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viernes, 5 de diciembre de 2014

SEXO... uno al año no hace daño...

Y seguimos con el tema sexual, porque estoy seguro que más de una pareja necesita un empujoncito en su vida sexual... y no sería la única. Hablaremos hoy de cómo conseguir que nos apetezca mantener relaciones sexuales con nuestra pareja. A continuación veremos algunas ideas para ello.

1. Habla con tu pareja sobre vuestra relación sexual. Ésto fortalecerá el vínculo que os une. Aunque podríais sentiros incómodos al principio, os sentiréis aún más cerca al final. Dile lo que más te gusta de vuestra vida sexual. No tengas miedo de pedirle algo nuevo o diferente. Simplemente asegúrate de no hablar sobre sexo cuando estéis a punto de tener relaciones sexuales o mientras. Sacad esos temas fuera de la habitación, durante un paseo tranquilo alguna noche. Así podréis sacar vuestros sentimientos sin echar a perder un momento íntimo.

2. Haz planes para tener sexo. Y es que cuando dos medias naranjas, por muy dos medias que sean, llevan vidas muy ocupadas, a veces la única manera de dejar tiempo para el sexo es... ponerle en un horario.

3. Durante el día, recordad que sois seres sexuales. Incluso el más ocupado e intenso, dedica unos momentos para pensar en tu amante pareja y por qué no... disfruta de una rápida fantasía sexual.

4. Empezad con los preliminares tan pronto como podáis. Y pueden empezar por la mañana si esperáis tener sexo esa noche/tarde. Daros un buen beso apasionado en vez del típico piquito antes de salir corriendo por la mañana. Durante el día, haced pequeñas cositas para al otro: llamaros sólo para recordaros lo increíble que sois o mandaros algún whatsapp con algo dulce o picarón. Cuando estéis en casa, un masaje en los hombros durante un par de minutos.

5. Jamás olvides que el sexo se supone que es divertido. Y cuanto más te diviertas, más agradable será. Experimentad con juguetes y lencería, o cualquier cosa que os anime. El sexo increíble no es sólo cuando hay orgasmos increíbles.

6. Empieza con un viaje al supermercado. Compra sólo cosas que puedan usarse en juego sexuales, nata, chocolate... y quizás un plátano o un pepino...  No sólo os excitaréis al llegar a casa, quizás también con la cara que pueda poner la cajera.

7. Turnaros para iniciar las relaciones sexuales. El sexo debería ser divertido para ambos y empezarlo debe ser tan bien cosa de ambos. Y sólo porque no estés de humor, no deberías dejarlo. Dale una oportunidad a tu cuerpo para que se excite... porque lo hará.

8. Recuerde que la excitación sexual está directamente relacionada a la intelectual. Si quieres tener sexo por la noche, asegúrate de pasáis un rato charlando y comentando cosas. En lugar de ver la televisión o hacer cualquier cosa en habitaciones diferentes, pasad algún tiempo juntos. hablas sobre las noticias del día, planificad las próximas vacaciones, mirad fotos antiguas...

9. Imaginad que fuese la última vez que vais a veros en bastante tiempo. Quién no recuerda esas imágenes (la mayoría las hemos visto en las películas, eso sí) despidiéndose de sus esposas/novias.  La próxima vez que estés con tu pareja, imagínate que se va durante un buen tiempo... Estoy seguro que lo que sintáis os haré ver al otro de otra forma

10. Ponte a hacer cosas de casa de una forma sexy. Si doblar la opa es algo que no te gusta (yo odio doblar calcetines!!!), aquí os dejo una forma de hacerlo más interesante: quien sea que se encargue tiene derecho de pedir un strip-tease (por ejemplo) a su pareja mientras está doblando la ropa... ya doblaremos después la que se ha quitado.

11. Comparte tus ideas novedosas. Si te da vergüenza compartir tus fantasías con tu pareja, por miedo de lo que va a pensar de ti, sugiérele escribir una historia erótica juntos. Una vez que tu pareja vea lo que has imaginado de tus "personajes", tu pareja seguro que se hará una idea... aunque sea ligera, de lo que podría gustarte.

12. Ved porno... ahora es mucho más fácil y con internet puede verse cuando queremos... os subirá rápidamente la libido. Buscad el que más os guste... incluso quizás no tenga que ser porno y sí películas eróticas.

