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lunes, 16 de mayo de 2016

el lobo feliz y la niña feroz...

Las cosas no siempre son lo que creemos. La realidad, con frecuencia, es muy distinta a lo que creemos que es, las personas no siempre son lo que aparentan ser, ni las relaciones y ni siquiera los amigos. Esa realidad es la que se encarga de poner a cada uno en su sitio, porque uno cree que es negro, pero puede ser blanco, o uno cree que es blanco pero probablemente sea de todos los colores... esto es lo que se conoce como el efecto Rashomon, aunque la realidad sea una sola, existen miles de formas de percibirla.

En algunas de las charlas vamos viendo poco a poco el siguiente cuento, y la primera reacción de la gente suele ser de sorpresa, simplemente porque jamás habían pensado en ese otro punto de vista y posteriormente de cierta simpatía hacia uno de los personajes... personaje que siempre habían odiado. Os invito a que leáis este cuento:

"El bosque era mi hogar. Yo vivía ahí y me preocupaba por él, trataba de tenerlo cuidado y limpio.
Un día soleado mientras estaba limpiando basura que los domingueros habían dejado, escuché pasos. Me escondí detrás del árbol y vi a una pequeña niña viniendo por el camino, trayendo una canasta.
Sospeché de la pequeña niña nada más verla porque ella vestía muy elegantemente, toda de rojo y su cabeza estaba cubierta para que nadie supiese quién era.
Naturalmente me detuve a observarla y le pregunté quién era, de dónde venía y todo eso. Ella me contó un cuento acerca de ir a la casa de su abuela, con la canasta del almuerzo. Parecía básicamente una persona honesta, pero ella estaba en MI bosque y con una apariencia sospechosa con ese extraño gorro encima; entonces decidí enseñarle lo peligroso que es atravesar el bosque vestida tan bien.
La dejé seguir su camino pero corrí rápido a la casa de la abuela.
Cuando vi a la agradable señora le expliqué mi problema y ella estuvo de acuerdo conmigo en que su nieta necesitaba aprender una lección.
La señora anciana acordó quedarse afuera, en la sombra, hasta que yo la llamase, en realidad se quedó debajo de la cama.
Cuando caperucita llegó yo la invité al dormitorio, pues yo estaba en la cama vestido como una abuela.
La chica entró con sus mejillas rosadas y dijo algo desagradable acerca de mis orejas. Yo había sido insultado antes y tratando de poner lo mejor de mi, sugerí que las orejas grandes servían para escucharla mejor; mi intención era decirle que yo quería escucharla y prestarle mucha atención a lo que estaba diciendo, pero ella dijo otra frase insultante acerca de mis ojos saltones.
Ahora ustedes pueden llegar a entender cómo me estaba sintiendo con esa chica que parecía tan agradable pero que en realidad era una persona tan desagradable. Sin embargo, seguí con mi política de poner la otra mejilla, entonces le dije que los grandes ojos me servían para poder verla mejor a ella.
Su siguiente insulto realmente me dolió. Yo siempre tuve problemas de tener grandes dientes y esta pequeña niña me insultó acerca de ellos. Yo sé que debí haberme controlado más pero bajé de la cama y le dije que mis dientes me ayudarían a comerla mejor.
Ahora, déjenme explicarles, ningún lobo podría comer nunca a una niña, todos sabemos ésto, pero la Caperucita loca comenzó a correr alrededor de la casa gritando. Yo corría detrás de ella, tratando de calmarla, me había quitado ya la ropa de la abuela, pero ésto lo único que hizo fue empeorar aún más la situación: se abrió la puerta y un enorme leñador apareció con su hacha, mirándome, tuve claro que iba a tener problemas así que me fui por una ventana que había detrás de mí.
Quisiera decirles que éste fue el final, pero la abuela nunca contó mi lado de la historia y al poco tiempo se empezó a decir que yo era malvado, salvaje y peligroso... y todos comenzaron a evitarme.
No sé nada más acerca de la pequeña niña con su linda Caperucita Roja, pero yo, nunca más volví a ser feliz."

Y tú... ¿cómo ves las cosas?

AVANZA-EVOLUCIONA.

lunes, 7 de marzo de 2016

¿y si le quitamos dramatismo a la vida?...

Hoy tengo una mala noticia para muchos: no podemos leer la mente de las personas que nos rodean. Vamos, nunca queramos entender cada pequeña acción que el otro lleva a cabo ni tampoco deberíamos sacar conclusiones precipitadas y erróneas. Si alguien no te ha respondido un mensaje de whatsapp no implica que no seas importante; si alguien está enfadado, no quiere decir que ya no nos quiera o que seamos los culpables. Muchas veces tendemos a creer que somos los responsables de las reacciones emocionales de los demás y aunque pueda ser verdad algunas veces, la mayor parte de las veces nada tenemos que ver. Así que cuando alguien, sea quien sea, se comporte de alguna forma que no nos guste, no asumamos de inmediato que fuimos los que provocamos esa situación, porque generalmente estaremos equivocados.

Estoy seguro que todos conocéis a algunos que piensan continuamente que toda va a salir mal, o que todo se está desmoronando cuando en realidad no es así. Esa gente que ve (y busca) los más mínimos detalles para convertir en pruebas claras de que todo es un completo desastre y así se convencen de que nunca encontraran a nadie que les quiera, que jamás aparecerá ese trabajo que desean o que pronto perderán el trabajo que tanto les costó conseguir porque se sienten incompetentes,...

Lo malo de esperar siempre lo peor de todo nos lleva a dos cosas:
1. A una angustia continua
2. Hacer que ese temor tan terrible se haga realidad (ver profecía autocumplida).

Cuando pensamos una y otra vez con un resultado, inconscientemente haremos todo lo posible para que se haga realidad, así que si tememos que alguien nos abandone, nos pondremos tan insoportables que al final pasará, o si nos da tanto miedo equivocarnos en vez de concentrarnos en lo que debemos de hacer, nuestra mente se dispersa y lógicamente al final nos equivocamos.

Darle demasiada importancia a cosas sin importancia es una enorme pérdida de tiempo. Si nos ensuciamos la ropa limpia por accidente, es mucho más útil cambiarnos lo antes posible en vez de perder diez minutos poniendo el grito en el cielo; si nos caemos es mejor levantarnos lo antes posible en vez de considerarnos unos torpes; si algo nos sale mal, es mejor buscar qué ha salido mal que decirnos continuamente que somos unos torpes... básicamente, centrémonos en las soluciones más que en los problemas.

Si sólo nos vamos fijando en todos los detalles irrelevantes, éstos pueden arruinarnos el día así que mejor cambiar de actitud de inmediato. Seguro que casi todos alguna vez hemos dicho eso de "desearía no haberme levantado de la cama hoy"... pues... ¿te imaginas no haberte podido levantar?... Que un par de cosas no hayan salido como queríamos no quiere decir que sea un día perdido. Lo malo es que cuando sucede el primer problema, ya nos ponemos a la defensiva y todo lo que sucede después lo veremos como un auténtico drama. Toma las cosas como son, algo es tan molesto como tú permites que sea, pasa por alto la primer cosa mala que te ocurra y verás como el resto del día va mucho mejor. Basta conque vayas con una actitud de enfado para que tu rutina se convierta en un infierno.

Si quieres ser más feliz, éste es uno de los secretos más importantes: ¡el drama no sirve absolutamente para nada! Toma el control de tu vida cuestionando aquellas cosas que te hacen sentir triste, seguro que comprenderás que muchísimas situaciones son mucho más inocentes de lo que crees. Date una oportunidad y dáselas a los demás también. Dile adiós al drama y aprende a sonreír más. La felicidad está en los detalles, y un cambio de perspectiva puede ser el comienzo de un cambio de vida... sonríe, reflexiona, actúa, vive, sé feliz.

AVANZA-EVOLUCIONA

domingo, 10 de enero de 2016

el momento perfecto para empezar a cambiar es...

¿Y en algunos de los talleres que imparto pregunto... "¿Quién de aquí quiere se mejor?" ... y casi todos levantan la mano, porque casi todos tenemos esa intención. "Entonces...¿por qué no lo hacéis?, ¿estáis esperando el momento perfecto para empezar, ese momento perfecto para mejorar vuestros hábitos sin excusas y con los mejores resultados?"

Dejadme que os cuente una historia que me marcó. Hace unos años invitamos a cenar a unos amigos, era una cena bastante especial, así que decidí abrir, por fin, una una botella de vino que guardaba desde hacía bastante esperando un momento como aquél. Pero al probarlo nos miramos todos con desilusión... el vino se había avinagrado, no se había conservado bien y sabía regular (por no decir que estaba malísimo).

Sentí un poco de tristeza... tanto tiempo esperando el momento perfecto y cuando creía que ya era el momento... no lo era. Había desperdiciado mil momentos especiales durante todos esos años... ¿no fue un buen momento alguno de los cumpleaños o cenas con amigos? ¿alguna de aquellas cenas de aniversario no fueron ocasiones especiales?... ¿Qué tenía que reunir ese gran momento?

