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lunes, 16 de mayo de 2016

el lobo feliz y la niña feroz...

Las cosas no siempre son lo que creemos. La realidad, con frecuencia, es muy distinta a lo que creemos que es, las personas no siempre son lo que aparentan ser, ni las relaciones y ni siquiera los amigos. Esa realidad es la que se encarga de poner a cada uno en su sitio, porque uno cree que es negro, pero puede ser blanco, o uno cree que es blanco pero probablemente sea de todos los colores... esto es lo que se conoce como el efecto Rashomon, aunque la realidad sea una sola, existen miles de formas de percibirla.

En algunas de las charlas vamos viendo poco a poco el siguiente cuento, y la primera reacción de la gente suele ser de sorpresa, simplemente porque jamás habían pensado en ese otro punto de vista y posteriormente de cierta simpatía hacia uno de los personajes... personaje que siempre habían odiado. Os invito a que leáis este cuento:

"El bosque era mi hogar. Yo vivía ahí y me preocupaba por él, trataba de tenerlo cuidado y limpio.
Un día soleado mientras estaba limpiando basura que los domingueros habían dejado, escuché pasos. Me escondí detrás del árbol y vi a una pequeña niña viniendo por el camino, trayendo una canasta.
Sospeché de la pequeña niña nada más verla porque ella vestía muy elegantemente, toda de rojo y su cabeza estaba cubierta para que nadie supiese quién era.
Naturalmente me detuve a observarla y le pregunté quién era, de dónde venía y todo eso. Ella me contó un cuento acerca de ir a la casa de su abuela, con la canasta del almuerzo. Parecía básicamente una persona honesta, pero ella estaba en MI bosque y con una apariencia sospechosa con ese extraño gorro encima; entonces decidí enseñarle lo peligroso que es atravesar el bosque vestida tan bien.
La dejé seguir su camino pero corrí rápido a la casa de la abuela.
Cuando vi a la agradable señora le expliqué mi problema y ella estuvo de acuerdo conmigo en que su nieta necesitaba aprender una lección.
La señora anciana acordó quedarse afuera, en la sombra, hasta que yo la llamase, en realidad se quedó debajo de la cama.
Cuando caperucita llegó yo la invité al dormitorio, pues yo estaba en la cama vestido como una abuela.
La chica entró con sus mejillas rosadas y dijo algo desagradable acerca de mis orejas. Yo había sido insultado antes y tratando de poner lo mejor de mi, sugerí que las orejas grandes servían para escucharla mejor; mi intención era decirle que yo quería escucharla y prestarle mucha atención a lo que estaba diciendo, pero ella dijo otra frase insultante acerca de mis ojos saltones.
Ahora ustedes pueden llegar a entender cómo me estaba sintiendo con esa chica que parecía tan agradable pero que en realidad era una persona tan desagradable. Sin embargo, seguí con mi política de poner la otra mejilla, entonces le dije que los grandes ojos me servían para poder verla mejor a ella.
Su siguiente insulto realmente me dolió. Yo siempre tuve problemas de tener grandes dientes y esta pequeña niña me insultó acerca de ellos. Yo sé que debí haberme controlado más pero bajé de la cama y le dije que mis dientes me ayudarían a comerla mejor.
Ahora, déjenme explicarles, ningún lobo podría comer nunca a una niña, todos sabemos ésto, pero la Caperucita loca comenzó a correr alrededor de la casa gritando. Yo corría detrás de ella, tratando de calmarla, me había quitado ya la ropa de la abuela, pero ésto lo único que hizo fue empeorar aún más la situación: se abrió la puerta y un enorme leñador apareció con su hacha, mirándome, tuve claro que iba a tener problemas así que me fui por una ventana que había detrás de mí.
Quisiera decirles que éste fue el final, pero la abuela nunca contó mi lado de la historia y al poco tiempo se empezó a decir que yo era malvado, salvaje y peligroso... y todos comenzaron a evitarme.
No sé nada más acerca de la pequeña niña con su linda Caperucita Roja, pero yo, nunca más volví a ser feliz."

Y tú... ¿cómo ves las cosas?

AVANZA-EVOLUCIONA.

domingo, 21 de diciembre de 2014

feliz 2015... y felices propósitos!!!


¿Sabes ya cuáles serán tus propósitos para el Nuevo Año?


Año Nuevo está ahí mismo y la mayoría empezaremos a ponernos nuevos objetivos para el 2015, si no lo hemos hecho ya, pero ¿realmente conseguiremos nuestros objetivos? porque del dicho al hecho hay un trecho. Es más fácil decirlo que hacerlo... y sólo el 8% de la gente lo consigue. ¿Por qué el 92% de las personas no logran mantener sus propósitos de Año Nuevo?

Puede ser por...
1.- No tener ningún plan, ya que no planificar es planificar el fracaso. 
2.- Intentar hacerlo solo; cuando tenemos apoyo externo nos es más fácil conseguir las cosas. 
3.- Tener metas poco realistas. 
4.- No recompensarse con los logros conseguidos. 
5.- Renunciar a la mínima. 
6.- Esperar resultados rápidos.
7.- No actuar lo suficiente.


Pero como lo que no nos interesa es ser de ese 92% que no lo consigue... veamos cómo podemos hacer para ser parte de ese 8% que sí que lograrán sus metas para el año nuevo.

1. Céntrate en uno o dos objetivos.
Uno de los principales errores que se comete es intentar cambiar demasiadas cosas. Cuantos menos objetivos tengamos, mejor. Así seremos capaces de centrar toda nuestra motivación en una cosa, lo que aumenta las posibilidades de tener éxito. Céntrate sólo en una meta, dos como máximo, si no... lo más normal es fracasar.

2. Ponte metas específicas.
Los propósitos para el nuevo año suelen ser muy generales, lo que hace que sean más difíciles de conseguir. Intenta ser más específico, cuanto más específico seas, más fácil te será alcanzar tu objetivo. "Ponerme en forma" o "Perder peso" suelen ser unos propósitos muy habituales, pero... ¿cuánto peso quieres perder?, ¿cuántas veces quieres salir a correr? 
Sé específico, "Perder 5 kilos de aquí a Abril" sería un objetivo mejor. Ponerte distintas metas durante el año sería también interesante. De esta forma, siempre tendrás algo alcanzable en lo que puedes centrarte y que no parezca muy lejano.

3. Recuérdate tus metas todos los días.
Si tienes problemas para mantener tus metas en la cabeza, usa algún truco para recordarte tus metas constantemente. Ponte un aviso en el teléfono con un mensaje que te recuerde por qué estás haciendo ésto, ponte en tu fondo de pantalla un recordatorio, o escribe tus objetivos en el espejo del cuarto de baño... mejor con un rotulador que se borre :-) o... Hay muchos recursos que puedes usar.

4. Involucra a otra gente. Haz que tus propósitos sean conocidos.
Tener amigos y familiares a bordo motiva mucho. La gente con apoyo de otros tienen muchas más posibilidades en alcanzar sus objetivos. Además, cuando nos comprometemos en mejorar nuestro estilo de vida, junto a otra persona -un amigo, la pareja, un hijo-  hay muchas más posibilidades de seguir esos objetivos en los momentos malos. 

La desventaja de hacer todo ésto público es que podríamos avergonzarnos si fallamos. Así que esta parte dependerá de ti... pero si estar bajo presión te ayuda, pon en Facebook (por ejemplo) tu objetivo y tus progresos. 


5. Divide tu meta en pequeñas metas semanales.
Deberíamos poder dividir nuestra meta en metas más pequeñas y tener así metas cada seis meses, cada tres meses, cada mes, cada semana e incluso una meta diaria que nos ayudará a mantenernos en el camino. Perder 12 kilos en 6 meses no nos crea el mismo sentido de urgencia que perder 0,5kg esta semana. De esta forma no pospondremos las cosas, porque un período de 6 meses es mucho tiempo, y la mente nos puede engañar y podremos pensar que hay tiempo suficiente..., y al final no haremos nada.

