miércoles, 8 de abril de 2015

¿sólo pesimista... y aún positivo?

Un buen gran amigo me invitó la otra noche a que hablara de los adverbios aún y sólo en alguna de las frases que suelo utilizar cada mañana para desear los buenos días, sin embargo consideré que era un tema demasiado importante como para dedicarle sólo unos pocos caracteres.

La forma en la que nos motivamos empleando un lenguaje u otro influyen notablemente en los resultados que podemos conseguir. Nuestra pensamientos nos influyen mucho más de lo que creemos a la hora de conseguir nuestros retos, ya sean personales o profesionales.

Después de pensar en esos dos adverbios (aún y sólo) de los que me habló Antonio, voy a tomarlos justo al revés de como me las planteó él,.. y espero que no se moleste. 

Lo primero que debemos tener es mucho cuidado con su uso, porque el cómo las usemos puede ayudarnos a conseguir nuestras metas o no. Las gestión correcta del sólo y el aún nos van a acercar a nuestros objetivos o que seamos más positivos o pesimistas y por ende, más felices.

Imagina que estás intentando conseguir un objetivo que nos obliga a un determinado esfuerzo y estamos a punto de alcanzarlo pero no terminamos de llegar a él... Mira la diferencia entre usar sólo o aún
- sólo me quedan dos temas que estudiar; aún me quedan dos temas para preparar.
- sólo tengo que hacer una llamada para conseguirlo; aún tengo que realizar una llamada para conseguirlo.
- sólo me queda un día para conseguirlo; aún me queda un día para conseguirlo.
- sólo me quedan 3 kilómetro para llegar a meta; aún me quedan 3 kilómetros para llegar a meta.

¿Con qué mensajes de los anteriores te quedarías?... ¿Qué mensajes te hacen sentir que estás más cerca de lograr tu objetivo? ¿Cuál te parece más positivo? La inmensa mayoría de las personas contestan que los primeros les dan más confianza, sin embargo (y aún sabiéndolo) no todos actuamos así. En momentos críticos o de tensión lo primero que falla es nuestro cerebro, que manda señales a nuestro cuerpo para que deje de intentarlo y nos demos por vencidos. 

La próxima vez que te encuentres en una situación como ésta prueba a mandarte mensajes utilizando el adverbio "sólo"... seguro que así conseguirás muchas más metas personales y seguro que también éxitos profesionales.

Pero cuidado!!!, no siempre es así (siempre tiene que haber un pero)... y aquí llega la parte en la que sin duda estoy de acuerdo con la reflexión de Antonio y Aurora...porque usar una u otra variará la forma en la que vemos las cosas, y éstas pueden ser positivas o negativas dependiendo de lo que usemos para expresarnos.

Mira en este caso la diferencia entre usar el adverbio "aún" frente a "sólo"
- aún me queda una cerveza; sólo me queda una cerveza.
- aún nos queda una noche juntos; sólo nos queda una noche juntos.
- aún me quedan 20 minutos para llegar a meta antes del tiempo de corte; sólo me quedan 20 minutos para llegar a meta antes del tiempo de corte.

De forma que si necesitamos un tiempo extra para conseguir un objetivo deberíamos pensar justo al revés, porque usando "sólo" frente a "aún" limitamos de antemano la consecución de los objetivos. Además, si lo que tenemos es un tiempo limitado o una pequeña cantidad de algo que nos gusta o que deseamos, pensemos siempre en la suerte que tenemos de disfrutar de eso que tenemos ahora mismo más que en lo poco que nos queda para dejar de disfrutarlo... aún te te tengo a ti... sólo te tengo a ti.

En resumen, entrenando tu mente te será más fácil encontrar la felicidad, y es que al final, la vida está llena de pequeños retazos de alegría.


AVANZA-EVOLUCIONA.

domingo, 1 de marzo de 2015

¿terapia de pareja?

Hace unas semanas llegó una pareja a terapia sin tener claro qué se puede conseguir con ella, pero queriendo que su relación mejorara... Lo más común es encontrarse con parejas que quieren dejar de pelearse, sentirse mejor, solucionar problemas de comunicación, ser más felices...