Es curioso ver cómo vivimos esperando el momento perfecto para todo: para bajar de peso, para dejar de fumar, para volver a correr o hacer ejercicio, para aprender algo nuevo... y hasta para dar el primer beso. 


El asno de Buridán es la historia de un asno que tiene hambre pero también sed, de forma que se coloca exactamente entre una pila de heno y un cubo de agua.  El asno, incapaz de elegir entre las dos opciones, se muere de hambre (o de sed).


Y como el asno, nosotros también entramos en una especie de "parálisis" en donde hay veces que preferimos no dar ningún paso hasta no estar seguros de que es el momento perfecto de empezar. Porque empezar es lo más difícil de todo.

Una vez escuché una frase que decía: "Algo que se puede empezar cualquier día es probable que no se empiece nunca". Y no puedo estar más de acuerdo, porque aunque creamos que empezar mañana pueda sonar como un buen plan, no lo es. Y mientras más mañanas se sumen, más difícil se vuelve empezar. Y siempre porque buscamos el momento perfecto... que sólo es una gran excusa para posponer el cambio, el que sea.

He escuchado excusas como: "Claro que quiero comer mejor, pero después de vacaciones", "Empezaré a hacer ejercicio cuando mis hijos sean un poco más grandes o tenga más tiempo"… o la peor excusa de todas: "Empiezo el lunes, espera… este lunes es fiesta, empiezo el siguiente lunes".

De una u otra forma, logramos convencernos a nosotros mismos que el mejor momento está por llegar. De que no es necesario decidir ahora porque, por alguna razón (mágica), en el futuro seremos más productivos, o estaremos más motivados, o tendremos más energía, o nos será más fácil... en fin, que en algún momento del futuro será el momento ideal.

Ahora... seamos sinceros, no es la falta de fuerza de voluntad o la poca disciplina lo que nos impide empezar. La principal razón para evitar decidir y empezar es:...el miedo. El miedo de arrepentirnos, el miedo a lo desconocido y sobre todo... el miedo a fracasar.

Lo difícil de decidir es que significa descartar todos los demás caminos para seguir por uno sólo. ¿Cómo podemos saber que ese camino es mejor que los otros?, o peor aún... ¿cómo podemos saber que es el momento de elegir un camino? ¿y si no es el correcto?

Hoy quiero quitarte la venda de los ojos. Te guste o no la idea, todos los días estás tomando decisiones. Tal vez elegir entre un cappuccino o un cortado no te cambiará la vida, pero al final estas pequeñas decisiones le dan forma a tu rutina y definen tu futuro. Y lo mejor es saber que tus decisiones diarias forman hábitos, y pensar en que siempre estamos decidiendo, alivia el miedo y la duda de definir si es o no el momento correcto.Todas las decisiones (incluso las más simples) tienen consecuencias. 

  • Si decido despertarme cada día a las 6 de la mañana para salir a correr lograré sentirme mejor, pero a la vez tendré que irme a dormir a las 10:00 pm y no poder ver la serie que tanto me gusta como consecuencia.
  • Si decido ver la serie seguro que la disfruto, pero al mismo tiempo tendré sueño y no me levantaré a correr.

Nunca olvides que tus hábitos son los arquitectos invisibles de tu vida diaria... Cuando te despertaste hoy ¿qué fue lo primero que hiciste? ¿Pospusiste la alarma como siempre? ¿Saliste a correr como habitualmente? ¿Tomaste un café? ¿Le pusiste una o dos cucharadas de azúcar?

Tus pensamientos se transforman en decisiones y tus decisiones se transforman en acciones (aún sin darte cuenta). Vivimos con el mismo patrón que se repite una y otra vez bajo el mismo contexto, de forma que no es casualidad que más del 40% de nuestras decisiones diarias sean hábitos, como tampoco es casualidad que los hábitos sean la base del cambio (vuelve a leer eso).

Las decisiones diarias se van entrelazando hasta formar hábitos fuertes que tejen cómo será tu vida. Por eso es sumamente importante decidir hoy mismo y empezar a actuar (aunque no estés listo) porque empezamos a avanzar y crecer cuando no estamos listos... No estás listo para bajar de peso, para comer de forma más sana o para salir a correr en las mañanas. No estás listo para emprender un negocio y tampoco estás listo para mudarte a una nueva ciudad... y precisamente por eso tienes que hacerlo. El crecimiento empieza cuando crees que no estás preparado y simplemente decides que es el momento perfecto para empezar.

El momento perfecto no existe, y encontrar el momento ideal para empezar es solo una ilusión. En una película que vi hace bastante, decían una frase que nunca se me ha olvidado: "No hay momentos perfectos, porque tú los haces perfectos". Así que no esperes a que las condiciones sean ideales para empezar a mejorar tu vida. No dejes que el vino se vuelva agrio. El momento perfecto se vuelve perfecto cuando decides abrir esa botella hoy.

...y hoy es un buen día para empezar a actuar y mejorar tus hábitos, ya sabes, todo depende de ti porque todo está en tus manos.

Sonríe, reflexiona, actúa, vive, sé feliz.


AVANZA-EVOLUCIONA.


domingo, 3 de enero de 2016

que el arbol no te impida ver el bosque

En esta vida tan ocupada que tenemos no es fácil que seamos capaces de ver el bosque porque los árboles nos lo oculten y no nos demos cuenta de la de cosas obvias que hacemos o dejamos de hacer y que afectan nuestro nivel de felicidad. Por suerte, hay un montón de formas que pueden llevarnos a tener una vida más feliz. ¿Qué tal si durante la próxima semana tratamos de poner en práctica algunas y conseguimos así tener un año mejor?

Encuentrale sentido a tu trabajo.
El mes pasado, hablando con una auxiliar de ayuda a domicilio para un libro en el que estoy trabajando, le pregunté si le gustaba su trabajo. Para mi sorpresa, sonrió de oreja a oreja, se quedó en silencio unos segundos y me dijo: "¡Me encanta mi trabajo! Tengo la oportunidad de hacer felices a muchos ancianos, gente que no tiene a nadie o a los que nadie escucha… y además, gracias al trabajo puedo dar de comer a mi hija".
Un trabajo sólo es sólo un trabajo, si decides verlo como un trabajo. Pero puede ser mucho más... cualquier trabajo es una oportunidad para ayudar. Cualquier trabajo es una oportunidad de ser útil, de una u otra manera, a otras personas. Cualquier trabajo es la oportunidad de cambiar el mundo. Encontrarle sentido a tu trabajo sólo depende de ti, da igual si eres ama de casa, policía, barrendero, envasadora, maestro, astronauta, o empresario. Encuentrale sentido a tu trabajo, no me pidas a mi que lo busque, ni a ninguna otra persona, búscalo tú... todos tienen un sentido.
Aplica éso que seguro que has leído en algún sobe de azúcar... Haz que te guste lo que haces, hasta que pueda hacer lo que te gusta. Haz que te guste donde estás, hasta que pueda estar donde te gusta. Haz que te guste la gente con las que estás, hasta que puedas estar con la gente que más quieres.
Ésta es la manera en que encontramos la felicidad.

Siéntete incómodo… y aprende.
La gente feliz suele tener algo en lo que son realmente buenos... han conseguido serlo al menos en una cosa, aún aunque mientras aprendían les costase mucho y se sintieran estresados al aprender.
Ten algo claro, aprender es tan estresante como podrías pensar. Sin embargo, este estrés es positivo. Pero aunque el proceso de llegar a ser bueno en algo nos lleva a estresarnos, ésto también nos hace sentirnos felices y satisfechos al mirar atrás y ver cómo hemos progreso, avanzado y evolucionado. En definitiva… expande tu zona de confort a menudo.
¿Eres terriblemente malo en algo?... enhorabuena... ser terriblemente malo es el primer paso para ser verdaderamente bueno. La lucha es la evidencia del avance. Cuanto más tiempo pasas practicando, más rápido aprendes… pero cuidado, también es importante tener en cuenta la calidad del tiempo que pases practicando, mejor diez minutos de calidad que una hora mediocre. Practica y llega allá donde esté el límite de tu capacidad una y otra vez, comete errores, tropieza, aprende de esos errores y llega más lejos de donde habías llegado antes. Y ten muy claro que la recompensa de convertirse en alguien bueno a largo plazo es muy superior a la incomodidad y estrés a corto plazo que podemos sentir mientras aprendemos.

