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domingo, 3 de enero de 2016

que el arbol no te impida ver el bosque

En esta vida tan ocupada que tenemos no es fácil que seamos capaces de ver el bosque porque los árboles nos lo oculten y no nos demos cuenta de la de cosas obvias que hacemos o dejamos de hacer y que afectan nuestro nivel de felicidad. Por suerte, hay un montón de formas que pueden llevarnos a tener una vida más feliz. ¿Qué tal si durante la próxima semana tratamos de poner en práctica algunas y conseguimos así tener un año mejor?

Encuentrale sentido a tu trabajo.
El mes pasado, hablando con una auxiliar de ayuda a domicilio para un libro en el que estoy trabajando, le pregunté si le gustaba su trabajo. Para mi sorpresa, sonrió de oreja a oreja, se quedó en silencio unos segundos y me dijo: "¡Me encanta mi trabajo! Tengo la oportunidad de hacer felices a muchos ancianos, gente que no tiene a nadie o a los que nadie escucha… y además, gracias al trabajo puedo dar de comer a mi hija".
Un trabajo sólo es sólo un trabajo, si decides verlo como un trabajo. Pero puede ser mucho más... cualquier trabajo es una oportunidad para ayudar. Cualquier trabajo es una oportunidad de ser útil, de una u otra manera, a otras personas. Cualquier trabajo es la oportunidad de cambiar el mundo. Encontrarle sentido a tu trabajo sólo depende de ti, da igual si eres ama de casa, policía, barrendero, envasadora, maestro, astronauta, o empresario. Encuentrale sentido a tu trabajo, no me pidas a mi que lo busque, ni a ninguna otra persona, búscalo tú... todos tienen un sentido.
Aplica éso que seguro que has leído en algún sobe de azúcar... Haz que te guste lo que haces, hasta que pueda hacer lo que te gusta. Haz que te guste donde estás, hasta que pueda estar donde te gusta. Haz que te guste la gente con las que estás, hasta que puedas estar con la gente que más quieres.
Ésta es la manera en que encontramos la felicidad.

Siéntete incómodo… y aprende.
La gente feliz suele tener algo en lo que son realmente buenos... han conseguido serlo al menos en una cosa, aún aunque mientras aprendían les costase mucho y se sintieran estresados al aprender.
Ten algo claro, aprender es tan estresante como podrías pensar. Sin embargo, este estrés es positivo. Pero aunque el proceso de llegar a ser bueno en algo nos lleva a estresarnos, ésto también nos hace sentirnos felices y satisfechos al mirar atrás y ver cómo hemos progreso, avanzado y evolucionado. En definitiva… expande tu zona de confort a menudo.
¿Eres terriblemente malo en algo?... enhorabuena... ser terriblemente malo es el primer paso para ser verdaderamente bueno. La lucha es la evidencia del avance. Cuanto más tiempo pasas practicando, más rápido aprendes… pero cuidado, también es importante tener en cuenta la calidad del tiempo que pases practicando, mejor diez minutos de calidad que una hora mediocre. Practica y llega allá donde esté el límite de tu capacidad una y otra vez, comete errores, tropieza, aprende de esos errores y llega más lejos de donde habías llegado antes. Y ten muy claro que la recompensa de convertirse en alguien bueno a largo plazo es muy superior a la incomodidad y estrés a corto plazo que podemos sentir mientras aprendemos.

Se productivo, pero no tengas prisa.
Tener prisa nos puede llevar directamente a sentirnos tristes, exhaustos y superados. Pero por otro lado, no tener nada que hacer también puede pasarnos factura (lo siento por aquellos que sueñan con que les toque la lotería y no hacer nada). Es perfecto cuando conseguimos tener una vida productiva a un ritmo cómodo. Es decir… expande tu zona de confort a menudo, pero ten cuidado de sentirte frenético y fuera de control. Por supuesto que es más fácil decirlo que hacerlo, pero sin duda merece la pena conseguirlo.
Un método para lograr ésto es tener momentos de "trabajo duro" y "trabajo cómodo" programados cada día. Durante los momentos de "trabajo duro", trabaja con toda tu fuerza, y en cuanto llegue un momento de "trabajo cómodo", reduce la velocidad, relájate y ve con más tranquilidad. Es simplemente una cuestión de programarse para no estar nunca excesivamente ocupado. Ten siempre un tiempo de tranquilidad -momento en el día para reflexionar, descansar y recargar-. No nos engañemos; NADIE está tan ocupado como para no poder tener unos minutos para evadirse.