Sin embargo hay que tener claro que no se puede construir una relación positiva sólo solucionando lo que está mal. Es un buen comienzo, está claro, pero hay que pensar qué tipo de relación es la que se quiere tener y cómo se va a llegar a ella.

La mayoría cree que la terapia en pareja es únicamente para cuando se tienen problemas, muchos otros lo consideran como el recurso final y asisten cuando la relación ya está a punto de destruirse, cuando la motivación de uno u otro está baja y ya no le interesa seguir con la relación o bien cuando ya no se tienen las ganas para arreglar los problemas que van apareciendo. Así que la relación se vuelve incomoda, se vive infeliz y lo único que deseamos ya es separarnos.

Mientras más tiempo pasa una pareja en busca de ayuda los patrones negativos se vuelven mas rígidos, las peleas y desacuerdos son más frecuentes y/o de mayor intensidad, y  algunas veces se han formado creencias en uno o los dos de que las cosas no van a cambiar y solo se lo están confirmando una y otra vez.

La mayor parte de las veces un problema empieza pequeño, en ocasiones una simple actitud que nos molesta o un desacuerdo y ésto va creciendo hasta que se vuelve un gran problema. Se trata de situaciones que bien vale la pena solucionar desde un comienzo.

Sin embargo, deberíamos ver la terapia de pareja como algo preventivo. La terapia en pareja es un recurso positivo para el crecimiento individual y en pareja, es también una oportunidad de encontrar nuevos aprendizajes en la forma de relacionarse, da un espacio privado y seguro en donde se pueden tocar temas sin temor a la reacción del otro, es un espacio de reencuentro, de dialogo y de conexión. La terapia en pareja es una oportunidad de hacer una unión más fuerte.

Iniciar una terapia de pareja en el momento adecuado puede ser la diferencia entre reconstruir la relación o la separación. En muchas parejas el amor no es el problema, ni la motivación o la buena o mala voluntad. La realidad es que nadie nos ha enseñado cómo relacionarnos en pareja y guardamos aprendizajes inconscientes que no funcionan en la relación y que es posible revisarlos y cambiarlos mediante la terapia en pareja o individual.

martes, 3 de febrero de 2015

¿por qué pensar en positivo?

Pensamiento positivo… de primeras ya suena bien (la mayoría de nosotros prefiere ser positivo antes que negativo), pero el "pensamiento positivo" es también un término muy etéreo y del que es fácil deshacerse ya que casi siempre anteponemos nuestras obligaciones y preocupaciones. 

Sin embargo hay distintas investigaciones que demuestran que el pensamiento positivo es mucho más que ser feliz u optimista. Los pensamientos positivos en realidad pueden dar valor a nuestra vida y ayudarnos a desarrollar habilidades que van mucho más allá que una sonrisa.

Imaginemos que estamos caminando por un bosque y de repente vemos un oso enorme caminando delante. Cuando sucede, nuestro cerebro registra una emoción negativa (en este caso, el miedo). Una emoción negativa programa al cerebro a hacer una acción específica... por ejemplo, huir. El resto del mundo no importa. Nos centramos exclusivamente en el oso, el miedo que genera, y cómo podemos alejarnos. Y éste es un instinto muy útil si estamos tratando de salvar nuestra vida, pero en nuestra sociedad no tenemos que preocuparnos por tropezar con osos (al menos diariamente). El problema es que el cerebro sigue programado para responder a las emociones negativas de la misma forma: desconectándose del mundo exterior y limitando las opciones que vemos a nuestro alrededor.

Cuando estamos peleándonos con alguien, el enfado y la rabia pueden llevarnos  hasta el punto de no poder pensar en nada más. Y pasa lo mismo cuando estamos estresados por todo lo que hay que hacer, y nos resulta difícil empezar con algo porque estamos paralizados por lo larga que es la lista de tareas. O, si nos sentimos mal por no hacer ejercicio o no comer sano, lo único que pensamos es la poca fuerza de voluntad que tenemos y lo perezoso que somos.