6. Pide ayuda.
¿Por qué ésto es tan difícil? Sin embargo, cada vez que he pedido ayuda, me sorprende lo fácil que es todo. No tengas miedo de pedirla, no podemos hacerlo todo por nuestra cuenta. Si tu objetivo es perder peso, pero no sabes cómo, pídele ayuda a alguien que sepa más sobre el tema o gente que haya conseguido perder peso. Si tu objetivo es aumentar tus ventas, pídele ayuda a gente que lo haya logrado. No tengas miedo en pedir ayuda, no todo lo podemos hacer nosotros solos.


Sólo espero que con estos pequeños consejos y tus propios propósitos, consigas alcanzar tus metas en el 2015. Y si necesitas ayuda, no dudes en pedirla.

Feliz 2015!!!

AVANZA-EVOLUCIONA. 

domingo, 14 de diciembre de 2014

miedo escénico...

Pastora Soler fue hace unas semanas, Joaquín Sabina este fin de semana, Adele el año pasado... ellos son sólo algunos de los muchos los cantantes y otros profesionales (como gente desconocida, esas con las que nos rodeamos habitualmente) que sufren de miedo escénico, pero... ¿cómo funciona el miedo escénico?, ¿qué es eso?... Pues, hablemos de ello, ya que como es un tema que está de actualidad me gustaría dar más información que aclare este término.

El miedo escénico no es más que ansiedad. Se le suele llamar "miedo escénico", pero no tiene por qué implicar un escenario. Cualquier persona que necesite la atención de la gente, da igual que sean muchas o pocas o una, puede experimentar esta ansiedad.

Suele experimentarse con mucha frecuencia cuando tenemos que hablar en público... yo aún recuerdo mi primera conferencia en Estados Unidos... la primera y encima en inglés!!!. Sin embargo no sólo ocurre con las charlas, gente cuyo trabajo les lleva a tener que dar la cara (actores, músicos, deportistas...) frente a otros, puede experimentar el miedo escénico y les llevará a no actuar correctamente.

Este tipo de ansiedad se puede tratar fácilmente, pero muchos la sufren con todas las limitaciones y las emociones negativas que impone. Y es que, o bien creen que nadie puede ayudarles o creen que será demasiado difícil.

La buena noticia es que esta ansiedad es común y se puede trabajar. Si alguien quiere superar este problema, puede. Pero para lograrlo, siempre hay que saber cómo funciona... y PRACTICAR.

La ansiedad sucede cuando nos centramos en nosotros mismos y en nuestra ansiedad, en lugar de en lo que queremos decir o cómo debemos trabajar. Llega porque tratamos de resistirnos y luchar contra la ansiedad en vez de aceptarla y aprender a trabajar con ella. Es el resultado de pensar en la situación como una amenaza, más que como un desafío.

El miedo escénico es como si alguien nos abucheara continuamente durante la interpretación, y empezáramos a discutir con esa persona pidiéndole explicaciones... el problema es que es con nuestra propia mente con quien tenemos que discutir. Y al final, uno está tan metido en la lucha interna que nos olvidamos del trabajo que tenemos que hacer.

La mayoría de las personas con ansiedad se centran en ellos mismos y en la lucha contra esta ansiedad... pero esta lucha es en en vano. Debemos olvidarnos de esta lucha y centrarnos en lo que debemos de hacer.

Hay que esperar, y aceptar, que la ansiedad es normal, sobre todo al principio. Hay que aprender a trabajar con ansiedad, no contra ella. 

Y por supuesto... lo que hace falta es hacer algo distinto. Porque si se sigue haciendo lo mismo, sólo se pueden esperar los mismo resultados.


AVANZA-EVOLUCIONA.

viernes, 5 de diciembre de 2014

SEXO... uno al año no hace daño...

Y seguimos con el tema sexual, porque estoy seguro que más de una pareja necesita un empujoncito en su vida sexual... y no sería la única. Hablaremos hoy de cómo conseguir que nos apetezca mantener relaciones sexuales con nuestra pareja. A continuación veremos algunas ideas para ello.

1. Habla con tu pareja sobre vuestra relación sexual. Ésto fortalecerá el vínculo que os une. Aunque podríais sentiros incómodos al principio, os sentiréis aún más cerca al final. Dile lo que más te gusta de vuestra vida sexual. No tengas miedo de pedirle algo nuevo o diferente. Simplemente asegúrate de no hablar sobre sexo cuando estéis a punto de tener relaciones sexuales o mientras. Sacad esos temas fuera de la habitación, durante un paseo tranquilo alguna noche. Así podréis sacar vuestros sentimientos sin echar a perder un momento íntimo.

2. Haz planes para tener sexo. Y es que cuando dos medias naranjas, por muy dos medias que sean, llevan vidas muy ocupadas, a veces la única manera de dejar tiempo para el sexo es... ponerle en un horario.

3. Durante el día, recordad que sois seres sexuales. Incluso el más ocupado e intenso, dedica unos momentos para pensar en tu amante pareja y por qué no... disfruta de una rápida fantasía sexual.

4. Empezad con los preliminares tan pronto como podáis. Y pueden empezar por la mañana si esperáis tener sexo esa noche/tarde. Daros un buen beso apasionado en vez del típico piquito antes de salir corriendo por la mañana. Durante el día, haced pequeñas cositas para al otro: llamaros sólo para recordaros lo increíble que sois o mandaros algún whatsapp con algo dulce o picarón. Cuando estéis en casa, un masaje en los hombros durante un par de minutos.

5. Jamás olvides que el sexo se supone que es divertido. Y cuanto más te diviertas, más agradable será. Experimentad con juguetes y lencería, o cualquier cosa que os anime. El sexo increíble no es sólo cuando hay orgasmos increíbles.

6. Empieza con un viaje al supermercado. Compra sólo cosas que puedan usarse en juego sexuales, nata, chocolate... y quizás un plátano o un pepino...  No sólo os excitaréis al llegar a casa, quizás también con la cara que pueda poner la cajera.

7. Turnaros para iniciar las relaciones sexuales. El sexo debería ser divertido para ambos y empezarlo debe ser tan bien cosa de ambos. Y sólo porque no estés de humor, no deberías dejarlo. Dale una oportunidad a tu cuerpo para que se excite... porque lo hará.

8. Recuerde que la excitación sexual está directamente relacionada a la intelectual. Si quieres tener sexo por la noche, asegúrate de pasáis un rato charlando y comentando cosas. En lugar de ver la televisión o hacer cualquier cosa en habitaciones diferentes, pasad algún tiempo juntos. hablas sobre las noticias del día, planificad las próximas vacaciones, mirad fotos antiguas...

9. Imaginad que fuese la última vez que vais a veros en bastante tiempo. Quién no recuerda esas imágenes (la mayoría las hemos visto en las películas, eso sí) despidiéndose de sus esposas/novias.  La próxima vez que estés con tu pareja, imagínate que se va durante un buen tiempo... Estoy seguro que lo que sintáis os haré ver al otro de otra forma

10. Ponte a hacer cosas de casa de una forma sexy. Si doblar la opa es algo que no te gusta (yo odio doblar calcetines!!!), aquí os dejo una forma de hacerlo más interesante: quien sea que se encargue tiene derecho de pedir un strip-tease (por ejemplo) a su pareja mientras está doblando la ropa... ya doblaremos después la que se ha quitado.

11. Comparte tus ideas novedosas. Si te da vergüenza compartir tus fantasías con tu pareja, por miedo de lo que va a pensar de ti, sugiérele escribir una historia erótica juntos. Una vez que tu pareja vea lo que has imaginado de tus "personajes", tu pareja seguro que se hará una idea... aunque sea ligera, de lo que podría gustarte.

12. Ved porno... ahora es mucho más fácil y con internet puede verse cuando queremos... os subirá rápidamente la libido. Buscad el que más os guste... incluso quizás no tenga que ser porno y sí películas eróticas.

13. Grabad un cuento de los de toda la vida con vosotros de protagonistas... pero de los X... Y aseguraros de borrarlo para estar seguros que no llega a las manos equivocadas. 

14. Cuidado con el alcohol... Una copa de vino (o incluso dos) puede relajaros y deshinibirnos, pero demasiado alcohol embota los sentidos. El sexo y el alcohol se pueden mezclar, pero cuidado con no ahogarlo.


Como veis, hay varias ideas, no hace falta que las pongáis todas en práctica ni todas a la vez... pero cuando veáis que la rutina se adueña de vuestra vida en pareja.... recordadlas y poneros manos a la obra. Y siempre seréis bienvenidos por aquí para recordar ideas.