Siempre que puedas… Da.
Aunque dar se suele considerar como un acto desinteresado, en realidad suele ser más beneficioso para el que da que para el que recibe. En el fondo, creo que todos sabemos ésto, porque todos nos sentimos increíblemente bien cuando ayudamos a alguien que lo necesita. Al final, la felicidad no es tanto por lo que tenemos, como por lo que damos - la experiencia de ser capaz de que alguien sea más feliz gracias a nosotros, de ser capaces de hacer un mundo diferente. Nadie es más feliz que yo el día de los Reyes Magos… cuando tengo tanto por repartir… ¿os pasa a vosotros lo mismo? 

Además, la ciencia que lo corrobora es simple... hacer cualquier acto de bondad libera serotonina en el cerebro. La serotonina es una sustancia natural que tiene un efecto beneficioso para la salud, incluyendo hacer que nos sintamos más felices (de hecho, la función de la mayoría de los antidepresivos es liberar serotonina). Tengamos en cuenta que, si bien no puedes dar todo de ti mismo todo el tiempo, seguro que puedes dar un poco de ti mismo una parte del tiempo, y hacerlo lo hará todo diferente.

De esta forma, y siguiendo algunos parámetros, no espero si no que estoy seguro, que este 2016 será mucho más feliz para ti,.. ya sabes, todo depende de ti, no busques culpables.

Sonríe, reflexiona, actúa, vive, sé feliz.


AVANZA-EVOLUCIONA.

miércoles, 10 de junio de 2015

¿a qué estás esperando?

¿Constantemente te dices que si las cosas fueran diferentes, podrías hacer ésto o lo otro? Pues nada va a cambiar, a menos que tú empieces ese cambio. Y es que culpar a otros y culpar a las circunstancias no harán que la situación mejore.

Siento dar esta noticia, pero soñar con una forma de vida diferente, con unas vacaciones, con un coche mejor, o una casa nueva... no es suficiente. Desear ser rico, estar sano o enamorado, y al mismo tiempo, en el fondo, no creer que lograrás cualquiera de estas cosas, sólo hará que la situación empeore, porque además de no lograrlo te sentirás mal.

Lo que sientes y crees en tu interior es más poderoso que cualquiera de tus decisiones, de tus deseos y de tus sueños. Lo más importante es trabajar para convencerte a ti mismo que estas cosas son posibles, porque cuando estás convencido, actúas (aunque sea de forma inconsciente) de una forma diferente.

Si quieres cambiar algo en tu vida, tienen que empezar ahora mismo, no en un futuro indetereminado. Te engañas a ti mismo cuando pospones las cosas, cuando decides hacer algo pero nunca llegas a nada, y cuando realmente te dices que si las circunstancias fueran diferentes habrías sido capaz de hacer ésto o aquello.


Ahora, éste es el momento de empezar cualquier cambio, más pequeño o más grande... da igual. Si dices: "Mañana empiezo", te está engañando a ti mismo, mañana volverás a decir lo mismo. Siempre habrá otro mañana, pero ningún cambio en tu vida.


El cambio debe empezar ahora, y sólo tú eres el responsable de este cambio. Tú eres el que debe dedicar tiempo y esfuerzo, y hacer planes... y actuar... y las cosas comenzarán a cambiar. No busque excusas fuera, no busques culpables fuera de ti

Siempre hay una resistencia interna, nuestro subconsciente se niega a los cambios, incluso si no nos gusta nuestra vida. La gente se siente más cómoda con una situación familiar, aunque no nos guste... extraño, ¿no?. Es lo que se conoce como vivir en nuestra zona de confort; aquí os dejo un enlace por si alguien está interesado en ello (zona de confort)

Entonces, ¿A qué esperas? ¿Vas a hacer algo para cambiar algo de tu vida, o simplemente vas a leer ésto y vas a seguir con tu vida? Si haces ésto, mañana será más o menos como hoy, y al día siguiente también, y así una y otra vez... ¿realmente no quieres avanzar... ni evolucionar?