13. Grabad un cuento de los de toda la vida con vosotros de protagonistas... pero de los X... Y aseguraros de borrarlo para estar seguros que no llega a las manos equivocadas. 

14. Cuidado con el alcohol... Una copa de vino (o incluso dos) puede relajaros y deshinibirnos, pero demasiado alcohol embota los sentidos. El sexo y el alcohol se pueden mezclar, pero cuidado con no ahogarlo.


Como veis, hay varias ideas, no hace falta que las pongáis todas en práctica ni todas a la vez... pero cuando veáis que la rutina se adueña de vuestra vida en pareja.... recordadlas y poneros manos a la obra. Y siempre seréis bienvenidos por aquí para recordar ideas.


AVANZA-EVOLUCIONA.

martes, 2 de diciembre de 2014

dos recetas para un sexo genial...

Voy a hablar sobre sexo las dos próximas entradas... debe ser la época del año, el frío, el acurrucarse bajo las mantas... en fin, empezamos con la primera.

Y en ésta vamos a hablar sobre sexo y sobre cómo conseguir que sea estupendo... y fundamentalmente hablaremos sobre el sexo en pareja.

Para mucha gente, tener una relación sexual estupenda es seguir una receta muy clara y que suele tener los siguientes ingredientes (para las parejas del mismo sexo, lógicamente, la receta tiene que cambiarse un poco, pero sólo un poco, para lograr el mismo fin): 
1. Un pene duro y erecto (y cuanto antes mejor), 
2. Una vagina bien lubricada (en exceso, para obtener mejores resultados), 
3. Introducir uno en el otro, y hacer un movimiento de entrada y salida durante un tiempo determinado hasta que ambos alcancen el orgasmo. 

Así que podemos terminar diciendo que tanto para parejas heterosexuales como homosexuales, la receta se puede resumir en: 
Buena erección y/o lubricación + Introducción + Meter y Sacar + Algo de Tiempo + Orgasmos Mutuos = sexo estupendo.

Ale, ya lo tenéis... quien quiera puede ponerse en marcha...

Peeeero, la triste verdad es que a muchas parejas esta receta a menudo les lleva a la decepción e incluso al desastre porque en lugar de usar el sexo como una forma de mejorar y profundizar la experiencia del uno con el otro, les lleva a juzgarse y evaluarse. Así es que si alguno de los ingredientes de los que he hablado antes desaparece, el resultado suele ser algo bastante lejano al sexo placentero, y con el tiempo, después de repetidas decepciones, nos llevará a no tener relaciones sexuales.

Esta receta del sexo perfecto funciona muy bien para la mayoría de nosotros... cuando teníamos veinte años. Con cuerpos jóvenes y hormonas a flor de piel, poníamos los ingredientes juntos, los mezclábamos bien, y casi siempre, por no decir siempre, terminábamos bastante satisfechos con el resultado. Pero a medida que vamos cumpliendo años, nuestro cuerpo tiende a coger kilos ​​y la gravedad hace de las suyas con las arrugas y la flacidez, además la excitación sexual es cada vez más difícil de conseguir y el rendimiento menor..., así que poco a poco nos vamos sintiendo menos atractivos y quizás nuestra pareja nos resulta de igual forma, menos atractiva... Y todo ésto, mezclado con otros factores, puede hacer que nuestra vida sexual en pareja desaparezca por completo, y toda la energía que aún tenemos la usamos en otras parcelas... en cualquiera menos en el sexo. 

El problema con esta receta que también nos funcionaba hace años es que reduce el buen sexo al buen funcionamiento de los genitales. Si el pene y la vagina van bien, también lo irá la vida sexual de la pareja. Si los genitales son felices, entonces también lo será la pareja. Si no..., 

Pero hoy veremos otra receta para conseguir tener unas estupendas relaciones sexuales, una receta que para muchas parejas, es incluso mejor que la anterior... una receta que no limita el sexo a una cuestión de rendimiento, que tiene en cuenta otros factores y que además puede mejorar no sólo la relación sexual de la pareja, sino su relación en conjunto. 