Se productivo, pero no tengas prisa.
Tener prisa nos puede llevar directamente a sentirnos tristes, exhaustos y superados. Pero por otro lado, no tener nada que hacer también puede pasarnos factura (lo siento por aquellos que sueñan con que les toque la lotería y no hacer nada). Es perfecto cuando conseguimos tener una vida productiva a un ritmo cómodo. Es decir… expande tu zona de confort a menudo, pero ten cuidado de sentirte frenético y fuera de control. Por supuesto que es más fácil decirlo que hacerlo, pero sin duda merece la pena conseguirlo.
Un método para lograr ésto es tener momentos de "trabajo duro" y "trabajo cómodo" programados cada día. Durante los momentos de "trabajo duro", trabaja con toda tu fuerza, y en cuanto llegue un momento de "trabajo cómodo", reduce la velocidad, relájate y ve con más tranquilidad. Es simplemente una cuestión de programarse para no estar nunca excesivamente ocupado. Ten siempre un tiempo de tranquilidad -momento en el día para reflexionar, descansar y recargar-. No nos engañemos; NADIE está tan ocupado como para no poder tener unos minutos para evadirse.


Siempre que puedas… Da.
Aunque dar se suele considerar como un acto desinteresado, en realidad suele ser más beneficioso para el que da que para el que recibe. En el fondo, creo que todos sabemos ésto, porque todos nos sentimos increíblemente bien cuando ayudamos a alguien que lo necesita. Al final, la felicidad no es tanto por lo que tenemos, como por lo que damos - la experiencia de ser capaz de que alguien sea más feliz gracias a nosotros, de ser capaces de hacer un mundo diferente. Nadie es más feliz que yo el día de los Reyes Magos… cuando tengo tanto por repartir… ¿os pasa a vosotros lo mismo? 

Además, la ciencia que lo corrobora es simple... hacer cualquier acto de bondad libera serotonina en el cerebro. La serotonina es una sustancia natural que tiene un efecto beneficioso para la salud, incluyendo hacer que nos sintamos más felices (de hecho, la función de la mayoría de los antidepresivos es liberar serotonina). Tengamos en cuenta que, si bien no puedes dar todo de ti mismo todo el tiempo, seguro que puedes dar un poco de ti mismo una parte del tiempo, y hacerlo lo hará todo diferente.

De esta forma, y siguiendo algunos parámetros, no espero si no que estoy seguro, que este 2016 será mucho más feliz para ti,.. ya sabes, todo depende de ti, no busques culpables.

Sonríe, reflexiona, actúa, vive, sé feliz.


AVANZA-EVOLUCIONA.

martes, 29 de diciembre de 2015

propósitos que deberíamos hacer cada año.... y éste también

Empieza un nuevo capítulo en tu vida, es un espacio en blanco. Este capítulo que comienza hoy podemos darle el nombre que queramos... así que pongámosle Oportunidad.

Ten en cuenta que tus ganas de triunfar siempre son más importantes que cualquier otra cosa. Cuando algo nos merece la pena, entonces somos capaces de lograr todo lo que nos proponemos casi cualquier cosa. Cuando estamos dispuestos y comprometidos y somos persistentes... logramos lo que queremos. Siempre (siempre que sean objetivos SMART)

Podría llevarnos tiempo, pero siempre es mucho mejor terminar el día agotado por todo el esfuerzo y el aprendizaje, que estar cansado de no hacer absolutamente nada.

Así que demos la bienvenida al próximo año… es otra oportunidad para hacerlo bien. ¿Aún no has decidido tus propósitos para el 2016? Veamos algunos propósitos para este próximo año… y para todos los años en el futuro.

Actúa - ¿Recuerda esa sensación al hacer algo…? ¿verdad que es mucho mejor que la de estar sentado mientras decides si lo haces o no y al final no lo haces y te sientes culpable? Pues… levántate y actúa. Da el primer paso de este año, aunque sea sólo un pequeño paso. El mayor milagro del éxito no será que termines, será que tuviste el valor de comenzar.

Trabaja duro en lo importante - No estés “ocupado” con una cosa y con otra… sé productivo. No estés pendiente del tiempo y de tu agenda, estate pendiente de tus resultados. Pon en primer lugar las cosas más importantes… y hazlas. Y por supuesto, no esperes que tu objetivo sea fácil; se supone que debe ser difícil, porque si no fuera difícil ya la habrías hecho, y lo habrían hecho todos los demás. Que sea difícil es lo que hace que valga la pena…. y es que no hay ascensores al éxito, hay que llegar subiendo escaleras.

Mantente fiel a tu camino - Una vida llena de éxitos es la que se vive después de reflexionar y buscar nuestro camino, no persiguiendo los sueños de los demás. Recuerda que tienes que hacer lo que tú creas que es correcto para ti porque nadie caminará con tus zapatos. Haz lo que tengas que hacer, para ti... y vive de tal forma que te sientas orgulloso de ti mismo… y en el momento en que te das cuenta que no eres lo que quieres ser, busca la fuerza para empezar de nuevo, aunque sea en un nuevo camino.

Trabaja tu autoestima - Tienes todo lo que necesitas para convertirte en la mejor versión posible de ti mismo. Cree en ti, eres capaz de empujar mucho más mucho más fuerte y llegar mucho más lejos de lo que lo has hecho hasta ahora. Confía en ti… eres lo bastante joven, eres lo bastante mayor, eres lo suficientemente inteligente y eres lo suficientemente fuerte para alcanzar tus metas. Así que no dejes que las falsas creencias te impidan mejorar. Y, por supuesto, no dejes que la gente te impida avanzar.

Sé amable con los que te rodean - Cuando hablamos con amabilidad, creamos positividad. Cuando pensamos bien del otro, se crea confianza. Cuando damos sin esperar, creamos sentimientos de agradecimiento. A través de la amabilidad podemos ser capaces de influir en la vida de aquellos que nos rodean… y por supuesto en la nuestra. Recuerda que casi todos los cambios positivos que se dan en la vida de una persona, son simplemente porque otra se preocupa por ella, cree en ella, y la motiva. Así que… sé esa otra persona siempre que puedas.

Acepta las cosas que no puedes cambiar - A lo que te resistes, persiste. Si estás resistiéndote a algo, lo estás alimentando. Si estás usando energía para deshacerte de algo que no puede cambiarse o eliminarse, en realidad le estás invitando a que se quede. Acepta lo que es, sé positivo y proactivo, deja de lado la necesidad de controlar cada pequeño detalle, tranquilízate y disfruta del camino.

Sé un buen ejemplo - No es lo que dices, es lo que haces. La gente que se fija en ti está pendiente de ti todo el tiempo. Son esponjas, e imitarán todo lo que ven o haces. Así que recuerda que lo que dices es mucho menos que lo que haces. Deja que tus acciones hablan por sí mismas.

Espero que tengáis un año lleno de objetivos cumplidos, un año lleno de sonrisas, lleno de felicidad y de acciones.


AVANZA-EVOLUCIONA.

martes, 8 de diciembre de 2015

y tú... ¿brillas?

 Hay un proverbio chino que dice que "Es mejor encender una vela que maldecir la oscuridad" y un refrán español que habla también de la luz "La mucha luz deslumbra y no alumbra". Pues nada... hablemos sobre la luz y las personas (que al final es de lo que va el blog, de personas) 

Luz... ¿qué relación puede haber entre la gente y la luz? Todos tenemos una luz que emitimos y sacamos al exterior. Reflexionemos hoy sobre la luz que tenemos todos, o sobre la luz que tienen algunos y que nos rodea. Hablemos un poco sobre lo que puede hacer esa luz, y las conclusiones las dejaremos para el final... si acaso:

Alumbrar: Esas veces que permitimos que la luz que llevamos dentro o recibimos, salga para iluminar el camino a uno mismo, a otros o a situaciones que así lo requieren. Puede producirse de manera inconsciente o de forma intencionada y consciente... Siempre con el objetivo de hacer ver un camino donde antes no existía o no éramos capaces de verlo. Una salida, donde había un muro, esperanza y sabiduría y sólo había incertidumbre.

Deslumbrar: Aquellas veces en que se busca impresionar. Es ofuscar la vista por el exceso de luz. ¿Qué nos pasa cuando algo nos deslumbra?...imagínate lo que te pasa cuando un coche te deslumbra con las luces largas... nos impide ver nuestro propio camino, nos ciega por unos instantes y hasta puede llevarnos a salirnos de la carretera. Cuando pienso en la palabra deslumbrar, pienso siempre la imagen del ego, donde lo importante no es necesariamente dar luz sino dejar claro que soy yo el que está lleno de esta luz y además quiero que lo veas. El problema es que este tipo de luz suele ser artificial, dependiente de demasiadas cosas materiales que tienen más forma o apariencia que fondo. 

Brillar: Ésta es parecida a alumbrar, y a veces incluso podemos confundir la una con la otra. Pero brillar tiene que ver más con el resultado inconsciente y natural; es ser. Brillar es aquello que nos hace marcar la diferencia, algo que no se puede comprar. Brillamos cuando estamos tan conectados a la vida y a la luz, que sin quererlo nos hacemos uno con ella. Es una identificación con esa luz que ha llegado a formar parte de nosotros. En resumen: brillamos cuando sonreímos, amamos, abrazamos, empatizamos, generamos confianza, esperanza, paz... 