Si quieres hacer cambios en tu vida, necesitas empezarlos ahora, en este mismo momento, y no mañana. Así que... ¿qué vas a hacer?

¿Necesitas motivación? En este blog encontrarás mucha información sobre la motivación.

¿Necesita fuerza de voluntad y autodisciplina para ser capaz de tomar las riendas de tu vida, y seguir adelante con sus decisiones? Busca...

Tienes muchas herramientas aquí, en este blog, y si no te gustan, puedes buscar en internet o pedir cita a algún coach... es tu decisión, es tu vida, es tu responsabilidad, son tus cambios.

Da hoy el primer paso en tu camino hacia una vida mejor...

Sonríe, reflexiona, actúa, vive, sé feliz.


AVANZA-EVOLUCIONA.

domingo, 14 de diciembre de 2014

miedo escénico...

Pastora Soler fue hace unas semanas, Joaquín Sabina este fin de semana, Adele el año pasado... ellos son sólo algunos de los muchos los cantantes y otros profesionales (como gente desconocida, esas con las que nos rodeamos habitualmente) que sufren de miedo escénico, pero... ¿cómo funciona el miedo escénico?, ¿qué es eso?... Pues, hablemos de ello, ya que como es un tema que está de actualidad me gustaría dar más información que aclare este término.

El miedo escénico no es más que ansiedad. Se le suele llamar "miedo escénico", pero no tiene por qué implicar un escenario. Cualquier persona que necesite la atención de la gente, da igual que sean muchas o pocas o una, puede experimentar esta ansiedad.

Suele experimentarse con mucha frecuencia cuando tenemos que hablar en público... yo aún recuerdo mi primera conferencia en Estados Unidos... la primera y encima en inglés!!!. Sin embargo no sólo ocurre con las charlas, gente cuyo trabajo les lleva a tener que dar la cara (actores, músicos, deportistas...) frente a otros, puede experimentar el miedo escénico y les llevará a no actuar correctamente.

Este tipo de ansiedad se puede tratar fácilmente, pero muchos la sufren con todas las limitaciones y las emociones negativas que impone. Y es que, o bien creen que nadie puede ayudarles o creen que será demasiado difícil.

La buena noticia es que esta ansiedad es común y se puede trabajar. Si alguien quiere superar este problema, puede. Pero para lograrlo, siempre hay que saber cómo funciona... y PRACTICAR.

La ansiedad sucede cuando nos centramos en nosotros mismos y en nuestra ansiedad, en lugar de en lo que queremos decir o cómo debemos trabajar. Llega porque tratamos de resistirnos y luchar contra la ansiedad en vez de aceptarla y aprender a trabajar con ella. Es el resultado de pensar en la situación como una amenaza, más que como un desafío.

El miedo escénico es como si alguien nos abucheara continuamente durante la interpretación, y empezáramos a discutir con esa persona pidiéndole explicaciones... el problema es que es con nuestra propia mente con quien tenemos que discutir. Y al final, uno está tan metido en la lucha interna que nos olvidamos del trabajo que tenemos que hacer.

La mayoría de las personas con ansiedad se centran en ellos mismos y en la lucha contra esta ansiedad... pero esta lucha es en en vano. Debemos olvidarnos de esta lucha y centrarnos en lo que debemos de hacer.

Hay que esperar, y aceptar, que la ansiedad es normal, sobre todo al principio. Hay que aprender a trabajar con ansiedad, no contra ella. 

Y por supuesto... lo que hace falta es hacer algo distinto. Porque si se sigue haciendo lo mismo, sólo se pueden esperar los mismo resultados.


AVANZA-EVOLUCIONA.

lunes, 8 de diciembre de 2014

quejarse y resignarse... o resiliencia.

La Resiliencia es la habilidad que nos facilita enfrentarnos a la adversidad, sacar lo mejor de nosotros mismos y que nos permite reconstruirnos creativamente. Ante una situación de adversidad, algunas personas se vienen completamente abajo, en función de diversas circunstancias, y otras consiguen sobreponerse a ellas. 