AVANZA-EVOLUCIONA.

martes, 2 de diciembre de 2014

dos recetas para un sexo genial...

Voy a hablar sobre sexo las dos próximas entradas... debe ser la época del año, el frío, el acurrucarse bajo las mantas... en fin, empezamos con la primera.

Y en ésta vamos a hablar sobre sexo y sobre cómo conseguir que sea estupendo... y fundamentalmente hablaremos sobre el sexo en pareja.

Para mucha gente, tener una relación sexual estupenda es seguir una receta muy clara y que suele tener los siguientes ingredientes (para las parejas del mismo sexo, lógicamente, la receta tiene que cambiarse un poco, pero sólo un poco, para lograr el mismo fin): 
1. Un pene duro y erecto (y cuanto antes mejor), 
2. Una vagina bien lubricada (en exceso, para obtener mejores resultados), 
3. Introducir uno en el otro, y hacer un movimiento de entrada y salida durante un tiempo determinado hasta que ambos alcancen el orgasmo. 

Así que podemos terminar diciendo que tanto para parejas heterosexuales como homosexuales, la receta se puede resumir en: 
Buena erección y/o lubricación + Introducción + Meter y Sacar + Algo de Tiempo + Orgasmos Mutuos = sexo estupendo.

Ale, ya lo tenéis... quien quiera puede ponerse en marcha...

Peeeero, la triste verdad es que a muchas parejas esta receta a menudo les lleva a la decepción e incluso al desastre porque en lugar de usar el sexo como una forma de mejorar y profundizar la experiencia del uno con el otro, les lleva a juzgarse y evaluarse. Así es que si alguno de los ingredientes de los que he hablado antes desaparece, el resultado suele ser algo bastante lejano al sexo placentero, y con el tiempo, después de repetidas decepciones, nos llevará a no tener relaciones sexuales.

Esta receta del sexo perfecto funciona muy bien para la mayoría de nosotros... cuando teníamos veinte años. Con cuerpos jóvenes y hormonas a flor de piel, poníamos los ingredientes juntos, los mezclábamos bien, y casi siempre, por no decir siempre, terminábamos bastante satisfechos con el resultado. Pero a medida que vamos cumpliendo años, nuestro cuerpo tiende a coger kilos ​​y la gravedad hace de las suyas con las arrugas y la flacidez, además la excitación sexual es cada vez más difícil de conseguir y el rendimiento menor..., así que poco a poco nos vamos sintiendo menos atractivos y quizás nuestra pareja nos resulta de igual forma, menos atractiva... Y todo ésto, mezclado con otros factores, puede hacer que nuestra vida sexual en pareja desaparezca por completo, y toda la energía que aún tenemos la usamos en otras parcelas... en cualquiera menos en el sexo. 

El problema con esta receta que también nos funcionaba hace años es que reduce el buen sexo al buen funcionamiento de los genitales. Si el pene y la vagina van bien, también lo irá la vida sexual de la pareja. Si los genitales son felices, entonces también lo será la pareja. Si no..., 

Pero hoy veremos otra receta para conseguir tener unas estupendas relaciones sexuales, una receta que para muchas parejas, es incluso mejor que la anterior... una receta que no limita el sexo a una cuestión de rendimiento, que tiene en cuenta otros factores y que además puede mejorar no sólo la relación sexual de la pareja, sino su relación en conjunto. 

Uno de los factores es nuestra capacidad de sentirnos totalmente hombres o mujeres a pesar de la edad o de las enfermedades que puedan limitarnos. De forma que nuestra identidad como hombre o mujer no dependa de lo bien que nuestro pene o vagina funcionen. Otro de los factores relacionados es la seguridad de que nuestra pareja nos vea atractivo/a por mucho que nuestro cuerpo pueda haber cambiado con los años, y que, a su vez, le demos a entender que él o ella todavía nos es atractivo. La presencia de estos dos factores hace posible un tercer factor: la capacidad de conectarnos el uno con el otro sin tener la obligación de "cumplir". De esta forma, aceptar toma el lugar que ocupaba el evaluar y una pareja puede disfrutar de una relación sexual satisfactoria aún cuando la relación sexual en sí sea difícil, y puede hacerse porque hemos eliminado la posibilidad de no rendir en el sexo. 

Así que aquí podemos seguir una receta distinta para tener una relación sexual aún mejor: 
Aceptación Mutua + Consuelo Mutuo + Ausencia de miedo al Fracaso = sexo perfecto

No tiene ninguna ciencia... y ésa es la buena noticia.

Y no os perdáis la siguiente entrada sobre el sexo... el segundo capítulo...

AVANZA-EVOLUCIONA.

lunes, 3 de noviembre de 2014

¿nos cuesta decidir?...

Desde que somos pequeño todos hemos tenido que tomar decisiones, y es que decidir forma parte de nuestras vidas y todos y cada uno de nosotros lo hacemos. Para muchos es algo simple y sencillo, sin embargo siempre recordaré a una de mis más queridas compañeras de facultad a la que le daba pánico tener que tomar a una decisión.Y hoy, como me he acordado de ella, me gustaría hablar sobre las decisiones y cómo podemos aprender a decidir y relajarnos.

¿Habéis escuchado alguna vez la palabra decidofobia?... pues yo tampoco, hasta que hace poco la descubrí casi por casualidad; es un término acuñado hace poco más de 30 años por un filósofo alemán, Walter Kauffan. Y como bien parece indicar la propia palabra, se refiere al miedo irracional, persistente, anormal e injustificado a tomar decisiones.

Quienes padecen este síndrome prefieren delegar antes que asumir la responsabilidad de tomar una decisión pues sienten aversión por el cambio y pánico a equivocarse.

Puedo poner en la mano en el fuego sin temor a equivocarme, a que todos, en menor o mayor medida, alguna vez hemos tenido miedo a decidir. Y es que, ya sea porque no podemos medir las consecuencias, porque no toleramos la incertidumbre, o porque adivinamos que nuestra decisión traerá consecuencias desagradables, pasamos por el estrés de decidir.

Hacer un examen, decidir qué estudiar, comprar una casa, cambiar de trabajo, invertir, casarse o irse a vivir en pareja... estoy seguro que muchas algunas de estas decisiones, en mayor o menor grado, nos costaron.

¿Las razones?: El miedo al cambio, a equivocarnos.

¿Y si aprendemos a decidir sin miedo...?. Porque cuando tomamos aquellas decisiones, el sentimiento que iba antes de esas decisión era temor.

Por supuesto que tomar una buena decisión nos da tranquilidad porque sabemos que con esa decisión mantenemos el control de la situación y de nuestra vida, pero... ¿existe la tranquilidad en tener la posibilidad y la capacidad de ver con claridad las consecuencias de esa decisión?

¿Cómo podemos  lograr una visión clara, panorámica y limpia para decidir?

Si pudiésemos desarrollar nuestra idea, desmenuzarla en aspectos diferentes y analizar cada consecuencia, seguramente disfrutaríamos de caminar hacia él.

PNI son las iniciales de: Positivo, Negativo e Interesante. Esta técnica se basa en desarrollar tres aspectos de una idea o propuesta, de forma que no deje ver nuevos puntos de vistas sobre esa idea.

Cuando hablamos de (P) positivo, nos referimos a aspectos provechosos de una idea que podríamos resumirlo en la respuesta a 2 preguntas:

¿Cuáles son las causa por la que te gusta ese propósito?, ¿Qué te motiva de la idea?

El aspecto (N) negativo es la justificación contraria al punto anterior.

¿Porque razón o razones no te gusta la idea?

Por ultimo (I) la actitud interesante. Aquí debemos pensar un poco e intentar dar un valor que sume a la idea o el propósito.



Por ejemplo... y para aclararnos. Ésta es mi IDEA: Hacer deporte para estar mas sano.

Positivo:
El deporte va a hacer que me relaje en los momentos de más estrés. 
El deporte me va a ayudar a sentirme mejor y mi corazón estará más sano. 
Me ayudará a perder todos los kilos que me sobran. 

Negativo:
Puedo lesionarme ya que llevo mucho tiempo sin hacer deporte. 
Puede que no tenga tiempo para ponerme a ello.