En todos estos casos, el cerebro se cierra al mundo exterior y se centra en las emociones negativas de miedo, ira y estrés (como hizo con el oso), y las emociones negativas impiden que el cerebro vea otras opciones... es el instinto de supervivencia.

Ahora comparemos ésto con lo que las emociones positivas hacen a nuestro cerebro. Se han hecho muchos experimentos y se ha descubierto que experimentando emociones positivas se amplía nuestra visión de posibilidades y nuestra mente se abre a más opciones. Lo cual nos lleva a poder afirmar que lo mejor de las emociones positivas es que nos proporcionan mayor capacidad para desarrollar habilidades y recursos para poder usarlos en nuestra vida. 

Y llega la gran pregunta: si el pensamiento positivo es tan útil para el desarrollo de habilidades valiosas y para apreciar la vida, ¿cómo podemos conseguir ser positivos?. La respuesta es… haciendo cualquier cosa que despierte sentimientos de alegría, satisfacción y felicidad. Todos sabemos qué cosas nos hacen felices. Quizás sea tocar la guitarra, quizás pasar tiempo con una persona determinada, quizás hacer crucigramas...

Dicho esto, hay tres cosas importantes que debemos hacer.
1. Reflexiona. Las personas que reflexionan diariamente tienen más pensamientos positivos. Se ha observado que las personas que reflexionan habitualmente adquieren habilidades útiles a largo plazo. Por ejemplo, meses después de realizar un experimento se constató que las personas que reflexionaban a diario durante el experimento siguieron mostrando una mayor atención, unos objetivos claros en la vida, más apoyo social, y enfermaron menos que los otros.
2. Escribe/Habla de situaciones positiva. Aquellos que escriben sobre experiencias positivas tienen mejor humor, van menos al centro de salud, y tienen menos enfermedades. 
 3. Disfruta. Programa un tiempo para disfrutar en tu vida. Estamos siempre muy ocupados con el trabajo y otras responsabilidades pero... ¿por qué no programar tiempo para disfrutar?, así que date permiso para sonreír y disfrutar de los beneficios de la emoción positiva. Programa tiempo para jugar y para aventurarte.

Y nunca dejes que las cosas se queden en tu mente, ponlas siempre en tu vida real y haz que sucedan.


AVANZA-EVOLUCIONA.

domingo, 21 de diciembre de 2014

feliz 2015... y felices propósitos!!!


¿Sabes ya cuáles serán tus propósitos para el Nuevo Año?


Año Nuevo está ahí mismo y la mayoría empezaremos a ponernos nuevos objetivos para el 2015, si no lo hemos hecho ya, pero ¿realmente conseguiremos nuestros objetivos? porque del dicho al hecho hay un trecho. Es más fácil decirlo que hacerlo... y sólo el 8% de la gente lo consigue. ¿Por qué el 92% de las personas no logran mantener sus propósitos de Año Nuevo?

Puede ser por...
1.- No tener ningún plan, ya que no planificar es planificar el fracaso. 
2.- Intentar hacerlo solo; cuando tenemos apoyo externo nos es más fácil conseguir las cosas. 
3.- Tener metas poco realistas. 
4.- No recompensarse con los logros conseguidos. 
5.- Renunciar a la mínima. 
6.- Esperar resultados rápidos.
7.- No actuar lo suficiente.


Pero como lo que no nos interesa es ser de ese 92% que no lo consigue... veamos cómo podemos hacer para ser parte de ese 8% que sí que lograrán sus metas para el año nuevo.

1. Céntrate en uno o dos objetivos.
Uno de los principales errores que se comete es intentar cambiar demasiadas cosas. Cuantos menos objetivos tengamos, mejor. Así seremos capaces de centrar toda nuestra motivación en una cosa, lo que aumenta las posibilidades de tener éxito. Céntrate sólo en una meta, dos como máximo, si no... lo más normal es fracasar.

2. Ponte metas específicas.
Los propósitos para el nuevo año suelen ser muy generales, lo que hace que sean más difíciles de conseguir. Intenta ser más específico, cuanto más específico seas, más fácil te será alcanzar tu objetivo. "Ponerme en forma" o "Perder peso" suelen ser unos propósitos muy habituales, pero... ¿cuánto peso quieres perder?, ¿cuántas veces quieres salir a correr? 
Sé específico, "Perder 5 kilos de aquí a Abril" sería un objetivo mejor. Ponerte distintas metas durante el año sería también interesante. De esta forma, siempre tendrás algo alcanzable en lo que puedes centrarte y que no parezca muy lejano.