¿Conocéis la historia de joven surfista Bethany Hamilton?. Es una chica hawaiana que fue atacada por un tiburón mientras hacía surf cuando sólo tenía 13 años. Le arrancó el brazo izquierdo a la altura del hombro.

Bethany, tras el lógico periodo de duelo, quiso volver a practicar surf a pesar de tener sólo un brazo... su padre le dijo que sólo con un brazo era muy difícil, pero ella le dijo: "No hace falta que sea fácil, sino que sea posible". Así que decidió volver a practicar surf aunque no fuera fácil... y cuatro años después, Bethany llegó a ser profesional consiguiendo ser subcampeona en el Campeonato Mundial Junior en 2009

Su historia ha sido motivo incluso de una película titulada SOUL SURFER, aquí os dejo el trailer:

Éste es el ejemplo de alguien que en vez de rendirse, buscó y encontró recursos necesarios para ver la vida desde un punto de vista diferente. No se rindió, ni creo que se rinda jamás, frente a las adversidades. En definitiva... es una persona con una cualidad, la resiliencia.

Claro... es que ella es así... pues no tanto, ya que la resiliencia no es innata... no se nace con ella, podemos ir adquiriéndola si estamos decididos y la trabajamos. ¿Cómo?... aquí os dejo algunos consejos para trabajarla: 

1. Obtén el apoyo necesario. Rodearte de personas que te ayudan en situaciones límite te hace más capaz de sobrellevarlas.

2. No dramatices. La resiliencia implica partir de la suposición de que la vida plantea escenarios complicados, y que hay que saber afrontarlos. Deja de ver cada obstáculo como una tragedia: cuando se minimizan resulta más fácil vencerlos.

3. Lleva una vida sana. Para poder responder con toda tu energía a cada reto, es importante cuidarte. Duerme, haz ejercicio diario, come bien... 

4. Ríe y sonríe. Encuentra momentos para el buen humor en los momentos más complicados, o dedica simplemente una sonrisa a aquél que lo está pasando mal a tu lado. Puede que te duela todo, pero es un gesto muy simple que ayuda a ser más feliz.

5. Sé amable. Recibir la amabilidad de los demás en momentos críticos requiere haber trabajado anteriormente la amabilidad en el sentido contrario. 

6. Piensa estratégicamente. Cuando nos enfrentamos a una crisis, debemos tomarnos el tiempo necesario para plantearnos cuáles son nuestras opciones y cuáles son las soluciones que podemos darle. Trazar el plan a seguir es fundamental para tener éxito en la acción, aunque parezca que se pierden minutos para desactivar la bomba.

7. Encuentra el lado bueno. Busca siempre el lado positivo incluso en estas situaciones límites. Hay que ver cada error como una oportunidad de aprendizaje y de mejora para la próxima ocasión.

8. No tropieces dos veces con la misma piedra. Precisamente por lo del punto anterior, hay que aprender de los errores. Preguntarse qué salió mal y establecer las bases para qué no vuelva a ocurrir.


Ver las cosas con un enfoque diferente y hacerlo con buena energía es lo que ayuda a las personas a soportar los tiempos más difíciles, y a brillar en los fáciles.

Pero si quieres, sigue quejándote por todo y no tomes las riendas de tu vida. Protesta y no pases a la acción. Siembra las semillas de la queja y solo conseguirás cosechas de resignación.


AVANZA-EVOLUCIONA.

jueves, 6 de noviembre de 2014

para salir del pozo, deja de cavar...

Supongo que os sonarán estas palabras: "No sé qué hacer", "vivo en la monotonía", "mi vida no me llena", "no veo el sentido a todo ésto", o como dicen por aquí: "me va como el culo". Todo ésto es algo que ha ido aumentando y en estos tiempos de crisis cada vez lo oímos más.

Todos podemos y somos capaces de seguir adelante sin importar los obstáculos. Tenemos el poder ya que somos nosotros los que vamos a elegir en cada momento lo que hacemos, lo que pensamos y lo que queremos ser.

Sin embargo, hay momentos en que nuestra cabeza no parece tener las cosas tan claras, de forma que tenemos que cambiar nuestra forma de pensar, ver la situación y la vida en general.