¿Brillas?... ¿alumbras?... ¿o quizás deslumbras? ¿Tú qué luz eres?...o mejor, ¿qué luz quieres ser? Las conclusiones os las dejo a cada uno, porque no hay nada peor que alguien intente venderte sus ideas.

Nunca te olvides de sonreír, reflexionar, actuar, vivir y ser feliz.


AVANZA-EVOLUCIONA.

jueves, 24 de septiembre de 2015

¿y tú... rumias?

Rumiar una idea es darle vueltas y más vueltas a una cosa, y cuando hacemos ésto, terminamos por hacer nada o poco.  

Éste es el problema. Todos tenemos dilemas en nuestra vida, y la mayoría de ellas no son demasiado importantes... hasta que empezamos a darle vueltas y más vueltas. Rumiar una idea es como coger un problema y soplar en él como si infláramos un globo... haciéndolo cada vez más grande y más terrible. Entonces pasamos tanto tiempo pensando en él, que terminamos cansados, fustrados, descorazonados y queremos encerrarnos y que pase el tiempo y no hacer nada, así que al final no hacemos nada.

La solución: Dejar de pensar en ello, ¿no? NOOOOOO!!!! No somos capaces de pensar y no pensar simplemente chasqueando los dedos. De hecho, intentar obligarnos a dejar de pensar probablemente hará que estemos alimentando aún más al monstruo... En vez de eso... centrémonos en lo que podemos hacer.  

ACTUEMOS... No es para nada cómodo, pero tenemos que movernos, y si puede ser, con un pensamiento original y distinto... y olvidémonos de toda esa rumiación que nos destroza poco a poco. Normalmente, lo primero que nos dice el instinto es lo correcto, así que dejemos de pensar una y otra vez. en realidad es una pérdida de tiempo y un esfuerzo inútil. 

Contamos con 5 segundos para actuar (esa sería nuestra primera opción) antes de empezar a rumiar, antes de que empiecen las dudas y antes de que empiecen los miedos. Eso quiere decir que una vez que nos planteamos tomarnos una manzana en vez de una chocolatina, tenemos 5 segundos antes de que el resto de nuestro cuerpo decida que prefiere la chocolatina... (aquí pongo ejemplo en primera persona) 

Rumiar un pensamiento no es malo, ni es completamente dañino, también tiene sus beneficios. Hay veces que es útil, muy útil. Así que tómate un tiempo para aprender y conocer a tu cerebro y poder conseguir poco a poco la vida que quieres.


miércoles, 16 de septiembre de 2015

¿...para qué lo haces?

¿Para qué haces lo que haces hoy? ¿Haces más o menos lo mismo desde hace tiempo o has cambiado en algo? Es importante estar conectado a esa parte de nosotros que nos hace sentir apasionados con lo que hacemos, porque justo de ahí viene el impulso que nos lleva a perseguir nuestros retos y nuestros sueños... y lograrlos; eso es MOTIVACIÓN, motivación para hacer lo que hacemos, ya sea por coherencia, por valores, por alegría interior…¡podemos ponerle el nombre que queramos!

Ese "para qué" es lo que hace que saltemos de la cama cada mañana, que nos levantemos del sofá, que recorramos kilómetros... aunque significa mucho más que eso, ya sea para nuestra vida personal o nuestro negocio. 

Recuerdo hace años, alguien me dijo: "¿Por qué corres?"... el asunto es que no corría por ningún por qué, corría PARA... corría para sentirme feliz, corría para relajarme, corría para superarme a mí mismo.

Por qué implica que hacemos algo mirando atrás, es una consecuencia de algo, nos fijamos en el pasado... Para qué implica querer hacer algo para cambiar una situación, una sensación, un sentimiento... para qué implica motivación, implica mirar al futuro
  • ¿Por qué discutiste con tu pareja?... ¿porque él/ella no te habló bien?, ¿porque no te llamó cuando debió de hacerlo?, ¿porque te hizo sentir mal?
  • ¿Para qué discutiste con tu pareja? ... ¿para que no te haga sentir mal?, ¿para que cambie su forma de hablar?,...


Tener una idea clara del "para qué" te procura un contexto para todo aquello que haces en tu vida ya sea a nivel personal o profesional.

¿Cuál es tu "para que"?

miércoles, 10 de junio de 2015

¿a qué estás esperando?

¿Constantemente te dices que si las cosas fueran diferentes, podrías hacer ésto o lo otro? Pues nada va a cambiar, a menos que tú empieces ese cambio. Y es que culpar a otros y culpar a las circunstancias no harán que la situación mejore.

Siento dar esta noticia, pero soñar con una forma de vida diferente, con unas vacaciones, con un coche mejor, o una casa nueva... no es suficiente. Desear ser rico, estar sano o enamorado, y al mismo tiempo, en el fondo, no creer que lograrás cualquiera de estas cosas, sólo hará que la situación empeore, porque además de no lograrlo te sentirás mal.

Lo que sientes y crees en tu interior es más poderoso que cualquiera de tus decisiones, de tus deseos y de tus sueños. Lo más importante es trabajar para convencerte a ti mismo que estas cosas son posibles, porque cuando estás convencido, actúas (aunque sea de forma inconsciente) de una forma diferente.

Si quieres cambiar algo en tu vida, tienen que empezar ahora mismo, no en un futuro indetereminado. Te engañas a ti mismo cuando pospones las cosas, cuando decides hacer algo pero nunca llegas a nada, y cuando realmente te dices que si las circunstancias fueran diferentes habrías sido capaz de hacer ésto o aquello.


Ahora, éste es el momento de empezar cualquier cambio, más pequeño o más grande... da igual. Si dices: "Mañana empiezo", te está engañando a ti mismo, mañana volverás a decir lo mismo. Siempre habrá otro mañana, pero ningún cambio en tu vida.


El cambio debe empezar ahora, y sólo tú eres el responsable de este cambio. Tú eres el que debe dedicar tiempo y esfuerzo, y hacer planes... y actuar... y las cosas comenzarán a cambiar. No busque excusas fuera, no busques culpables fuera de ti

Siempre hay una resistencia interna, nuestro subconsciente se niega a los cambios, incluso si no nos gusta nuestra vida. La gente se siente más cómoda con una situación familiar, aunque no nos guste... extraño, ¿no?. Es lo que se conoce como vivir en nuestra zona de confort; aquí os dejo un enlace por si alguien está interesado en ello (zona de confort)

Entonces, ¿A qué esperas? ¿Vas a hacer algo para cambiar algo de tu vida, o simplemente vas a leer ésto y vas a seguir con tu vida? Si haces ésto, mañana será más o menos como hoy, y al día siguiente también, y así una y otra vez... ¿realmente no quieres avanzar... ni evolucionar?

Si quieres hacer cambios en tu vida, necesitas empezarlos ahora, en este mismo momento, y no mañana. Así que... ¿qué vas a hacer?

¿Necesitas motivación? En este blog encontrarás mucha información sobre la motivación.

¿Necesita fuerza de voluntad y autodisciplina para ser capaz de tomar las riendas de tu vida, y seguir adelante con sus decisiones? Busca...

Tienes muchas herramientas aquí, en este blog, y si no te gustan, puedes buscar en internet o pedir cita a algún coach... es tu decisión, es tu vida, es tu responsabilidad, son tus cambios.

Da hoy el primer paso en tu camino hacia una vida mejor...

Sonríe, reflexiona, actúa, vive, sé feliz.


AVANZA-EVOLUCIONA.

sábado, 23 de mayo de 2015

sé más feliz... no todo es lo material

Muchas veces Siempre hablo de la felicidad en cada una de las conferencias y cursos que doy. Y siempre la pregunta clave es... ¿qué es la felicidad?... y las respuestas son siempre variadas, no hay unanimidad. Cada uno la define de una manera, pero algo que suele ser común es que casi nunca se habla de comprar/tener objetos y cosas... Una de mis preguntas habituales es... ¿y cómo podrías ser más feliz?... Hoy querría hablar de cinco cosas que seguro que pueden ayudarnos a ser más felices que con cosas materiales.

1. Tómate tiempo para desconectar... de todo
Alejarnos de las cosas que pueden estresarnos nos ayudará a ser más feliz que coleccionar cosas materiales. Tómate tu tiempo, descanso de todo y simplemente disfruta de la vida. Disfruta de todo lo que te rodea y relájate. Es difícil, y no todos sabemos hacerlo, de forma que deberíamos aprender... pero no pasa nada, cuando no sabemos hacer algo debemos aprender. Y recuerda que todos nos merecemos un descanso de vez en cuando.

2. Amor
Estar enamorado, querer a los demás y sentirnos queridos es probablemente una de las formas más fáciles para encontrar la felicidad. Experimenta la alegría del amor y rodéate de aquellos a los que realmente aprecias y que te quieren.