Uno de los factores es nuestra capacidad de sentirnos totalmente hombres o mujeres a pesar de la edad o de las enfermedades que puedan limitarnos. De forma que nuestra identidad como hombre o mujer no dependa de lo bien que nuestro pene o vagina funcionen. Otro de los factores relacionados es la seguridad de que nuestra pareja nos vea atractivo/a por mucho que nuestro cuerpo pueda haber cambiado con los años, y que, a su vez, le demos a entender que él o ella todavía nos es atractivo. La presencia de estos dos factores hace posible un tercer factor: la capacidad de conectarnos el uno con el otro sin tener la obligación de "cumplir". De esta forma, aceptar toma el lugar que ocupaba el evaluar y una pareja puede disfrutar de una relación sexual satisfactoria aún cuando la relación sexual en sí sea difícil, y puede hacerse porque hemos eliminado la posibilidad de no rendir en el sexo. 

Así que aquí podemos seguir una receta distinta para tener una relación sexual aún mejor: 
Aceptación Mutua + Consuelo Mutuo + Ausencia de miedo al Fracaso = sexo perfecto

No tiene ninguna ciencia... y ésa es la buena noticia.

Y no os perdáis la siguiente entrada sobre el sexo... el segundo capítulo...

AVANZA-EVOLUCIONA.

jueves, 25 de septiembre de 2014

y vivieron felices...

...y vivieron felices y comieron perdices.

Así acaban muchos de los cuentos que nos contaban cuando éramos pequeños... pero si recordáis, antes de llegar a esa final feliz, los protagonistas de esos cuentos pasaban un sin fin de aventuras y desventuras. Blancanieves casi es asesinada por su madrastra con unas manzanas envenenadas, Cenicienta era una esclava de su madrasta y hermanastras tras morir su padre... Pero después de todo, por fin llega el "Y vivieron felices y comieron perdices" y pensamos que la princesa y el príncipe vivirán juntos enamorados para siempre... vamos, igualito igualito que en la vida real, ¿a que sí?...

La felicidad no se alcanza, no es una meta, es una búsqueda, un camino que vale la pena recorrer aunque nunca se llegue al final. Y para recorrer ese camino hace falta actitud, esfuerzo y compromiso, y mucho más en el caso de la felicidad en pareja, donde hay que aprender a unir las necesidades, deseos y limitaciones de uno con las del otro.

Durante ese camino no vamos a dejar de encontrarnos obstáculos, ya sea en forma de madrastra disfrazada de suegra poco cariñosa, dragones que echan fuego por la boca cuando no te quedas una hora más en la oficina, o enanitos... que no dejan de llorar durante toda la noche.

La buena noticia es que esos obstáculos que pueden llegar a aterrarnos de forma individual, son mucho más salvables cuando se trabaja en equipo. Y dos ya son un equipo. Así que ante los obstáculos, ante las dificultades, ante las diferencias y las malas rachas, no nos encerremos cada uno en nuestro propio castillo rodeado de puentes levadizos y trampas mortales: el trabajo, la casa, el bar, el aislamiento, la incomunicación...

Más que nunca en esos momentos tenemos que afrontar esos peligros que acechan nuestra relación, utilizando una comunicación sincera y directa, tratando con respeto al otro y proponiendo cosas para poder hallar una solución que alcanzaremos juntos como un equipo. Y los mejores equipos son aquellos que cuando las cosas se ponen feas, consiguen estar más unidos que nunca.

¿O pensábamos que la aventura se acababa con el "Y vivieron felices y comieron perdices"? Ahí es justo cuando comienza la auténtica aventura.

Nunca nos olvidemos de ser felices y trabajemos para ello.

AVANZA-EVOLUCIONA.

miércoles, 23 de abril de 2014

Sexo durante el embarazo, ¿sí o no?

Muchas parejas deciden no tener relaciones sexuales en el embarazo porque piensan que puede ser negativo para su bebé, pero ésta es una creencia sin fundamento y la mayoría de las veces no es real. También puede ocurrir que el deseo sexual baje, y aunque ésto os pueda estar pasando, lo importante es que seáis capaces de seguir trabajando en vuestra relación.

¿Sexo durante el embarazo?
Un montón de cambios, tantos físicos como psicológicos, suceden en los nueve meses del embarazo. Cada mujer lo lleva de una forma única, pero sin duda ésta es una etapa significativa para cualquier padre o madre. Cambiarán muchas cosas, tanto a nivel individual como en la relación de pareja...