Qué hacer cuando te quedas atrapado, atascado o [Insertar palabra...].

Voy a inspirarme en los consejos de Marc Chernoff para la entrada de hoy. Pero antes de entrar en el meollo, ¿qué debemos hacer en estos casos en que nos sentimos abatidos y superado por todo?... pues digamos que lo que está claro y es básico, pero que muchos hacen... no seguir haciendo las mismas cosas.
Hay que dejar de ser prisionero de los viejos hábitos. Y ésto no debería ser tan difícil, porque lo bueno de la vida es que cada noche, cuando vas a dormir y despiertas por la mañana, es un nuevo día. Ayer ya se fue, y el nuevo día es tuyo. Tú lo dominas y le das forma. Cada día es un nuevo día lleno de posibilidades y oportunidades. Así que recuerda:

1. Sentirse atrapado es un sentimiento, no un hecho.

¿Qué hacemos cuando nos sentimos atrapados?... pues normalmente nuestro primer instinto es buscar fuera de nosotros mismos alguien o algo a quien culpar. Pero nunca olvides que tu vida es tu responsabilidad. Si va bien o va mal, tú has creado esa situación con tus aciertos o tus errores.

Así que... ¿qué tal si dejamos de centrarnos en la percepción de la situación externa, y comenzamos a centrarnos en la forma que tenemos de ver las cosas y cómo cambiar esa percepción sobre nosotros mismos?, porque en realidad, cuando nuestra vida no va bien, todos deberíamos tener claro que somos nosotros mismos los responsables de nuestra propia situación.

Cuando se cambia la forma de pensar y ver las cosas, tenemos la oportunidad de cambiar nosotros mismos, y por tanto cambiar nuestro entorno.

2. Las malas noticias de ayer, no las vivas hoy.

No se puede tener un mejor hoy si sigues centrado en los problemas de ayer. "Lo que debería haber hecho", "lo que podría haber sido", "lo que podría haber tenido", "lo que tuve y perdí"... la mayoría de las personas usan erróneamente esa información del ayer. Los problemas del ayer no deberían ser una carga hoy, sino un aprendizaje añadido con ciertas cosas que no debemos volver a repetir. Eso es la resiliencia... y pinchando aquí tenéis una entrada sobre la resiliencia

Un matrimonio que no ha funcionado, un trabajo del que nos han despedido, un negocio cerrado o tres polvos no echados... Todo se soluciona de la misma forma. Olvida las frustraciones de ayer y gasta esa energía en fabricar una nueva vida en la que puedas incluir todo lo que no tuviste o lo que perdiste o lo que sea que desearías. Hoy es un nuevo día, una nueva semana, un nuevo comienzo.

3. Es hora de hacer un cambio, probablemente radical.

Sentirse atrapado es fallar en las 3 preguntas más básicas sobre la felicidad: 
1. ¿Me gusta lo que hago?
2. ¿Me gusta dónde vivo y con quién vivo?
3. ¿Soy feliz?.

Como alguien me dijo una vez... "Si no te gusta tu vida, cámbiala. Tú no eres un árbol"... y dejé de ser árbol.

4. No va a ser fácil, pero al final merecerá la pena.

La mayoría hacemos las mismas cosas durante mucho tiempo. Es lo que llamamos hábitos, y son muchos de esos hábitos los que nos han provocado el "atasco" en el que estamos. Así que, cuando queremos cambiar, lo primero es cambiar muchos de nuestros hábitos (ver entrada sobre cómo cambiar hábitos)

Y ahí comenzamos una etapa de cambio que nos llevará un sacrificio hasta que los nuevos hábitos sustituyan a los antiguos. Puede que te sientas incómodo al principio, pero más incómodo te sentirás si permaneces atrapado, ¿no crees?.

Traza un plan para el cambio de los hábitos que quieres adoptar. En tus manos está el convertirte en la persona que quieres ser.

5. Vamos dejando las excusas.

Como se suele decir: "si es importante encontrarás una manera, si no lo es encontrarás una excusa". Sólo hay una persona que puede detener tu crecimiento y progreso. Esa persona eres tú misma. Tú eres tu mejor aliado o tu peor enemigo. Tú decides si AVANZAS O EVOLUCIONAS.