El verdadero amor puede durar para siempre, lo material no. Nunca te olvides de tener tiempo para conocer bien a aquellos a los que quieres... y deja que ellos te conozcan. Vuestros lazos se harán más fuertes y posiblemente os ayude a disfrutar más, a ser más felices y ver la vida de una forma más tranquila.

3. Pasa tiempo con amigos
¿Quién no recuerda un momento especialmente feliz rodeado de amigos? Pasar tiempo y disfrutar con ellos nos ayudará a ver la vida como algo feliz. Conoce a tus amigos, comparte con ellos, ellos son los que te ayudarán a compartir la felicidad, Además pueden ser fuente de inspiración, motivación y positividad.

Disfruta de una divertida reunión con amigos, una barbacoa, un desayuno o unas tapas... esos momentos serán una manera perfecta de comenzar o terminar un día. También puedes pasar algunos días de vacaciones con amigos; será una gran forma de conseguir unos días felices que durarán para siempre, al menos en tu recuerdo. 

4. Ten tiempo para dedicarte a un hobby
¿Tiene algo que realmente te gusta hacer, pero que nunca pareces encontrar tiempo para hacer? Tomarte un descanso y disfrutar de hacer eso que te gusta te acercará a la felicidad. Las aficiones proporcionan esa paz y tranquilidad que muchas veces falta en nuestras vidas. De forma que si te gusta la fotografía, escribir, coleccionar cosas, el deporte..., hazlo: disfrutarás, y disfrutar es ser feliz.

5. Encuentra tiempo para alcanzar los objetivos que te hayas marcado.
Lograr metas es sin duda un punto de orgullo en la vida de cualquiera. Encontrar tiempo para lograrlas significa tener un plan. Comienza a diseñar un plan para alcanzar tus metas, esas que tan feliz te hacen cuando las alcanzas. La satisfacción de verte capaz de hacer cosas es mucho mayor que cualquier cosa material.


¿Cómo se encuentra la felicidad? Ya sea pasando tiempo con amigos, sintiéndote querido, buscando un pasatiempo o parándose a pensar para lograr objetivos, la felicidad puede ser tan fácil como centrarse en los aspectos más importantes de la vida, en vez de gastar tiempo, dinero y energía recopilando cosas materiales. Recuerda...

Sonría, reflexiona, actúa, vive, sé feliz.

AVANZA-EVOLUCIONA

domingo, 17 de mayo de 2015

¿por qué no logras tus metas?

Diariamente me encuentro con clientes que no son capaces de llegar a hacer aquello que desean... y por mucho que lo deseen, siempre terminan fracasando. El problema que suelen tener no es sólo que no sepan qué quieren (que también) sino que no son capaces de centrarse en lo que necesitan para llegar hasta allí, ni qué pasos deben seguir, ni... Uno de los trabajos que hacemos de forma conjunta es encontrar la manera de alcanzar las metas que tiene, y muchas veces puede ser tan simple como hacer justo lo contrario a estas 5 cosas que suelen estar presentes, en mayor o menor medida, en casi todos mis clientes.

1. Aplazar
Aplazar... ¿qué más decir? En lugar de posponer planes, planea una acción diaria para conseguir estar más cerca de donde quieres estar... sólo una paso más cerca será suficiente.

2. Distraerse 
Distraerse es fácil y sucede todo el tiempo, especialmente cuando las cosas se ponen difíciles y sentimos el deseo de rendirnos. ¿Cuál es la mejor forma de evitar las distracciones? Recuerda siempre cuáles son tus prioridades y ponlas en la parte superior de lo que debes hacer cada día. Recuérdate terminar una tarea antes de empezar a hacer otra.
La clave está en mantener la concentración. Decidiendo lo que es importante, le dices a tu mente dónde debe centrar su atención. Mantén una actitud positiva y no permitas que haya distracciones.

3. Falta de motivación y estímulo
Podemos buscar el aliento de los demás, pero...¿qué hacemos para animarnos nosotros mismos? El éxito depende básicamente de la forma en que nos motivamos. La motivación sólo puede venir desde dentro de uno mismo, así que encuentra la forma de motivarte a ti mismo para seguir adelante.
¿Qué te motiva para seguir y perseguir tus sueños?, o dicho de otro modo... ¿para qué quieres hacerlo?


4. No tener un plan
No tener un plan evitará que consigas tus metas. Diseñar uno te recordará qué es exactamente lo que quieres y cómo vas a conseguirlo. Crear una estrategia es importante para casi todo lo que hacemos en la vida. No tener ninguna puede destrozar cualquier avance y desalentar cualquier intento futuro. Así que detente, piensa, organiza, y luego ponte en acción.

5. Rendirse cuando las cosas se ponen difíciles
Si lo piensas un poco, pocas cosas en la vida son fáciles. Lograr metas, por lo tanto, está directamente relacionado con lo decidido que estés con alcanzarlas. Es fácil darse por vencido, pero hacerlo te limita. Y cuando las cosas se pongan difíciles, tómate un descanso si hace falta, y una vez que te sientas de nuevo con la fuerza necesaria para llevarlo a cabo, ponte de nuevo a ello; pero no dejes que las dificultades te alejen de tu triunfo personal.


Asegúrate de mantener la concentración y rodearte de la positividad que necesitas para alcanzar tus objetivos así como de mantener tus metas claras en tu mente todos los días. Evitar las cosas que te impiden alcanzar tus metas te acercarán mucho a ellas. 


...sonríe, reflexiona, actúa, vive, sé feliz.


AVANZA-EVOLUCIONA.

martes, 3 de febrero de 2015

¿por qué pensar en positivo?

Pensamiento positivo… de primeras ya suena bien (la mayoría de nosotros prefiere ser positivo antes que negativo), pero el "pensamiento positivo" es también un término muy etéreo y del que es fácil deshacerse ya que casi siempre anteponemos nuestras obligaciones y preocupaciones. 

Sin embargo hay distintas investigaciones que demuestran que el pensamiento positivo es mucho más que ser feliz u optimista. Los pensamientos positivos en realidad pueden dar valor a nuestra vida y ayudarnos a desarrollar habilidades que van mucho más allá que una sonrisa.

Imaginemos que estamos caminando por un bosque y de repente vemos un oso enorme caminando delante. Cuando sucede, nuestro cerebro registra una emoción negativa (en este caso, el miedo). Una emoción negativa programa al cerebro a hacer una acción específica... por ejemplo, huir. El resto del mundo no importa. Nos centramos exclusivamente en el oso, el miedo que genera, y cómo podemos alejarnos. Y éste es un instinto muy útil si estamos tratando de salvar nuestra vida, pero en nuestra sociedad no tenemos que preocuparnos por tropezar con osos (al menos diariamente). El problema es que el cerebro sigue programado para responder a las emociones negativas de la misma forma: desconectándose del mundo exterior y limitando las opciones que vemos a nuestro alrededor.

Cuando estamos peleándonos con alguien, el enfado y la rabia pueden llevarnos  hasta el punto de no poder pensar en nada más. Y pasa lo mismo cuando estamos estresados por todo lo que hay que hacer, y nos resulta difícil empezar con algo porque estamos paralizados por lo larga que es la lista de tareas. O, si nos sentimos mal por no hacer ejercicio o no comer sano, lo único que pensamos es la poca fuerza de voluntad que tenemos y lo perezoso que somos.

En todos estos casos, el cerebro se cierra al mundo exterior y se centra en las emociones negativas de miedo, ira y estrés (como hizo con el oso), y las emociones negativas impiden que el cerebro vea otras opciones... es el instinto de supervivencia.

Ahora comparemos ésto con lo que las emociones positivas hacen a nuestro cerebro. Se han hecho muchos experimentos y se ha descubierto que experimentando emociones positivas se amplía nuestra visión de posibilidades y nuestra mente se abre a más opciones. Lo cual nos lleva a poder afirmar que lo mejor de las emociones positivas es que nos proporcionan mayor capacidad para desarrollar habilidades y recursos para poder usarlos en nuestra vida. 

Y llega la gran pregunta: si el pensamiento positivo es tan útil para el desarrollo de habilidades valiosas y para apreciar la vida, ¿cómo podemos conseguir ser positivos?. La respuesta es… haciendo cualquier cosa que despierte sentimientos de alegría, satisfacción y felicidad. Todos sabemos qué cosas nos hacen felices. Quizás sea tocar la guitarra, quizás pasar tiempo con una persona determinada, quizás hacer crucigramas...