Interesante:
Podría consultar un entrenador profesional/medico y que me ayude a hacer un plan de entrenamiento.
Buscar grupos de gente que haga deporte y compartir experiencias.
¡¡¡Estoy a un paso de empezar a hacer deporte!!! 

Podemos ver que desarrollar la idea en estos aspectos, ofrece mucha información que hasta el momento no habíamos pensado y por supuesto pone en la balanza características que nos pueden ayudar a decidir con argumentos firmes y un plus interesante que abre o complementa nuevas posibilidades.

Conclusión

Desgranando una idea conseguimos más información sobre el tema. Y esta información nos ayuda a ver un poco mejor el futuro, brindando tranquilidad al tomar una decisión, porque tenemos la posibilidad de medir las consecuencias de esa decisión.

No tardemos mucho en empezar a tomar esa decisión que llevas tiempo postergando, y si quieres algo más de información sobre ponernos objetivos y lograrlos, pincha aquí



AVANZA-EVOLUCIONA.

sábado, 4 de octubre de 2014

indefensión aprendida, o cómo sentirnos inútiles.

Hace unos cuantos años, en la década de los 70, un tal Martin Seligman, psicólogo y escritor, desarrolló una teoría que en un principio sirvió para explicar el comportamiento animal, y después ha podido explicar muchos fenómenos humanos.

¿Y qué hizo este psicólogo estadounidense? Pues realizó un experimento con dos perros a los que metió en una jaula a cada uno, y a los que se les daban choques eléctricos (en aquella época no existía el movimiento en favor de los animales que hay hoy en día). Uno de ellos, tenía la posibilidad de cortar la corriente con un golpe de hocico; el otro, no. El primer perro, mantuvo la alerta y la energía y aprendió a eliminar eso que le provocaba dolor; sin embargo el otro perro estaba siempre asustado, nervioso y cayó en una depresión que le hacía no moverse cuando empezaban las descargas. Su actitud fue de completa indefensión, aún cuando cambiaron las condiciones y ya tenía la posibilidad de cortar las descargas e incluso de salir de la jaula. Vamos, que había aprendido a sentirse indefenso y a no luchar contra ello.

Seligman explicó el fenómeno en términos de: "una percepción de no contingencia entre posibles conductas de evasión y sus nulas consecuencias"... vamos, en pocas palabras, que uno de los perros aprendió que hiciese lo que hiciese siempre obtendría una descarga. La consecuencia más directa del proceso es la pérdida de toda respuesta de afrontamiento. Y éste es el principio de su Teoría de la Indefensión Aprendida.

En este vídeo se ve la Indefension Aprendida... pero con estudiantes (está en inglés, pero subtitulado... no os asustéis)... 



Como habéis visto (o espero que lo hayáis hecho) la mayoría de los estudiantes de la izquierda "aprendieron" a comportarse pasivamente, con la SENSACIÓN SUBJETIVA de no poder hacer nada y no responden a pesar de que existían oportunidades reales de resolver el problema.

Desde el punto de vista de la psicología, la indefensión aprendida planteada por Seligman (por cierto, creador de una corriente psicológica... mi "Psicología Positiva") es una convicción de que no es posible cambiar la realidad y que, independientemente de lo que se haga, todo seguirá tal y como está. Esta percepción aparece cuando, por un motivo u otro, vivimos una serie continua de fracasos y que terminan por eliminar cualquier intento de cambio en la persona.

¿Queréis un ejemplo muy actual de la indefensión aprendida?... ¿Alguna vez os habéis fijado que una niña que ha sufrido maltrato o lo ha vivido en casa termina siendo víctima de violencia doméstica? Incluso cuando se separan y rehacen su vida muchas veces vuelven a ser víctimas de este maltrato...
Pero no todo es malo... y como estamos hablando de indefensión aprendida, busquemos la
solución. Las investigaciones de Seligman nos apuntan la importancia del optimismo y del positivismo como la forma para elevar la esperanza y mantener la perseverancia ante las situaciones. Aunque si el síndrome ha logrado instaurarse en la persona sería importante acudir a un profesional que ayude a comprender que las situaciones amenazantes se corresponden con una percepción negativa, desesperanzada y pesimista de la vida y no de algo que no pueda ser cambiado.

Recodad que por muy dolorosas que sean las situaciones que nos toquen vivir debemos recurrir siempre a reevaluar la situación en busca de lo positivo y que nos ayude a buscar la solución, a AVANZAR y EVOLUCIONAR.

"El problema es pensar que la guerra ha finalizado"

jueves, 25 de septiembre de 2014

y vivieron felices...

...y vivieron felices y comieron perdices.

Así acaban muchos de los cuentos que nos contaban cuando éramos pequeños... pero si recordáis, antes de llegar a esa final feliz, los protagonistas de esos cuentos pasaban un sin fin de aventuras y desventuras. Blancanieves casi es asesinada por su madrastra con unas manzanas envenenadas, Cenicienta era una esclava de su madrasta y hermanastras tras morir su padre... Pero después de todo, por fin llega el "Y vivieron felices y comieron perdices" y pensamos que la princesa y el príncipe vivirán juntos enamorados para siempre... vamos, igualito igualito que en la vida real, ¿a que sí?...

La felicidad no se alcanza, no es una meta, es una búsqueda, un camino que vale la pena recorrer aunque nunca se llegue al final. Y para recorrer ese camino hace falta actitud, esfuerzo y compromiso, y mucho más en el caso de la felicidad en pareja, donde hay que aprender a unir las necesidades, deseos y limitaciones de uno con las del otro.

Durante ese camino no vamos a dejar de encontrarnos obstáculos, ya sea en forma de madrastra disfrazada de suegra poco cariñosa, dragones que echan fuego por la boca cuando no te quedas una hora más en la oficina, o enanitos... que no dejan de llorar durante toda la noche.

La buena noticia es que esos obstáculos que pueden llegar a aterrarnos de forma individual, son mucho más salvables cuando se trabaja en equipo. Y dos ya son un equipo. Así que ante los obstáculos, ante las dificultades, ante las diferencias y las malas rachas, no nos encerremos cada uno en nuestro propio castillo rodeado de puentes levadizos y trampas mortales: el trabajo, la casa, el bar, el aislamiento, la incomunicación...

Más que nunca en esos momentos tenemos que afrontar esos peligros que acechan nuestra relación, utilizando una comunicación sincera y directa, tratando con respeto al otro y proponiendo cosas para poder hallar una solución que alcanzaremos juntos como un equipo. Y los mejores equipos son aquellos que cuando las cosas se ponen feas, consiguen estar más unidos que nunca.

¿O pensábamos que la aventura se acababa con el "Y vivieron felices y comieron perdices"? Ahí es justo cuando comienza la auténtica aventura.

Nunca nos olvidemos de ser felices y trabajemos para ello.

AVANZA-EVOLUCIONA.

domingo, 14 de septiembre de 2014

solucionando problemas con pensamiento lateral

El pensamiento lateral es una fuerza importante y necesaria para el cambio. Es una habilidad que puede permitirnos resolver problemas en casa o en el trabajo. Puede ser el único modo de superar los problemas aparentemente insolubles de nuestra sociedad. 

El pensamiento lateral no es una habilidad privilegiada ni mucho menos compleja, sino que es un poder latente que todos tenemos. Puede desarrollarse mediante el entrenamiento, exigiendo sólo un cambio de actitud mental y un enfoque abierto a la solución de problemas. 

El término pensamiento lateral fue concebido por Edward de Bono para describir un tipo de pensamiento distinto al pensamiento convencional o lógico. En el pensamiento convencional (o vertical), avanzamos a lo largo de líneas familiares usando experiencias y suposiciones que parten de situaciones similares. Nos apoyamos en la lógica y las suposiciones que empleamos antes. Utilizamos un enfoque lógico y racional. 

Sin embargo, a veces este proceso deja de sernos útil. Se nos presentan límites que solo podemos superar dejando de lado nuestras suposiciones básicas y enfocando el problema desde un ángulo completamente nuevo, por ejemplo, mediante el pensamiento lateral. 