Las razones por las que no se suelen alcanzar las metas son, o bien el miedo al fracaso o bien la pereza. Todo el mundo tiene una excusa. ¿Cuál es la tuya?... 
Ahora deshazte de ella... Ya estás curado :-)


Tú puedes cambiar.

No olvidemos nunca que el crecimiento real, el cambio real, siempre va de dentro hacia fuera. Para cambiar cualquier situación, en primer lugar debemos cambiar primero nosotros mismos. Y para cambiar nosotros mismos, en primer lugar debemos cambiar nuestra forma de pensar, nuestra forma de actuar, y sobre todo nuestros hábitos.

Pero tampoco hay que olvidar, aunque sé que soy muy repetitivo con ésto es que la felicidad en la vida no es un destino o una meta, es un viaje. No alcanza la felicidad aquella persona que ha logrado sus metas y cumplido sus objetivos, más bien podríamos decir que se han cumplido nuestros objetivos porque se ha sabido usar y apreciar aquello que teníamos para conseguir lo que deseábamos. La vida es una aventura, y por tanto hay que intentar hacerla divertida, estamos para vivir la vida, no para sufrirla.

"A veces para salir de un pozo, es tan sencillo como dejar de cavar".


AVANZA-EVOLUCIONA. 

miércoles, 30 de abril de 2014

una historia sobre la zona de confort

El otro día encontré un cuento precioso del Dr. Iñaki Vazquez en su blog, mente en positivo, y os lo traigo porque creo que merece la pena leerlo:


"El helicóptero tomó tierra en medio de un ruido estridente. Alguien te empujó y te puso una bolsa entre las manos, y antes de que te diera tiempo a reaccionar el helicóptero se alzaba de nuevo y se perdía de vista entre ráfagas de aire. Ahora estabas solo en medio de la isla.

El claro donde estabas se rodeaba de árboles altos y densos y un pequeño riachuelo corría en uno de sus flancos. La bolsa tenía algunas herramientas de supervivencia básicas. Pronto organizaste un refugio hecho de ramas y troncos caídos y en apenas unos días, conseguiste todo lo necesario para tu subsistencia. La alimentación provenía de frutos y bayas recogidos de los árboles y arbustos de los alrededores, tenías el agua del riachuelo que te ofrecía también algunos peces, y de vez en cuando podías cazar algún ave o animal pequeño para comer. La vida empezaba a ser llevadera.

Pero el perímetro del bosque te incomodaba: por un lado te daba seguridad, una especie de muro protector, pero también te hacías preguntas. ¿Qué habría allí detrás? ¿Sería peligroso? ¿Y si me perdiera? Lo veías denso y tan oscuro. Quizá otro día, pensabas.

Ese día llegó. Un poco por casualidad y otro poco al dejarte llevar detrás de una liebre que se refugió detrás de uno de aquellos árboles. Diste un salto, un pequeño paso. ¿Por qué no? Y allí estabas detrás de la línea que te habías marcado como límite de tu seguridad. Después de ese paso diste otro. ¡Vaya! Los árboles no son tal altos, ni tan densos, incluso pasa algo de luz. Eso te animó a adentrarte un poco más en el bosque, siempre con un ojo en el claro para no perderte. Apenas unos metros más allá surgió algo que no esperabas: ¡Otro claro!

En dos semanas los dos claros del bosque estaban unidos por un cómodo sendero de tanto ir y venir y tus dominios se habían duplicado. Más espacio para recolectar, pescar, cazar. Había nuevas especies de árboles e incluso un terreno estupendo para cultivar. No podías estar más feliz y tomaste un tiempo para disfrutar de lo que habías conseguido.

Sabías que la siguiente pregunta era inevitable, pero dejaste que surgiera cuando te sintieras de nuevo preparado: ¿Habrá más claros en el bosque?