Dicho esto, hay tres cosas importantes que debemos hacer.
1. Reflexiona. Las personas que reflexionan diariamente tienen más pensamientos positivos. Se ha observado que las personas que reflexionan habitualmente adquieren habilidades útiles a largo plazo. Por ejemplo, meses después de realizar un experimento se constató que las personas que reflexionaban a diario durante el experimento siguieron mostrando una mayor atención, unos objetivos claros en la vida, más apoyo social, y enfermaron menos que los otros.
2. Escribe/Habla de situaciones positiva. Aquellos que escriben sobre experiencias positivas tienen mejor humor, van menos al centro de salud, y tienen menos enfermedades. 
 3. Disfruta. Programa un tiempo para disfrutar en tu vida. Estamos siempre muy ocupados con el trabajo y otras responsabilidades pero... ¿por qué no programar tiempo para disfrutar?, así que date permiso para sonreír y disfrutar de los beneficios de la emoción positiva. Programa tiempo para jugar y para aventurarte.

Y nunca dejes que las cosas se queden en tu mente, ponlas siempre en tu vida real y haz que sucedan.


AVANZA-EVOLUCIONA.

domingo, 21 de diciembre de 2014

feliz 2015... y felices propósitos!!!


¿Sabes ya cuáles serán tus propósitos para el Nuevo Año?


Año Nuevo está ahí mismo y la mayoría empezaremos a ponernos nuevos objetivos para el 2015, si no lo hemos hecho ya, pero ¿realmente conseguiremos nuestros objetivos? porque del dicho al hecho hay un trecho. Es más fácil decirlo que hacerlo... y sólo el 8% de la gente lo consigue. ¿Por qué el 92% de las personas no logran mantener sus propósitos de Año Nuevo?

Puede ser por...
1.- No tener ningún plan, ya que no planificar es planificar el fracaso. 
2.- Intentar hacerlo solo; cuando tenemos apoyo externo nos es más fácil conseguir las cosas. 
3.- Tener metas poco realistas. 
4.- No recompensarse con los logros conseguidos. 
5.- Renunciar a la mínima. 
6.- Esperar resultados rápidos.
7.- No actuar lo suficiente.


Pero como lo que no nos interesa es ser de ese 92% que no lo consigue... veamos cómo podemos hacer para ser parte de ese 8% que sí que lograrán sus metas para el año nuevo.

1. Céntrate en uno o dos objetivos.
Uno de los principales errores que se comete es intentar cambiar demasiadas cosas. Cuantos menos objetivos tengamos, mejor. Así seremos capaces de centrar toda nuestra motivación en una cosa, lo que aumenta las posibilidades de tener éxito. Céntrate sólo en una meta, dos como máximo, si no... lo más normal es fracasar.

2. Ponte metas específicas.
Los propósitos para el nuevo año suelen ser muy generales, lo que hace que sean más difíciles de conseguir. Intenta ser más específico, cuanto más específico seas, más fácil te será alcanzar tu objetivo. "Ponerme en forma" o "Perder peso" suelen ser unos propósitos muy habituales, pero... ¿cuánto peso quieres perder?, ¿cuántas veces quieres salir a correr? 
Sé específico, "Perder 5 kilos de aquí a Abril" sería un objetivo mejor. Ponerte distintas metas durante el año sería también interesante. De esta forma, siempre tendrás algo alcanzable en lo que puedes centrarte y que no parezca muy lejano.

3. Recuérdate tus metas todos los días.
Si tienes problemas para mantener tus metas en la cabeza, usa algún truco para recordarte tus metas constantemente. Ponte un aviso en el teléfono con un mensaje que te recuerde por qué estás haciendo ésto, ponte en tu fondo de pantalla un recordatorio, o escribe tus objetivos en el espejo del cuarto de baño... mejor con un rotulador que se borre :-) o... Hay muchos recursos que puedes usar.

4. Involucra a otra gente. Haz que tus propósitos sean conocidos.
Tener amigos y familiares a bordo motiva mucho. La gente con apoyo de otros tienen muchas más posibilidades en alcanzar sus objetivos. Además, cuando nos comprometemos en mejorar nuestro estilo de vida, junto a otra persona -un amigo, la pareja, un hijo-  hay muchas más posibilidades de seguir esos objetivos en los momentos malos. 

La desventaja de hacer todo ésto público es que podríamos avergonzarnos si fallamos. Así que esta parte dependerá de ti... pero si estar bajo presión te ayuda, pon en Facebook (por ejemplo) tu objetivo y tus progresos. 


5. Divide tu meta en pequeñas metas semanales.
Deberíamos poder dividir nuestra meta en metas más pequeñas y tener así metas cada seis meses, cada tres meses, cada mes, cada semana e incluso una meta diaria que nos ayudará a mantenernos en el camino. Perder 12 kilos en 6 meses no nos crea el mismo sentido de urgencia que perder 0,5kg esta semana. De esta forma no pospondremos las cosas, porque un período de 6 meses es mucho tiempo, y la mente nos puede engañar y podremos pensar que hay tiempo suficiente..., y al final no haremos nada.

6. Pide ayuda.
¿Por qué ésto es tan difícil? Sin embargo, cada vez que he pedido ayuda, me sorprende lo fácil que es todo. No tengas miedo de pedirla, no podemos hacerlo todo por nuestra cuenta. Si tu objetivo es perder peso, pero no sabes cómo, pídele ayuda a alguien que sepa más sobre el tema o gente que haya conseguido perder peso. Si tu objetivo es aumentar tus ventas, pídele ayuda a gente que lo haya logrado. No tengas miedo en pedir ayuda, no todo lo podemos hacer nosotros solos.


Sólo espero que con estos pequeños consejos y tus propios propósitos, consigas alcanzar tus metas en el 2015. Y si necesitas ayuda, no dudes en pedirla.

Feliz 2015!!!

AVANZA-EVOLUCIONA. 

domingo, 14 de diciembre de 2014

miedo escénico...

Pastora Soler fue hace unas semanas, Joaquín Sabina este fin de semana, Adele el año pasado... ellos son sólo algunos de los muchos los cantantes y otros profesionales (como gente desconocida, esas con las que nos rodeamos habitualmente) que sufren de miedo escénico, pero... ¿cómo funciona el miedo escénico?, ¿qué es eso?... Pues, hablemos de ello, ya que como es un tema que está de actualidad me gustaría dar más información que aclare este término.

El miedo escénico no es más que ansiedad. Se le suele llamar "miedo escénico", pero no tiene por qué implicar un escenario. Cualquier persona que necesite la atención de la gente, da igual que sean muchas o pocas o una, puede experimentar esta ansiedad.

Suele experimentarse con mucha frecuencia cuando tenemos que hablar en público... yo aún recuerdo mi primera conferencia en Estados Unidos... la primera y encima en inglés!!!. Sin embargo no sólo ocurre con las charlas, gente cuyo trabajo les lleva a tener que dar la cara (actores, músicos, deportistas...) frente a otros, puede experimentar el miedo escénico y les llevará a no actuar correctamente.

Este tipo de ansiedad se puede tratar fácilmente, pero muchos la sufren con todas las limitaciones y las emociones negativas que impone. Y es que, o bien creen que nadie puede ayudarles o creen que será demasiado difícil.

La buena noticia es que esta ansiedad es común y se puede trabajar. Si alguien quiere superar este problema, puede. Pero para lograrlo, siempre hay que saber cómo funciona... y PRACTICAR.

La ansiedad sucede cuando nos centramos en nosotros mismos y en nuestra ansiedad, en lugar de en lo que queremos decir o cómo debemos trabajar. Llega porque tratamos de resistirnos y luchar contra la ansiedad en vez de aceptarla y aprender a trabajar con ella. Es el resultado de pensar en la situación como una amenaza, más que como un desafío.

El miedo escénico es como si alguien nos abucheara continuamente durante la interpretación, y empezáramos a discutir con esa persona pidiéndole explicaciones... el problema es que es con nuestra propia mente con quien tenemos que discutir. Y al final, uno está tan metido en la lucha interna que nos olvidamos del trabajo que tenemos que hacer.

La mayoría de las personas con ansiedad se centran en ellos mismos y en la lucha contra esta ansiedad... pero esta lucha es en en vano. Debemos olvidarnos de esta lucha y centrarnos en lo que debemos de hacer.

Hay que esperar, y aceptar, que la ansiedad es normal, sobre todo al principio. Hay que aprender a trabajar con ansiedad, no contra ella. 

Y por supuesto... lo que hace falta es hacer algo distinto. Porque si se sigue haciendo lo mismo, sólo se pueden esperar los mismo resultados.


AVANZA-EVOLUCIONA.

lunes, 8 de diciembre de 2014

quejarse y resignarse... o resiliencia.

La Resiliencia es la habilidad que nos facilita enfrentarnos a la adversidad, sacar lo mejor de nosotros mismos y que nos permite reconstruirnos creativamente. Ante una situación de adversidad, algunas personas se vienen completamente abajo, en función de diversas circunstancias, y otras consiguen sobreponerse a ellas. 

¿Conocéis la historia de joven surfista Bethany Hamilton?. Es una chica hawaiana que fue atacada por un tiburón mientras hacía surf cuando sólo tenía 13 años. Le arrancó el brazo izquierdo a la altura del hombro.

