros profesionales (como gente desconocida, esas con las que nos rodeamos habitualmente) que sufren de miedo escénico, pero... ¿cómo funciona el miedo escénico?, ¿qué es eso?... Pues, hablemos de ello, ya que como es un tema que está de actualidad me gustaría dar más información que aclare este término.

El miedo escénico no es más que ansiedad. Se le suele llamar "miedo escénico", pero no tiene por qué implicar un escenario. Cualquier persona que necesite la atención de la gente, da igual que sean muchas o pocas o una, puede experimentar esta ansiedad.

Suele experimentarse con mucha frecuencia cuando tenemos que hablar en público... yo aún recuerdo mi primera conferencia en Estados Unidos... la primera y encima en inglés!!!. Sin embargo no sólo ocurre con las charlas, gente cuyo trabajo les lleva a tener que dar la cara (actores, músicos, deportistas...) frente a otros, puede experimentar el miedo escénico y les llevará a no actuar correctamente.

Este tipo de ansiedad se puede tratar fácilmente, pero muchos la sufren con todas las limitaciones y las emociones negativas que impone. Y es que, o bien creen que nadie puede ayudarles o creen que será demasiado difícil.

La buena noticia es que esta ansiedad es común y se puede trabajar. Si alguien quiere superar este problema, puede. Pero para lograrlo, siempre hay que saber cómo funciona... y PRACTICAR.

La ansiedad sucede cuando nos centramos en nosotros mismos y en nuestra ansiedad, en lugar de en lo que queremos decir o cómo debemos trabajar. Llega porque tratamos de resistirnos y luchar contra la ansiedad en vez de aceptarla y aprender a trabajar con ella. Es el resultado de pensar en la situación como una amenaza, más que como un desafío.

El miedo escénico es como si alguien nos abucheara continuamente durante la interpretación, y empezáramos a discutir con esa persona pidiéndole explicaciones... el problema es que es con nuestra propia mente con quien tenemos que discutir. Y al final, uno está tan metido en la lucha interna que nos olvidamos del trabajo que tenemos que hacer.

La mayoría de las personas con ansiedad se centran en ellos mismos y en la lucha contra esta ansiedad... pero esta lucha es en en vano. Debemos olvidarnos de esta lucha y centrarnos en lo que debemos de hacer.

Hay que esperar, y aceptar, que la ansiedad es normal, sobre todo al principio. Hay que aprender a trabajar con ansiedad, no contra ella. 

Y por supuesto... lo que hace falta es hacer algo distinto. Porque si se sigue haciendo lo mismo, sólo se pueden esperar los mismo resultados.


AVANZA-EVOLUCIONA.