Siempre era igual: el primer paso de cada nueva incursión te atenazaba el estómago por unos segundos. Pero una vez en marcha era como si una mano invisible tirar de ti hacia adelante. El placer de la curiosidad, el goce de descubrir nuevos caminos, nuevos objetos, nuevas experiencias. Tu mirada iluminaba zonas de aquella isla que pasaban a ser parte de ti, de tu territorio. Ahora podías elegir el mejor lugar donde dormir, donde cazar, donde cultivar…

Pasaba el tiempo. Con frecuencia volvías a aquel primer claro donde ya apenas pasabas tiempo y te sentabas a recordar. ¿Te acuerdas? Aquí empezó todo. Las cosas que pensaba entonces. Si hubiera sabido ésto antes… Y esbozabas una sonrisa cómplice a aquel hombre que llegó asustado por primera vez a la isla. Eras el mismo, pero ya no eras el mismo.

Un año, dos, tres. Habías visto cosas que no pensabas. Caer la nieve durante días, alcanzar la costa y ver cómo una ballena inmensa varaba en la arena, animales salvajes que no imaginabas, un incendio que hizo fundir rocas… Pero nada era comparable al día en que adentrándote más allá de lo que habías hecho nunca, viste una fina columna de humo saliendo de un valle. Y cómo, al acercarte, salió ella y te dijo. ¡Hola! ¿Quién eres? ¿Quieres venir al pueblo conmigo?

Y la isla ya no era una isla pequeña y remota sino que era grande y estaba llena de gente y de pueblos enteros que hablaban otros idiomas y tenían otras culturas. Y los recorriste todos hasta saciar tu curiosidad y encontrar aquel en el que asentarte y quedarte con ella. Y tuviste hijos que crecieron contigo y escuchaban con los ojos abiertos cómo su padre había llegado hacía muchos años a la isla y cómo había dado el primer paso dentro del bosque detrás de una liebre. Su padre había conocido la isla y ahora también era de ellos.

Un día en la playa viste cómo tus hijos, ya mayores, junto a otros chicos, cortaban algunos troncos. ¿Qué hacéis? preguntaste. Pero tú ya sabías la respuesta. Porque para ellos ese mar infinito que rodeaba la isla era algo que parecía insondable, como hacía muchos años un bosque te lo había parecido a ti. Porque a veces llegaban objetos arrastrados por la marea que no existían en la isla, porque por las noches sus hijos soñaban en volar sobre aquel mar, porque habían escuchado las historias de su padre… ¿Qué hacéis? preguntaste. Construimos un barco, te dijeron. Y con una sonrisa en los labios te uniste a ellos para ayudarles."

Depende de cada uno decidir si lo que se quiere es permanecer en la seguridad de tu zona de confort o prefieres buscar algo más...

AVANZA-EVOLUCIONA

martes, 4 de marzo de 2014

Cuentan que un maestro paseaba por un bosque con su fiel discípulo, cuando vio a lo lejos un sitio de apariencia pobre, y decidió hacer una breve visita al lugar. Durante la caminata le comentó al aprendiz sobre la importancia de realizar visitas, conocer personas y las oportunidades de aprendizaje que obtenemos de estas experiencias. Llegando al lugar constató la pobreza del sitio: los habitantes, una pareja y tres hijos, vestidos con ropas sucias, rasgadas y sin calzado; la casa, poco más que un cobertizo de madera...

Se aproximó al señor, aparentemente el padre de familia y le preguntó: “En este lugar donde no existen posibilidades de trabajo ni puntos de comercio tampoco, ¿cómo hacen para sobrevivir? El señor respondió: “amigo mío, nosotros tenemos una vaca que da varios litros de leche todos los días. Una parte del producto la vendemos o lo cambiamos por otros géneros alimenticios en la ciudad vecina y con la otra parte producimos queso, cuajada, etc., para nuestro consumo. Así es como vamos sobreviviendo.”

El sabio agradeció la información, contempló el lugar por un momento, se despidió y se fue. A mitad de camino, se volvió hacia su discípulo y le ordenó: “Busca la vaca, llévala al precipicio que hay allá enfrente y empújala por el barranco.”

El joven, espantado, miró al maestro y le respondió que la vaca era el único medio de subsistencia de aquella familia. El maestro permaneció en silencio y el discípulo cabizbajo fue a cumplir la orden.

Empujó la vaca por el precipicio y la vio morir. Aquella escena quedó grabada en la memoria de aquel joven durante muchos años.