Algunos de los problemas de pensamiento lateral son a menudo extrañas situaciones que requieren de una explicación. Se resuelven a través de un dialogo entre el que sabe la solución y el que pretenden imaginarse la respuesta. Estos enigmas generalmente no contienen suficiente información por lo que dificultan la solución. La clave del proceso es efectuar preguntas. Las preguntas pueden recibir solo tres posibles respuestas: si, no o irrelevante. Sin embargo en otras ocasiones sólo hay que pensar de forma distinta, sin las suposiciones que solemos hacer. Al final os dejo algún acertijo por si queréis intentar buscar la solución.

Si utilizamos el pensamiento lateral, aumentaremos la creatividad y así seremos capaces de buscar nuevas, y distintas, soluciones a esos problemas que se presentan en la vida. Si conseguimos usar y desarrollar nuestro pensamiento lateral (y con ello nuestra creatividad), encontraremos una mejor forma de afrontar muchos de los problemas que nos surgen en nuestra vida y que no sabemos cómo solucionar,  

Este tipo de problemas que pongo abajo son los que nos ayudarán a mejorar nuestra creatividad y nuestro pensamiento lateral...
* Esta mañana se le cayó a mi mujer un pendiente en el café. Y aunque la taza estaba llena, el pendiente no se mojó. ¿Alguna idea de cómo fue eso?

* Recuerdo una ocasión, cuando era pequeño, que mi madre tenía 5 patatas, el problema era que éramos 6 hermanos, pero sin embargo fue capaz de repartir todas las patatas uniformemente entre los 6. ¿Sabes cómo lo hizo? (No valen fracciones). 


AVANZA-EVOLUCIONA.

jueves, 11 de septiembre de 2014

pensamiento positivo o idiotez

Hace algunos días alguien, en una de las frases e imágenes que pongo cada día en la página de facebook (aquí), decía que estaba ya cansada de esas frases de filosofía reduccionista en la que "todo es la actitud" y todo mejora simplemente con una actitud positiva.

Ser positivo se ha puesto de moda, y quizás, mal entendido resulta desafortunadamente contraproducente. Hoy hablaré del pensamiento positivo, del que nos ayuda y del que nos mantiene en un engaño.

Para entender por qué es bueno mantener un cierto optimismo hemos de comprender antes cómo están diseñadas nuestras emociones. Cuando lo estamos pasando mal, cuando las emociones negativas nos inundan y son muy intensas o demasiadas, nos suele pasar lo siguiente: 
las emociones nos impiden pensar, no somos capaces de ver las cosas en perspectiva ni analizar el conjunto, no podemos sopesar los pros y los contras y ni siquiera podemos planificar qué hacer. 
La consecuencia de todo ésto es que no podremos ver las cosas con claridad y nuestra respuesta va a ser muy primaria: atacaremos, escaparemos o nos quedaremos paralizados. ¿Y cuál es el problema?, el problema es que el problema va a continuar.

¿Qué necesitamos para no reaccionar de forma primaria?... lo más importante e indispensable es enfriar esas emociones que nos han inundado y poder pensar con calma. Y si lo mejor para enfriar una tazá de café cuando está excesivamente caliente es dejarla y hacer otra cosa, eso mismo deberíamos hacer con nuestras emociones, hacer otra cosa... y que sea algo que nos guste.

Así pues, necesitamos cambiar el tono de nuestras emociones. Pasar del signo negativo al positivo, y ésta es la manera que posibilita que las funciones más complejas del pensamiento se activen nuevamente... Y aquí empieza la confusión.

Confundimos lo de ponernos en la emoción positiva con el pensar en positivo. Por supuesto que pensar en positivo siempre hará que vivamos mejor, y por supuesto que casi todo tiene su lado positivo (aunque haya veces que en principio no podamos verlo). Pero hay veces que no se trata de pensar en positivo, ya que si discuto con mi pareja por algo que considero importante, ésto no se soluciona con que yo, o alguien, me diga que no pasa nada, que piense en positivo y que no sea negativo. Este argumento es infantil, y además, minimizar las cosas de esa manera no las va a cambiar mágicamente.

Se trata, más bien, de cambiar el signo de nuestras emociones para poder ver más allá, porque eso es lo que consiguen las emociones positivas. Positivas, no porque sean buenas sino porque amplían nuestro repertorio de conducta. Así como las negativas lo restringen.

Ponernos en la emoción positiva es lo que nos va a permitir pensar qué aspectos son importantes para encontrar una respuesta adecuada al asunto que enfrentamos. Engañarnos, camuflar, infantilizar, falsear la verdad con un positivismo idiota no cambiará el escenario. El optimismo inteligente nace de una emoción que da amplitud y que no deforma la realidad. Ilusiona, pero con fundamento. Y ese es nuestro verdadero reto, llegar a él desde una posición de madurez.

No te dejes engañas, sé positivo, piensa en positivo y cuando no puedas, muévete hasta encontrar emociones positivas.


AVANZA-EVOLUCIONA.

lunes, 25 de agosto de 2014

¿cómo son las 6 personas con las que más te relacionas?... tú eres como ellas.

El otro día estaba en la playa, y oyendo y viendo comportamientos de unos niños y de sus padres me llevó a recordar la teoría de las seis personas...

La teoría de las seis personas se basa en el modelado, uno de las formas de aprendizaje... ¿y qué nos dice el modelado? Básicamente nos dice que aquellas personas que tenemos cerca y que ejercen como referencias para nosotros van a ser aquellas de las que más aprendamos, y así se formará nuestra manera de pensar, sentir y actuar. Si por ejemplo en nuestra familia se usan los gritos de forma habitual, será muy probable que nosotros también los usemos. Si en nuestro entorno hemos visto que ser educado es algo digno de burla y mofa... ¿qué haremos?, pues simplemente tenderemos a no hacerlo. Pero no olvidemos algo importante, siempre hablamos de probabilidades, no de una verdad absoluta; de hecho mis padres fumaban, la mayoría de mis amigos también o hacían y yo jamás lo probé.

Esta teoría nos sugiere que pensemos en aquellas personas con las que nos relacionamos más. Te propongo que hagas tú ese ejercicio, selecciona seis personas y piensa un momento en cada una de ellas:

  • ¿Qué características psicológicas tiene cada una de esas personas?
  • ¿Qué te aportan?
  • ¿Qué les aportas tú a ellas?

Ten en cuenta que estas seis personas serán las que más te influyan en tu vida, las que más van a "modelarte", quieras o no. ¿Por qué?.... porque tendemos a copiar aquello que más vemos. ¿Te has dado cuenta de que hablamos bastante parecido a como lo hacen nuestros amigos? Esto engloba los gestos, las expresiones que usamos, el tipo de humor... y lo mismo pasa entre miembros de una familia. Y ésto lo hacemos tanto de manera consciente como inconsciente.

Todo ésto es lo que nos dice la teoría de las seis personas, y estoy muy de acuerdo con todo ésto, y lo bueno es que podemos utilizarlo de manera que más nos convenga. ¿Quien tengo al lado me hace crecer, me estimula, me motiva, es brillante, buena persona, optimista... o todo lo contrario?


Consecuencias clave que tiene esto sobre uno mismo: podemos elegir quién nos influye. Lógicamente no vamos a dejar de relacionarnos con unos u otros o de empezar a buscar gente genial y perfecta, pero podemos ir eligiendo y potenciando unas relaciones u otras. Puede que pensemos que esas personas del club al que pertenecemos puedan ser una influencia positiva en nosotros y queremos intentar pasar más tiempo con ellos; o puede que queramos reducir la influencia que tiene en nuestra vida esa amiga a la que tenemos mucho cariño pero que de alguna manera siempre nos hace ser demasiado negativos o recelosos de los demás.


Tenemos opciones de elección, y además de las seis personas, no descuidemos tampoco nuestro círculo amplio... aunque no influyan tanto, también nos afectarán para bien o para mal. 

¿Y tú, eliges quien te influye en tu vida?


AVANZA-EVOLUCIONA

lunes, 23 de junio de 2014

una de las claves para avanzar... y evolucionar

Por casualidad hace unos días llegué a este post de Scott Dinsmore.

Ahí entre otras muchas cosas, dice: "Most people don’t get what they want because they never sack up and ask for it." (La mayoría de la gente no consigue lo que quiere porque nunca se arriesgan y lo piden)

Randy Pausch también habla sobre preguntar en su famosa conferencia "The last Lecture" (podéis ver el vídeo aquí: https://www.youtube.com/watch?v=TPrjFbqOXvk ).