Bethany, tras el lógico periodo de duelo, quiso volver a practicar surf a pesar de tener sólo un brazo... su padre le dijo que sólo con un brazo era muy difícil, pero ella le dijo: "No hace falta que sea fácil, sino que sea posible". Así que decidió volver a practicar surf aunque no fuera fácil... y cuatro años después, Bethany llegó a ser profesional consiguiendo ser subcampeona en el Campeonato Mundial Junior en 2009

Su historia ha sido motivo incluso de una película titulada SOUL SURFER, aquí os dejo el trailer:

Éste es el ejemplo de alguien que en vez de rendirse, buscó y encontró recursos necesarios para ver la vida desde un punto de vista diferente. No se rindió, ni creo que se rinda jamás, frente a las adversidades. En definitiva... es una persona con una cualidad, la resiliencia.

Claro... es que ella es así... pues no tanto, ya que la resiliencia no es innata... no se nace con ella, podemos ir adquiriéndola si estamos decididos y la trabajamos. ¿Cómo?... aquí os dejo algunos consejos para trabajarla: 

1. Obtén el apoyo necesario. Rodearte de personas que te ayudan en situaciones límite te hace más capaz de sobrellevarlas.

2. No dramatices. La resiliencia implica partir de la suposición de que la vida plantea escenarios complicados, y que hay que saber afrontarlos. Deja de ver cada obstáculo como una tragedia: cuando se minimizan resulta más fácil vencerlos.

3. Lleva una vida sana. Para poder responder con toda tu energía a cada reto, es importante cuidarte. Duerme, haz ejercicio diario, come bien... 

4. Ríe y sonríe. Encuentra momentos para el buen humor en los momentos más complicados, o dedica simplemente una sonrisa a aquél que lo está pasando mal a tu lado. Puede que te duela todo, pero es un gesto muy simple que ayuda a ser más feliz.

5. Sé amable. Recibir la amabilidad de los demás en momentos críticos requiere haber trabajado anteriormente la amabilidad en el sentido contrario. 

6. Piensa estratégicamente. Cuando nos enfrentamos a una crisis, debemos tomarnos el tiempo necesario para plantearnos cuáles son nuestras opciones y cuáles son las soluciones que podemos darle. Trazar el plan a seguir es fundamental para tener éxito en la acción, aunque parezca que se pierden minutos para desactivar la bomba.

7. Encuentra el lado bueno. Busca siempre el lado positivo incluso en estas situaciones límites. Hay que ver cada error como una oportunidad de aprendizaje y de mejora para la próxima ocasión.

8. No tropieces dos veces con la misma piedra. Precisamente por lo del punto anterior, hay que aprender de los errores. Preguntarse qué salió mal y establecer las bases para qué no vuelva a ocurrir.


Ver las cosas con un enfoque diferente y hacerlo con buena energía es lo que ayuda a las personas a soportar los tiempos más difíciles, y a brillar en los fáciles.

Pero si quieres, sigue quejándote por todo y no tomes las riendas de tu vida. Protesta y no pases a la acción. Siembra las semillas de la queja y solo conseguirás cosechas de resignación.


AVANZA-EVOLUCIONA.

martes, 25 de noviembre de 2014

¿eres el tipo de persona que te gusta como persona?...


Hoy vamos a hablar de ti, de cómo es tu vida, la que tienes y la que te gustaría... y cuánto se asemeja, a qué distancias están la una de la otra. Esta entrada es importante porque necesita de ti, no es un simple leer... es reflexionar y contestarte con sinceridad, es acercarte a quién eres y dónde estás. Es regalarte un tiempo para ti, para reflexionar.

Algunas veces, hacer la pregunta correcta es la respuesta. Lo más importante es tener muy claro que estas preguntas no tienen respuestas correctas o equivocadas, son sólo respuestas.


  • ¿Qué edad tendrías si no supieras qué edad tienes?
  • ¿Qué es peor... fallar o no intentarlo?
  • Si la vida es tan corta, ¿por qué hacemos tantas cosas que no nos gustan y nos gustan tantas cosas que no hacemos?
  • ¿Qué es lo que te gustaría cambiar en el mundo por encima de todo?
  • ¿Estás haciendo  algo en lo que crees o disfrutas con lo que haces?
  • Si la esperanza de vida fuera de 50 años, ¿cómo cambiaría tu vida, qué cosas serían diferentes?
  • ¿En qué porcentaje has controlado tú el curso que tu vida ha llevado hasta ahora?
  • Te preocupa más hacer bien las cosas bien o hacer las cosas correctas?
  • Si pudieras darle a un recién nacido un consejo, ¿cuál sería?¿Romperías las reglas para ayudar a alguna persona a la que amas?
  • ¿Qué sabes que haces distinto a la mayoría de la gente?
  • ¿Por qué aquello que te hace feliz a ti no le hace feliz a todos los demás?
  • ¿Qué no has hecho que realmente quieres hacer? ¿Qué es lo que te retiene?
  • ¿Estás soportando algo que necesitas que se vaya?
  • ¿Pulsas el botón del ascensor más de una vez?... ¿Realmente crees que hará que el ascensor llegue antes? 
  • ¿Preferirías ser un genio preocupado o un pobre ingenuo feliz?
  • ¿Has sido/eres el tipo de amigo que quieres como amigo?
  • ¿Preferirías perder todos tus recuerdos o ser incapaz de conseguir nuevos recuerdos?
  • ¿Es posible conocer la verdad sin antes cuestionarla?
  • ¿Tus mayores miedos se han convertido alguna vez en realidad?
  • ¿Recuerdas aquella vez hace cinco años en que te enfadaste tanto? ¿Te parece importante ahora mismo? 
  • ¿Cuál es tu recuerdo más feliz de la infancia? ¿Qué lo hace tan especial?
  • Últimamente... ¿cuándo te has sentido más ilusionado y feliz?
  • Si no lo haces ahora, ¿cuándo lo harás?, ¿qué tienes que perder?
  • ¿Por qué las religiones que se basan en el amor causan tantas guerras?
  • ¿Es posible saber, sin ni un ápice de duda, qué es bueno y qué es malo?
  • Si te tocaran un millón de euros, ¿dejarías de trabajar?
  • ¿Te da la sensación de haber vivido este día muchas veces? 
  • Si supieras que todo el mundo fuese a morirse mañana, ¿a quién visitarías hoy?
  • Si aprendemos de nuestros errores, ¿por qué siempre tenemos tanto miedo de equivocarnos?
  • ¿Qué harías distinto si supieras que nadie te juzgaría?
  • ¿Cuándo fue la última vez que te oíste respirar?
  • Dentro de cinco años, ¿recordarás lo que hiciste ayer? ¿Y lo que hiciste antes de ayer? ¿Y lo que hiciste hace tres días?....


Las decisiones ya están tomadas, la pregunta es...: ¿las estás tomando tú mismo o estás dejando que otros las tomen por ti?

Escribe cualquier comentario que tengas, y comparte esta entrada si te parece interesante. Muchas gracias y recuerda que estemos donde estemos, nuestro objetivo siempre debe ser ser felices.


AVANZA-EVOLUCIONA.

jueves, 6 de noviembre de 2014

para salir del pozo, deja de cavar...

Supongo que os sonarán estas palabras: "No sé qué hacer", "vivo en la monotonía", "mi vida no me llena", "no veo el sentido a todo ésto", o como dicen por aquí: "me va como el culo". Todo ésto es algo que ha ido aumentando y en estos tiempos de crisis cada vez lo oímos más.

Todos podemos y somos capaces de seguir adelante sin importar los obstáculos. Tenemos el poder ya que somos nosotros los que vamos a elegir en cada momento lo que hacemos, lo que pensamos y lo que queremos ser.

Sin embargo, hay momentos en que nuestra cabeza no parece tener las cosas tan claras, de forma que tenemos que cambiar nuestra forma de pensar, ver la situación y la vida en general.

Qué hacer cuando te quedas atrapado, atascado o [Insertar palabra...].

Voy a inspirarme en los consejos de Marc Chernoff para la entrada de hoy. Pero antes de entrar en el meollo, ¿qué debemos hacer en estos casos en que nos sentimos abatidos y superado por todo?... pues digamos que lo que está claro y es básico, pero que muchos hacen... no seguir haciendo las mismas cosas.
Hay que dejar de ser prisionero de los viejos hábitos. Y ésto no debería ser tan difícil, porque lo bueno de la vida es que cada noche, cuando vas a dormir y despiertas por la mañana, es un nuevo día. Ayer ya se fue, y el nuevo día es tuyo. Tú lo dominas y le das forma. Cada día es un nuevo día lleno de posibilidades y oportunidades. Así que recuerda:

1. Sentirse atrapado es un sentimiento, no un hecho.

¿Qué hacemos cuando nos sentimos atrapados?... pues normalmente nuestro primer instinto es buscar fuera de nosotros mismos alguien o algo a quien culpar. Pero nunca olvides que tu vida es tu responsabilidad. Si va bien o va mal, tú has creado esa situación con tus aciertos o tus errores.