Tiempo después, el joven agobiado por la culpa decidió abandonar todo lo que había aprendido y regresar a aquel lugar. Quería confesar a la familia lo que había sucedido, pedirles perdón y ayudarlos.

Se puso en camino y a medida que se aproximaba al lugar, veía todo muy bonito, árboles floridos, una bonita casa con un coche en la puerta y algunos niños jugando en el jardín. El joven se sintió triste y desesperado imaginando que aquella humilde familia hubiese tenido que vender el terreno para sobrevivir. Aceleró el paso y fue recibido por un hombre muy simpático.

El joven preguntó por la familia que vivía allí hacia unos cuatro años. El señor le respondió que seguían viviendo allí. Espantado, el joven entró corriendo en la casa y confirmó que era la misma familia que visitó hacia algunos años con el maestro.

Elogió el lugar y le preguntó al señor (el dueño de la vaca): “¿Cómo hizo para mejorar este lugar y cambiar de vida?” El señor entusiasmado le respondió: “Nosotros teníamos una vaca que cayó por el precipicio y murió. De ahí en adelante nos vimos en la necesidad de hacer otras cosas y desarrollar otras habilidades que no sabíamos que teníamos. Así alcanzamos el éxito que puedes ver ahora.”


Depende cada uno de nosotros decidir si queremos avanzar y evolucionar o quedarnos en nuestra zona de confort. 
Muchos tenemos alguna vaca que nos proporciona algún beneficio para nuestra supervivencia, pero que nos lleva a la rutina y nos hace dependientes de ella. Nuestro mundo se reduce a lo que la vaca nos brinda. Las vacas pueden ser creencias que nos frenan, miedos, que nos llevan a acomodarnos, a estancarnos..
Si sabes cual es tu vaca, no dudes en tirarla por el precipicio. Llegó el momento de pasar a la acción y salir del estancamiento que nos impone cuanto antes.

miércoles, 19 de febrero de 2014

esa maravillosa zona de confort

qué a gusto estás en tu burbuja, ¿verdad? esa zona de confort segura, donde conoces cada lugar con los ojos cerrados y donde sólo tienes que dejarte llevar...  todo está más o menos bajo control y los imprevistos que pueden surgir ya sabes cómo manejarlos. tu plan de acción es automático y tu respuesta va siempre en la misma línea: NO HACER NADA DIFERENTE.
atrévete a abrir puertas y ventanas en esa burbuja, deja que entre aire nuevo y tu zona de confort sea más amplia y puedas crecer personalmente. así adquirirás nuevas habilidades y te sentirás más satisfecho. los resultados de tu forma de actuar serán diferentes, y posiblemente los resultados y tus sentimientos lo serán también. ¿no crees que merece la pena intentarlo?. es verdad que requiere un esfuerzo, que puedes obtener un resultado fallido pero por lo menos, rompes tu dinámica de siempre. te movilizas, actúas, pruebas alternativas distintas... y es más probable que los resultados también sean diferentes.

salir de tu zona de confort te hará sentirte incómodo porque no sabes cuál será el resultado, estás creando algo nuevo y desconocido para ti. estás rompiendo con lo conocido, con lo que te da seguridad y confianza, pero a la vez te ahoga y te encierra más... y ahí se encuentra el autoengaño: salir de esa zona de confort implicaría perder ese control, esa seguridad y "tranquilidad" que te aporta, asumir riesgos que te puedan llevar a no sentirte tan bien como esperabas. lo que es más difícil de ver, es precisamente todo lo positivo que obtienes, pues el hecho de probar ya es tener la oportunidad de encontrarte mejor y encontrar lo que buscabas.


si siempre actúas de la misma manera, dentro de unos límites conocidos y sin aportar novedad a tu vida, cada vez te sentirás más ahogado, más encarcelado, con menos posibilidad de crecer. tanto en el área personal, profesional, de pareja como sexual, es necesaria la creatividad y la imaginación para evolucionar, crecer y fortalecerte.


sin salir de la zona de confort, difícilmente se puede conseguir este objetivo. ¿estás dispuesto a salir de tu zona de confort? te aseguro que MERECE LA PENA.


y aquí te dejo un vídeo que habla sobre la zona de confort