Aquí dice: "Ask those questions. Just ask them. More often than you'd suspect, the answer you'll get is , "Sure". (Haz esas preguntas. Sólo hazlas. La mayoría de las veces, la respuesta que te darán será: "Sí, por supuesto")... ¡En serio!

Tenemos una herramienta estupenda a nuestra disposición... y muy fácil de usar; podemos pedir favores, un ascenso, ayuda, un consejo... Si estamos en un restaurante, podemos preguntar si tienen alguna oferta del día. Si vamos a una tienda, preguntemos si tienen algo en descuento... Mucha gente se pierde ofertas por el simple hecho de no preguntar.

Hace poco le pregunté a alguien al que nunca le había pedido nada si podía hacerme un favor, ¡y me dijo que sí!. ¿Qué hubiera pasado si por pensar que me diría que no, no le hubiera preguntado?

¿Cuántas oportunidades hemos perdido por no preguntar?
¿Cuántas oportunidades podemos ganar a partir de ahora, preguntando?

¿Nos planteamos un reto de esta semana?: pregúntale a alguien lo que quieres, lo que necesitas.... y ¡puede que te sorprenda escuchar la respuesta!...

jueves, 19 de junio de 2014

Talleres de psicología - Verano 2014

Éstos son algunos de los talleres de psicología y coaching que impartiré este verano en Almerimar y Balerma.
- Cada taller tendrá una reunión semanal de unas 2 horas como máximo y trataremos de adecuarnos al horario que más convenga al grupo.
- El precio de cada reunión será de 10€ por persona, y 15€ la pareja.  

Para inscribiros en cualquiera de los talleres o si necesitáis más información, 
- Mandar un mensaje privado por Facebook: Carlos Callejón - psicología&coaching
- Escribir un e-mail: carloscallejonch@gmail.com
- Mandar whatsapp al teléfono 656383962.

Os agradecería que compartierais esta información si estáis interesados o si conocéis a alguien que pueda estarlo; además si trabajas en un centro en el que se puedan impartir alguno de estos talleres, no dudes en pedirme toda la información que necesites.

PSICOLOGÍA EN LA RELACIÓN PAREJA

A veces hace falta seguir una serie de pautas para “mimar mejor nuestra relación de pareja” poniendo  lo que necesita uno mismo en sintonía con lo que espera y desea el otro. Abordaremos temas como:

Mejora de la comunicación- Evitar malos entendidos- Rencores guardados- La pareja como compañía y no como competencia- Trabajando la culpa- Los límites dentro de la pareja- ¿Dominante o dominado?- Cuando en la relación de pareja intervienen terceros- La pareja y los hijos- Parejas de personas separadas- Sexualidad placentera.


PSICOLOGÍA DESDE LA CUNA

Cuando vamos a convertirnos en padres y madres, todo parecen ser preocupaciones. Es importante mantener cierta calma y aprender a encontrar una armonía que nos dará confianza en nosotros mismo y nos enseñará en a que nunca seremos ni super padres ni super madres y que podemos desenvolvernos éxitosamente sin necesidad de llevar mucho peso en la mochila. Algunos temas a abordar en esta etapa:
Gestión de las emociones y otros puntos de interés en grupos de embarazadas solas y en pareja- Qué esperar cuando se espera- Grupo de mamás y bebés- Lactancia- Colecho- Estimulación temprana-Cuando pasas de ser una mujer a ser una madre- Adaptación al nuevo miembro de la familia…


 PSICOLOGÍA PARA PADRES Y MADRES

Veremos técnicas y estrategias de utilidad para la convivencia con tu hij@, compartiendo con otros padres anécdotas y trucos sobre  la educación de los menores. Algunos temas de interés:

Definición de roles dentro de la familia- Sobrecarga de exigencias-Cómo marcar los límites a nuestros hijos- Saber qué le inquieta a nuestro hijo - ¿Será Hiperactivo?- Autoridad vs Autoritarismo- Crianza por un solo padre- Mitos y falsas creencias sobre paternidad y maternidad- El trabajo de la culpa- Comunicación entre familia y escuela- Resolución de conflictos…

PSICOLOGÍA Y ADOLESCENCIA

Muchos son los temas que nos preocupan a esta edad en la que los padres dejan de estar en ese puesto idealizado que los colocan los niños y pasan a ser los amigos los que mayor importancia tienen.

Búsqueda de Identidad –Entrenamiento en Habilidades Sociales – Los Jóvenes y sus infinitas quejas- Ocio y Tiempo Libre- Prevención de drogodependencias- El Adolescente como individuo y el adolescente como miembro que pertenece a un grupo- El Papel de la Familia en la Adolescencia- El instituto y la vida académica- Amor y sexualidad…


PSICOLOGÍA Y MUJERES

Aunque se persiga la igualdad en casi todas las esferas, no podemos ignorar que siguen existiendo diferencias. Es por ello que nos merecemos unos talleres dedicados a nosotras, en los que abordaremos temas como:
Diversas dificultades en el rol de la mujer- Una mirada femenina del mundo a nivel social, político, educativo…-La mujer en el trabajo- Conciliación de la vida familiar con la vida profesional y laboral- Desafíos y logros conseguidos por la mujer a lo largo de la historia y hacia qué objetivos caminar- Sexos en guerra ¿Opuestos o complementarios?- Sexualidad femenina- ¿Cómo llenar el nido vacío?…


CRECIMIENTO PERSONAL: LA PSICOLOGÍA Y YO

Antes de analizar cómo soy yo en relación a los demás, cómo me muevo en las distintas esferas de la vida (en casa, con los amigos, en el trabajo…) es importante tener presente quién soy yo, cómo soy... tomarme un tiempo para conocerme y aprender a quererme y cuidarme. Algunos temas a tratar son:

¿Cuál es mi rol?- ¿Quién soy yo?- ¿Qué hago en mi vida?- Lidiando entre mi angelito bueno y el diablillo que me aconsejan- Aprender a vivir- Yo en la sociedad- Yo en relación con los otros- Saber diferenciar el amor a mí mismo del narcisismo- Yoísmo vs negación del yo- Autonomía sin independencia; participación sin caer en la dependencia…

miércoles, 11 de junio de 2014

¿es tímido o le haces tímido?

Hace unos años atendí a unos padres decían que su hijo era extremadamente tímido, que desde que nació era tímido... sin embargo nadie nace tímido; la gente se hace tímida... o la hacemos, y los primeros años de la vida tienen un papel muy importante. El problema es que los padres y educadores no siempre saben manejar adecuadamente la timidez y en vez de ayudar, la refuerzan.

Y volviendo al planteamiento inicial... ¿esa timidez apareció de la nada? Es evidente que no... la timidez es adquirida y no heredada en dos tercios de las personas (según Jerome Kagan) y esa es la timidez de la que voy a hablar hoy. Este comportamiento comienza cuando se es niño y muchos padres ya no es que no se den cuenta sino que algunos incluso se sienten muy satisfechos y orgullosos por tener un niño tan reservado, tan callado, tan educado, tan tranquilo y que "los hace quedar bien delante de otra gente".

Sin embargo un niño debe ser alegre, reír y jugar, debe compartir momentos con sus compañeros y con los adultos, comer y dormir bien... pero muchas veces vemos a niños tristes, tímidos, agresivos, con problemas de sueño... y suele deberse a errores en la educación por parte de los adultos que los rodean. La buena noticia es que pueden desaparecer con acciones educativas adecuadas por parte de los adultos... siempre que se lo propongan seriamente.

Debo insistir en que si esta labor educativa no se lleva a cabo oportunamente, se corre el riesgo de que se convierta en un problema mucho más difícil de resolver y que necesite la intervención de un especialista.