Y el sexo es una de esas cosas que pueden cambiar, aunque en realidad no tiene por qué. Hay muchos mitos sobre lo malo que es el sexo durante el embarazo; sin embargo, las investigaciones más recientes destacan más los puntos a favor que los aspectos en contra.

¿Y si desmontamos algunos mitos sobre sexo y embarazo?
Mucha gente cree que practicar sexo durante el embarazo es peligroso para el feto. Sin embargo el bebé está siempre protegido en el útero gracias al líquido amniótico, que es un colchón que lo cubre, así que no hay por qué preocuparse por él durante las relaciones.

Podemos decir que no se recomienda realizar movimientos muy bruscos ni posturas incómodas ni forzadas, y que debemos encontrar la posición ideal en que la mujer se encuentre cómoda y pueda moverse fácilmente, e intentar evitar una presión excesiva, algo que sí puede afectar negativamente al feto.

Sólo se contraindica el sexo si existe algún problema físico y el especialista considera que es perjudicial para el desarrollo del embarazo. De todas formas, estas contraindicaciones no son comunes, por lo que no hay que asustarse ni asumir otro mito: que el sexo puede hacer que se pierda el bebé.

No está demostrado que las relaciones sexuales influyan en la pérdida del niño durante el embarazo; por tanto, si el médico no os dice lo contrario, es más que aconsejable que tengáis relaciones durante estos meses. La práctica favorecerá los músculos de la zona genital y una mejor circulación sanguínea. Y no nos olvidemos del aspecto psicológico: mejorará el estado de ánimo y potenciará la unión de la pareja.

¿Hay menos deseo sexual en el embarazo?
La pérdida de apetito sexual es una de las cosas que más puede preocupar a la pareja. En las primeras semanas se producen los primeros cambios físicos, acompañados normalmente de malestar y náuseas, y éste puede hacer que nos baje el deseo sexual al inicio del embarazo. Además, la mujer se cansa mucho más lo que influye negativamente en el interés sexual.

Sin embargo, por el cambio hormonal muchas mujeres dicen tener un mayor deseo durante estos meses. Así que decir que las mujeres embarazadas no tienen apetito sexual es seguramente otro de los mitos que hay. Sí que es posible que el deseo varíe de unos momentos a otros, pero de lo que no hay duda es de que no desaparece por completo.

Algo muy común es la aparición de esos miedos de dañar al bebé, y también puede haber un rechazo a los cambios que sufre el cuerpo, de forma que la pareja debe ser una fuente de cariño y afecto, ya que la autoestima puede tambalearse en esta etapa.

Lo más importante es que la mujer esté satisfecha y feliz, y la pareja tiene mucho que ver en ésto  estando para lo que necesite y cumpliendo, en la medida de lo posible, sus deseos. Sin embargo, algo que es fundamental hacer es cuidarse el uno al otro para que la relación no se vea perjudicada.


Recuerda: es posible que el sexo sea distinto durante el embarazo, pero no es algo perjudicial para vuestro bebé, por lo que podéis dedicar tiempo a vuestras relaciones íntimas. Lo más importante es tener una buena comunicación para saber qué necesita cada uno, e intentar que la madre siempre se sienta cómoda, relajada y, sobre todo, que sea capaz de disfrutarlo.


miércoles, 26 de febrero de 2014

empatía... ¿sabes cómo se siente?

A todos nos pasa, unas veces más que otras y a unos más que otros... hay muchas ocasiones en las que no conseguimos que los demás sean capaces de comprender nuestros deseos, emociones o necesidades... y a todos nos gusta ser comprendidos. Cuando alguien es capaz de comprendernos y demostrarlo, está mostrando su capacidad de empatía.


La empatía en una habilidad muy importante en todas las relaciones de pareja para saber ponerse en el lugar del otro intentando sentir lo que siente y comprender así lo que le ocurre. Siempre que estamos ante un conflicto y nos enfadamos, la empatía es algo imprescindible para poder solucionarlo. Cuando no existe esta empatía entre los miembros de la pareja, a la larga suele conllevar a otros problemas como la frialdad, el distanciamiento y la falta de comunicación, aumentando el malestar y surgiendo nuevos conflictos. Y tenemos que tener muy claro que la falta de comunicación es el principio del fin de cualquier relación.