Así que... ¿qué tal si dejamos de centrarnos en la percepción de la situación externa, y comenzamos a centrarnos en la forma que tenemos de ver las cosas y cómo cambiar esa percepción sobre nosotros mismos?, porque en realidad, cuando nuestra vida no va bien, todos deberíamos tener claro que somos nosotros mismos los responsables de nuestra propia situación.

Cuando se cambia la forma de pensar y ver las cosas, tenemos la oportunidad de cambiar nosotros mismos, y por tanto cambiar nuestro entorno.

2. Las malas noticias de ayer, no las vivas hoy.

No se puede tener un mejor hoy si sigues centrado en los problemas de ayer. "Lo que debería haber hecho", "lo que podría haber sido", "lo que podría haber tenido", "lo que tuve y perdí"... la mayoría de las personas usan erróneamente esa información del ayer. Los problemas del ayer no deberían ser una carga hoy, sino un aprendizaje añadido con ciertas cosas que no debemos volver a repetir. Eso es la resiliencia... y pinchando aquí tenéis una entrada sobre la resiliencia

Un matrimonio que no ha funcionado, un trabajo del que nos han despedido, un negocio cerrado o tres polvos no echados... Todo se soluciona de la misma forma. Olvida las frustraciones de ayer y gasta esa energía en fabricar una nueva vida en la que puedas incluir todo lo que no tuviste o lo que perdiste o lo que sea que desearías. Hoy es un nuevo día, una nueva semana, un nuevo comienzo.

3. Es hora de hacer un cambio, probablemente radical.

Sentirse atrapado es fallar en las 3 preguntas más básicas sobre la felicidad: 
1. ¿Me gusta lo que hago?
2. ¿Me gusta dónde vivo y con quién vivo?
3. ¿Soy feliz?.

Como alguien me dijo una vez... "Si no te gusta tu vida, cámbiala. Tú no eres un árbol"... y dejé de ser árbol.

4. No va a ser fácil, pero al final merecerá la pena.

La mayoría hacemos las mismas cosas durante mucho tiempo. Es lo que llamamos hábitos, y son muchos de esos hábitos los que nos han provocado el "atasco" en el que estamos. Así que, cuando queremos cambiar, lo primero es cambiar muchos de nuestros hábitos (ver entrada sobre cómo cambiar hábitos)

Y ahí comenzamos una etapa de cambio que nos llevará un sacrificio hasta que los nuevos hábitos sustituyan a los antiguos. Puede que te sientas incómodo al principio, pero más incómodo te sentirás si permaneces atrapado, ¿no crees?.

Traza un plan para el cambio de los hábitos que quieres adoptar. En tus manos está el convertirte en la persona que quieres ser.

5. Vamos dejando las excusas.

Como se suele decir: "si es importante encontrarás una manera, si no lo es encontrarás una excusa". Sólo hay una persona que puede detener tu crecimiento y progreso. Esa persona eres tú misma. Tú eres tu mejor aliado o tu peor enemigo. Tú decides si AVANZAS O EVOLUCIONAS.

Las razones por las que no se suelen alcanzar las metas son, o bien el miedo al fracaso o bien la pereza. Todo el mundo tiene una excusa. ¿Cuál es la tuya?... 
Ahora deshazte de ella... Ya estás curado :-)


Tú puedes cambiar.

No olvidemos nunca que el crecimiento real, el cambio real, siempre va de dentro hacia fuera. Para cambiar cualquier situación, en primer lugar debemos cambiar primero nosotros mismos. Y para cambiar nosotros mismos, en primer lugar debemos cambiar nuestra forma de pensar, nuestra forma de actuar, y sobre todo nuestros hábitos.

Pero tampoco hay que olvidar, aunque sé que soy muy repetitivo con ésto es que la felicidad en la vida no es un destino o una meta, es un viaje. No alcanza la felicidad aquella persona que ha logrado sus metas y cumplido sus objetivos, más bien podríamos decir que se han cumplido nuestros objetivos porque se ha sabido usar y apreciar aquello que teníamos para conseguir lo que deseábamos. La vida es una aventura, y por tanto hay que intentar hacerla divertida, estamos para vivir la vida, no para sufrirla.

"A veces para salir de un pozo, es tan sencillo como dejar de cavar".


AVANZA-EVOLUCIONA. 

lunes, 3 de noviembre de 2014

¿nos cuesta decidir?...

Desde que somos pequeño todos hemos tenido que tomar decisiones, y es que decidir forma parte de nuestras vidas y todos y cada uno de nosotros lo hacemos. Para muchos es algo simple y sencillo, sin embargo siempre recordaré a una de mis más queridas compañeras de facultad a la que le daba pánico tener que tomar a una decisión.Y hoy, como me he acordado de ella, me gustaría hablar sobre las decisiones y cómo podemos aprender a decidir y relajarnos.

¿Habéis escuchado alguna vez la palabra decidofobia?... pues yo tampoco, hasta que hace poco la descubrí casi por casualidad; es un término acuñado hace poco más de 30 años por un filósofo alemán, Walter Kauffan. Y como bien parece indicar la propia palabra, se refiere al miedo irracional, persistente, anormal e injustificado a tomar decisiones.

Quienes padecen este síndrome prefieren delegar antes que asumir la responsabilidad de tomar una decisión pues sienten aversión por el cambio y pánico a equivocarse.

Puedo poner en la mano en el fuego sin temor a equivocarme, a que todos, en menor o mayor medida, alguna vez hemos tenido miedo a decidir. Y es que, ya sea porque no podemos medir las consecuencias, porque no toleramos la incertidumbre, o porque adivinamos que nuestra decisión traerá consecuencias desagradables, pasamos por el estrés de decidir.

Hacer un examen, decidir qué estudiar, comprar una casa, cambiar de trabajo, invertir, casarse o irse a vivir en pareja... estoy seguro que muchas algunas de estas decisiones, en mayor o menor grado, nos costaron.

¿Las razones?: El miedo al cambio, a equivocarnos.

¿Y si aprendemos a decidir sin miedo...?. Porque cuando tomamos aquellas decisiones, el sentimiento que iba antes de esas decisión era temor.

Por supuesto que tomar una buena decisión nos da tranquilidad porque sabemos que con esa decisión mantenemos el control de la situación y de nuestra vida, pero... ¿existe la tranquilidad en tener la posibilidad y la capacidad de ver con claridad las consecuencias de esa decisión?

¿Cómo podemos  lograr una visión clara, panorámica y limpia para decidir?

Si pudiésemos desarrollar nuestra idea, desmenuzarla en aspectos diferentes y analizar cada consecuencia, seguramente disfrutaríamos de caminar hacia él.

PNI son las iniciales de: Positivo, Negativo e Interesante. Esta técnica se basa en desarrollar tres aspectos de una idea o propuesta, de forma que no deje ver nuevos puntos de vistas sobre esa idea.

Cuando hablamos de (P) positivo, nos referimos a aspectos provechosos de una idea que podríamos resumirlo en la respuesta a 2 preguntas:

¿Cuáles son las causa por la que te gusta ese propósito?, ¿Qué te motiva de la idea?

El aspecto (N) negativo es la justificación contraria al punto anterior.

¿Porque razón o razones no te gusta la idea?

Por ultimo (I) la actitud interesante. Aquí debemos pensar un poco e intentar dar un valor que sume a la idea o el propósito.



Por ejemplo... y para aclararnos. Ésta es mi IDEA: Hacer deporte para estar mas sano.

Positivo:
El deporte va a hacer que me relaje en los momentos de más estrés. 
El deporte me va a ayudar a sentirme mejor y mi corazón estará más sano. 
Me ayudará a perder todos los kilos que me sobran. 

Negativo:
Puedo lesionarme ya que llevo mucho tiempo sin hacer deporte. 
Puede que no tenga tiempo para ponerme a ello.

Interesante:
Podría consultar un entrenador profesional/medico y que me ayude a hacer un plan de entrenamiento.
Buscar grupos de gente que haga deporte y compartir experiencias.
¡¡¡Estoy a un paso de empezar a hacer deporte!!! 

Podemos ver que desarrollar la idea en estos aspectos, ofrece mucha información que hasta el momento no habíamos pensado y por supuesto pone en la balanza características que nos pueden ayudar a decidir con argumentos firmes y un plus interesante que abre o complementa nuevas posibilidades.

Conclusión

Desgranando una idea conseguimos más información sobre el tema. Y esta información nos ayuda a ver un poco mejor el futuro, brindando tranquilidad al tomar una decisión, porque tenemos la posibilidad de medir las consecuencias de esa decisión.

No tardemos mucho en empezar a tomar esa decisión que llevas tiempo postergando, y si quieres algo más de información sobre ponernos objetivos y lograrlos, pincha aquí



AVANZA-EVOLUCIONA.