Y si el tímido no nace sino que se hace... ¿qué causa la timidez?
-  No darle al niño el cariño y la seguridad que necesita. Hay adultos que piensan que si son cariñosos, lo van a malcriar y que no los van respetar... algo erróneo y además para el desarrollo de una personalidad sana, lo más importante es sentirse querido y seguro.
-  Otros adultos no tienen una relación afectiva con el niño de forma estable, es decir, un día son cariñosos, otro indiferente y hasta incluso, otro, agresivo. Esta inestabilidad en la comunicación es muy dañina para su salud mental, pues no tiene la seguridad de que es querido y lo hace inseguro y después, un adulto inseguro.
-  Otra causa frecuente son los adultos sobreprotectores que limitan al niño por miedo a que les pase algo o los adultos que son tan estrictos que limitan al pequeño por temor a perder la autoridad. Ambos tipos de padres reducen la iniciativa, decisión y creatividad, de forma que el niño tiene poca oportunidad de probarse, de saber en qué se equivocó y cómo puede rectificar. 
-  Cuando no hay normas y reglas estables, el niño no sabe qué y cómo hacerlo, lo que le lleva a perder seguridad en los demás y en sí mismo.
-  Hay que tener cuidado con cómo se dicen las cosas, porque muchas veces los adultos no dejan a los niños hacer cosas y les decimos cosas como: "no sabes", "eres torpe", "no lo harás bien", "eres lento", "siempre sales perdiendo"... Y si le decimos torpe, tímido o lento lo estamos induciendo a que piense así de él.

Muchos padres/educadores se preocupan cuando tienen niños intranquilos, desobedientes y agresivos, pero por el contrario no se preocupan cuando los niños son tranquilos y no molestan a los demás, sin darse cuenta que esta conducta puede esconder algunos problemas.

Pero, ¿cómo identificar a un niño tímido?... pues normalmente:
-  No se cree capaz de hacer lo que otros niños de su edad hacen.
-  Prefiere estar solo y suele alejarse de los grupos de niños que juegan. 
-  Como le cuesta trabajo jugar con otros niños, se crea un mundo imaginario, lleno de fantasías, por eso siempre se le ve pensativo y aislado.
-  Habla poco, aunque tenga un desarrollo del lenguaje adecuado, a no ser con personas con las cuales se siente seguro.
-  Tiene miedo a las personas, lugares y cosas desconocidas. En el hogar puede ser diferente porque está habituado a él. Cuando desde el colegio les dicen a los padres esta conducta, éstos se extrañan porque en la casa es diferente.
-  No se defiende de las agresiones de otros niños, aunque sean más pequeños que él.
-  Es más serio que otros niños de su edad.
- Suele sentirse mejor con los adultos que con los niños, sobre todo cuando son cariñosos con él y se siente seguro.

Voy a exponer algunas de las situaciones con las que me encuentro (y seguro que tú también) casi cada día...
- Muchas veces veo a padres andando con sus hijos pero con los que no hablan, incluso a veces uno va detrás del otro. Y eso también pasa en casa, y esta falta de comunicación favorece que el niño no se sienta querido y seguro.
- Hay veces que estoy en el parque con mis hijos y veo a niños vestidos "de domingo" y sus padres los regañan continuamente porque se manchan..., y de esta forma les quitan toda la independencia, iniciativa y actividad que necesitan.
- En muchas ocasiones veo también cómo padres obligan a un niño tímido a que juegue con otros y él se resiste o accede pero sin querer y se queda parado sin hacer nada. ¿Te imaginas cómo se sentirá ante esta situación?, sin duda se llena de emociones negativas que lo inhiben y hasta puede aparecer el miedo.
- También en consulta he tenido a padres que me dicen que no saben qué más hacer con sus hijos, que están siempre castigados... el problema es que abusar de la regañina contribuye a que el pequeño se sienta controlado, presionado y cuestionado constantemente reforzando su inseguridad y aislamiento. Y lo peor ocurre cuando de tanto regañar, nos olvidamos de los elogios... de percatarse de sus actitudes positivas y de sus éxitos.
- Son varios los casos que he atendido donde padres y profesores, ante la lentitud de los alumnos y su poca comunicación, los etiquetan como incapaces y hasta los ignoran, lo que ha repercutido en sus intereses, autoestima, aspiraciones... lo que hace niños y adolescentes tímidos, con inseguridad y poca valoración de sí mismos.

Pero vayamos a lo que realmente interesa... ¿cómo podemos actuar con un niño tímido?
Lo más importante... que siempre se sienta querido, aunque se le esté regañando. Podemos sentarnos y hablar con el niño a solas para que no se sienta humillado delante de otras personas. Deberíamos explicar en qué consistió la falta cometida y por qué. Y explicándole cómo debería comportarse y las ventajas que ésto tiene.
Regañar es efectivo si se usa en determinadas circunstancias y respetando al niño como ya he dicho, si no el niño se muestra indiferente, como si no oyera y muchas veces continúa ejecutando lo que se le prohíbe.
La forma en que se logra que se sienta querido es demostrando ese amor que se le tiene y que algunos padres temen expresar por miedo a perder autoridad... así que..¿cómo demostrarlo?... tan simple como decírselo, como besarlo, como abrazarlo, como mirarlo con cariño...

Dedícale tiempo, juega con él y se sentirá querido e importante. No dejes que la presión del trabajo y de la vida limite esa comunicación tan importante para el pequeño y para ti. Muchos padres se quejan de que no tienen tiempo para hacer cosas con sus hijos... sin embargo siempre hay tiempo en mayor o menor medida. Lo importante es que el que le dediquemos sea inolvidable. Hablar sobre cosas que le interesen al niño y responder siempre sus preguntas con seguridad, veracidad y naturalidad, nunca evadirlas o rechazarlas porque se relacionen con temas que el adulto considere que no son propias de su edad... si pregunta es porque desea saber y la explicación es oportuna siempre con palabras para que lo entienda, y si no respondemos puede dejar de preguntar y romperse la comunicación.

Es importante evitar frases negativas que le refuercen una imagen inadecuada de él. Todo lo contrario, se deben usar frases que lo estimulen como: "tú puedes", "lo conseguirás", "si lo haces así, te quedará mejor" ...

Cuando esté aislado de sus compañeros, alguno de los padres, la maestra o la educadora debe jugar con él y cuando haya logrado su interés y participación entonces, atraer poco a poco a otros niños al juego, es decir, llevar el grupo a él y nunca lo contrario.

Propiciar actividades con otros niños en casa, en la calle, en la escuela, en parques... El intercambio con iguales favorecerá que aprenda a relacionarse, a defenderse, esperar, repartir, ceder, en fin, a saber desenvolverse en el medio social donde transcurre su vida. Jugar solo en casa reforzará su timidez.

Generalmente, el niño tímido prefiere las actividades pasivas como: leer, ver libros, dibujar, ver la televisión y cosas así... y aunque son importantes hay que ir a lugares abiertos donde potenciemos el movimiento, la creatividad, la iniciativa, la independencia. Debemos obligarnos a llevar a nuestros hijos a estos lugares y no limitarlos. Podemos sentarnos cerca para evitar algún peligro, pero hacer algo sin vigilarlo, que el niño sienta que tiene libertad y que se confía en él. Y olvidarnos de nuestro miedo y evitar esas frases tan negativas como: "¡cuidado!", "no corras", "te caerás", "no juegues con esos niños"... que lo reprimen.

A todo niño es importante darle responsabilidades según sus posibilidades... y en el niño tímido lo es aún más. Cumplirlas, significa para él que se le tiene en cuenta, que es útil, que puede. Debemos elogiar sus éxitos aunque sean mínimos, así ganará confianza en sí mismo poco a poco.

En resumen, si el niño se siente querido, aceptado y respetado; si se le proporcionan actividades sociales donde pueda compartir con otros niños con creatividad e independencia; si la comunicación con él es agradable, fluida y abierta; si el adulto con sus actitudes se convierte en un modelo adecuado a imitar; si se le estimula a vencer los obstáculos; si al exigirle se tienen en cuenta sus características y posibilidades, seguro que no aparecerá la timidez. Siempre es mejor prever, porque es más difícil reeducar que educar.

domingo, 1 de junio de 2014

la paradoja de la elección

¿Por qué me he decidido a escribir sobre toma de decisiones y sobre la paradoja de la elección?... porque hace unos días una amiga de una red social y casi madre fuera de las redes sociales publicó una foto y habló de lo absurdo del número de posibles elecciones... así que, hablemos de ello.