Sin duda que ser empático es mucho más difícil cuando existe tensión, pero es precisamente en esos momentos cuando es más necesario poner todo el esfuerzo y dedicación de ambos miembros de la pareja. Además de saber ponernos en el lugar de la otra persona y experimentar lo que siente, también tenemos que encontrar la manera de comunicarle que sabemos cómo se siente. Y es que de poco vale entender sus sentimientos si no somos capaces de transmitírselo adecuadamente. Para que haya una comunicación adecuada debe incluir la empatía, ya que ambas habilidades van de la mano. 

Pero cuidado... muchas veces la gente se considera empática cuando lo único que está haciendo es transmitir cómo se sentiría él mismo en esa situación. De esta manera, puede hacer sentir peor a la otra persona, le transmite incomprensión y falta de interés, de apoyo, aunque su intención sea demostrar empatía. Por lo tanto, ser empático no es ponernos en el lugar del otro como nosotros vemos o sentimos la situación, es ir más allá, es tener en cuenta las características de personalidad del otro, sus reacciones emocionales más habituales... es ver a través de la otra persona como es ella, no como eres tú. 

¿Y tú, sabes ser empático? ¿Te resulta fácil ponerte en los zapatos de otra persona?

miércoles, 19 de febrero de 2014

cuidemos y mimemos nuestra relación de pareja

Aquí dejamos algunos apuntes y recomendaciones sobre la vida en pareja, sabiendo que nuestra relación nunca es igual y el grado de acercamiento que tengas con tu pareja pueda variar hora a hora, día a día y de temporada a temporada.
Sin duda todos sabéis estas recomendaciones y las veis lógicas, el problema es que no nos acodamos de hacerlas...
  • Aprende de tus experiencias. Date cuenta lo que funciona y lo que generalmente incita una reacción negativa de tu pareja. Haz lo que funciona y deja de hacer aquello que incomoda o molesta al otro.
  • Pídele a tu pareja lo que quieres.  A pesar de lo que pudieras creer, tu pareja no puede, ni debe saber lo que estás pensando.  Preguntar aumenta la probabilidad de obtener lo que deseas.  Debes ser muy específico.
  • Mantén los acuerdos que llegues a tener con tu pareja. Esto fomenta la confianza, lo cual es la base de todo lo que es importante en tu relación y en tu vida.
  • Reconoce tus errores, aún si no te gusta la forma en que tu pareja los aborda contigo. Es tentador tratar de defenderte al ser atacado por tu pareja, pero si lo haces, ambos perderéis.
  • Reíros juntos. Compartir chistes, películas o cualquier otra cosa que os haga sonreír y recordad aquellas experiencias graciosas que vivisteis juntos.
  • De vez en cuando haz una tarea que no se espera que hagas. Por ejemplo, sorprende a tu pareja para que el/ella no tenga que preparar la comida.
  • Habla sobre la película que quieres ver o el restaurante al que quieres ir antes de preguntarle a tu pareja qué prefiere. De esta manera evitas enfadarte porque tu pareja no te leyó la mente.
  • Pon atención a lo que le gusta a tu pareja y usa esa información a la hora de hacerle un regalo.
  • Asegúrate de escuchar a tu pareja aún cuando estén en desacuerdo para que, por lo menos, puedas entender sus deseos.  Entender la posición de tu pareja no significa que tienes que estar de acuerdo con ella.
  • Hablad por lo menos durante 10 minutos sobre vosotros, vuestros logros, vuestros sueños, esperanzas, miedos y dificultades. Estos temas importantes a veces se pierden entre los retos cotidianos de la vida.
  • Evita culpar a tu pareja por los problemas en tu relación.  Trata todos tus problemas como si ambos fuerais los culpables...  además, ambos lo sois.
  • Pilla a tu pareja haciendo algo bien y reconóceselo. Es fácil quejarse cuando las cosas no van bien y esperamos que las cosas siempre salgan bien, así que no lo reconocemos. Tu reconocimiento será muy bien recibido.
  • Dale a tu pareja el mejor regalo que el puedes dar.  Escúchalo(a) con toda tu atención.



Espero que os ayude y lo pongáis en práctica.