Muchas veces podemos pensar que cuanta más variedad haya para elegir, mejor será... sin embargo, no está tan claro. El psicólogo Barry Schwartz argumentó en su libro "La Paradoja de la Elección" que el silogismo "más libertad es más bienestar", "más opciones es más libertad" así que, "más opciones es más bienestar" no es necesariamente cierto. En principio, un mayor número de posibilidades es positivo, sin embargo si el número de alternativas es excesivo no será tan bueno, ya que los inconvenientes pesarán más que las ventajas.

El primer inconvenientes es el tiempo que necesitamos para la elección. Por ejemplo: a mi me gusta el chocolate y hace unos años si queríamos un helado teníamos fresa, chocolate o vainilla... y mi elección era rápida. Hoy en día muchas heladerías tienen chocolate con galletas, chocolate negro, chocolate fondant, chocolate amargo, chocolates con pepitas, chocolate con menta, brownies, chocolate con oreo... y más , lo que conlleva que el tiempo que estamos decidiendo qué sabor queremos es bastante mayor que antes. Y hay mucha gente que prefiere heladerías con menor surtido pero donde pueda tomar una decisión más rápida.

Cuando hay muchas opciones hace también que no sepamos qué elegir. Sobre este tema se hizo el siguiente experimento: a alumnos universitarios se les dio la posibilidad de subir nota escribiendo un ensayo sobre un tema. Así, a un grupo se le daban seis posibles temas a elegir y a un segundo grupo, treinta posibles temas. Al final, el número de alumnos que escribieron el ensayo fue muy superior en el primer grupo: escoger entre seis posibilidades era sencillo, sin embargo, escoger entre treinta llevaba a posponer la decisión una y otra vez hasta abandonar la propuesta. Este experimento se ha ratificado con colectivos de toda índole y en variadas situaciones y ámbitos.

Otra cosa curiosa es que demasiadas opciones a elegir nos llevan a una insatisfacción ya que si tengo diez helados de chocolates distintos, doy por sentado que entre todos esos debe de haber uno que me encante... de forma que si el helado no alcanza esa perfección, la responsabilidad es mía por no haber sabido elegir. Y eso eleva nuestro nivel de auto exigencia y, por tanto, de nuestra ansiedad por hacer una correcta elección.

Si, por el contrario, hubiese sólo dos helados de chocolate, nos tomaríamos el que más nos gustase, asumiríamos que no había nada mejor y nuestra satisfacción no se vería apenas afectada: "había lo que había y, en base a ello, he escogido". El helado puede no ser perfecto, pero en este caso sí tenemos la seguridad de haber escogido la mejor opción posible. La paradoja es total: incluso con un sabor que nos gustara menos, nos sentiríamos mejor en el segundo caso.

Ésto podemos verlo muy claramente en nuestros hijos, siempre insatisfechos con lo que eligen y que, una vez han escogido, desean constantemente cambiar su elección. Eso es porque han "gozado" de un exceso de opciones al alcance de su mano. Un niño, ante un enorme escaparate de juguetes y al que se le da la posibilidad de elegir, tiene tantas posibilidades que, tras decidirse por algo, desvía la atención hacia todas las cosas descartadas y que, por tanto, se está perdiendo.

Así que muchos niños se sienten permanentemente insatisfechos, irascibles y cambian constantemente sus decisiones para desesperación y preocupación de los padres. Haz la prueba: un día da a tu hijo a elegir sólo entre dos opciones y verás cómo su satisfacción es mayor, sus dudas son menores y esa sensación de pérdida se desvanece.

Espero que os resulte útil esta entrada.

lunes, 26 de mayo de 2014

yo es que soy así...

"Es que... yo soy así..." y te quedas más ancho que pancho, ya está todo dicho, ya está todo hecho. Menudo peso me he quitado de encima, ya no tengo que pensar ni hacer nada... ¡Solucionado!

Ésta es la frase con que se resume, en la mayoría de las ocasiones, los tímidos intentos de cambiar nuestra vida. Personas que están sufriendo, de ansiedad, de tristeza, de timidez, con dificultades de relación, atrapadas en una vida que les hace infelices y se conforman... ¡porque son así!

Hoy quiero hablar de un concepto clave que tenemos en psicología: el autoconcepto

El autoconcepto es el conjunto de creencias y actitudes que tenemos sobre nosotros mismos, que pueden estar más o menos ajustadas a la realidad, o ser verdad en algunas cosas y mentira en otras. Cuando era adolescente jugaba al baloncesto y muchos de mis compañeros me decían que era muy bueno... y al final me lo creí. Sin embargo no llegamos a ganar ni un solo partido en los dos años en que me dediqué a este deporte, y afortunadamente me retiré a tiempo.

Nuestra forma de pensar determina el éxito o el fracaso de las conductas. Así, después de dar mi primera charla en público (fue en Estados Unidos, en inglés, y ante un grupo de poderosos empresarios), decidí y me repetí varias veces: "Me gusta hablar en público". El resultado de ese pensamiento ha sido que ahora mismo disfruto con cada curso, taller o conferencia que imparto.

Pero también ocurre al contrario, el resultado de la conducta determina nuestro autoconcepto. Y depende de la atribución de la causa del resultado. He metido gol por cuestión de suerte o porque soy un buen jugador. Si elegimos la primera opción no cambia mi autoconcepto, ya que la causa es externa a mí, mientras que si elegimos la segunda, podemos cambiar o reforzar lo que pensamos sobre nosotros.

Revisar cómo somos en realidad es importante, y una vez que hemos decidido cómo somos, todos nuestros pensamientos, sentimientos y conductas tienden a corroborar este criterio formado, y nos resistimos a la información que lo contradice.

Formamos el criterio sobre nosotros mismos a través de cómo interpretamos nuestras acciones y de cómo las interpretan los demás, cómo piensan y sienten sobre lo que hacemos, influyen a formarnos el criterio sobre nosotros.

Pongamos un ejemplo: si nuestro padre/madre/maestro ante un suspenso en matemáticas nos dijo de pequeños:

* "Qué raro porque tú eres muy bueno en matemáticas, quizás dedicaste poco tiempo" nuestro pensamiento confirmará "soy muy  bueno en matemáticas, dedicaré más tiempo"
* Pero si su respuesta fue "Es que a ti te cuestan mucho las matemáticas", nuestro pensamiento confirmará “no valgo para las matemáticas, no merece la pena esforzarme"

Y de esta forma creemos que valemos o no valemos para tal o cual cosa, que somos valientes, tímidos, vergonzosos, etc. Pero no es únicamente lo que nos dicen, sino los sentimientos que nos transmiten sobre nuestras capacidades y forma de ser lo que nos ayuda a ir formando un criterio de cómo creemos que somos.

Pero a veces tenemos contradicciones:
  * Si salgo con frecuencia con amigos creo que soy extrovertido.
  * Pero siento timidez, entonces es que soy tímido.
  * Con mi familia soy extrovertido, pero con las chicas soy tímido
Así es que... ¿cómo soy realmente?

Muchas veces somos como los otros creen que somos. Es decir, tendemos una serie de roles diferentes según donde estemos: con la familia, con los amigos, en el trabajo... muchas veces nos comportamos repitiendo el "papel" que se espera de nosotros, y hay otras ocasiones en que procedemos con mayor libertad y somos más nosotros mismos.

Y la gran pregunta... ¿podemos cambiar nuestro comportamiento?

Hacerlo solos no es una tarea fácil, ya que algunos de nuestros comportamientos están muy fuertemente arraigados en nuestro cerebro, pero podemos intentarlo siguiendo estas pautas:

* Detección. Cuando nos encontramos en una determinada situación que nos resulta incómoda, es que ahí hay un problema, y lo importante es darse cuenta de estas situaciones.

* Análisis. Piensa qué te ha pasado, por qué has reaccionado así, qué hubieras podido hacer para sentirte más a gusto con tu conducta, y por qué crees que no lo has hecho.

* Acción. La próxima vez, intenta comportarte de la forma que te hubiera hecho sentir bien.

Y si no lo consigues y quieres realmente cambiar, inténtalo de nuevo o busca ayuda... y si te cuesta, no seas duro contigo mismo. Piensa que toda la información que hemos ido recibiendo desde pequeños se ha ido gravando en nuestro cerebro y es por lo tanto un aprendizaje difícil sin la ayuda de un terapeuta. Aún así, te animo a que lo intentes porque seguro que los cambios y nuevas actuaciones que adquieras te van a sorprender.