3. Recuérdate tus metas todos los días.
Si tienes problemas para mantener tus metas en la cabeza, usa algún truco para recordarte tus metas constantemente. Ponte un aviso en el teléfono con un mensaje que te recuerde por qué estás haciendo ésto, ponte en tu fondo de pantalla un recordatorio, o escribe tus objetivos en el espejo del cuarto de baño... mejor con un rotulador que se borre :-) o... Hay muchos recursos que puedes usar.

4. Involucra a otra gente. Haz que tus propósitos sean conocidos.
Tener amigos y familiares a bordo motiva mucho. La gente con apoyo de otros tienen muchas más posibilidades en alcanzar sus objetivos. Además, cuando nos comprometemos en mejorar nuestro estilo de vida, junto a otra persona -un amigo, la pareja, un hijo-  hay muchas más posibilidades de seguir esos objetivos en los momentos malos. 

La desventaja de hacer todo ésto público es que podríamos avergonzarnos si fallamos. Así que esta parte dependerá de ti... pero si estar bajo presión te ayuda, pon en Facebook (por ejemplo) tu objetivo y tus progresos. 


5. Divide tu meta en pequeñas metas semanales.
Deberíamos poder dividir nuestra meta en metas más pequeñas y tener así metas cada seis meses, cada tres meses, cada mes, cada semana e incluso una meta diaria que nos ayudará a mantenernos en el camino. Perder 12 kilos en 6 meses no nos crea el mismo sentido de urgencia que perder 0,5kg esta semana. De esta forma no pospondremos las cosas, porque un período de 6 meses es mucho tiempo, y la mente nos puede engañar y podremos pensar que hay tiempo suficiente..., y al final no haremos nada.

6. Pide ayuda.
¿Por qué ésto es tan difícil? Sin embargo, cada vez que he pedido ayuda, me sorprende lo fácil que es todo. No tengas miedo de pedirla, no podemos hacerlo todo por nuestra cuenta. Si tu objetivo es perder peso, pero no sabes cómo, pídele ayuda a alguien que sepa más sobre el tema o gente que haya conseguido perder peso. Si tu objetivo es aumentar tus ventas, pídele ayuda a gente que lo haya logrado. No tengas miedo en pedir ayuda, no todo lo podemos hacer nosotros solos.


Sólo espero que con estos pequeños consejos y tus propios propósitos, consigas alcanzar tus metas en el 2015. Y si necesitas ayuda, no dudes en pedirla.

Feliz 2015!!!

AVANZA-EVOLUCIONA. 

domingo, 14 de diciembre de 2014

miedo escénico...

Pastora Soler fue hace unas semanas, Joaquín Sabina este fin de semana, Adele el año pasado... ellos son sólo algunos de los muchos los cantantes y otros profesionales (como gente desconocida, esas con las que nos rodeamos habitualmente) que sufren de miedo escénico, pero... ¿cómo funciona el miedo escénico?, ¿qué es eso?... Pues, hablemos de ello, ya que como es un tema que está de actualidad me gustaría dar más información que aclare este término.

El miedo escénico no es más que ansiedad. Se le suele llamar "miedo escénico", pero no tiene por qué implicar un escenario. Cualquier persona que necesite la atención de la gente, da igual que sean muchas o pocas o una, puede experimentar esta ansiedad.

Suele experimentarse con mucha frecuencia cuando tenemos que hablar en público... yo aún recuerdo mi primera conferencia en Estados Unidos... la primera y encima en inglés!!!. Sin embargo no sólo ocurre con las charlas, gente cuyo trabajo les lleva a tener que dar la cara (actores, músicos, deportistas...) frente a otros, puede experimentar el miedo escénico y les llevará a no actuar correctamente.

Este tipo de ansiedad se puede tratar fácilmente, pero muchos la sufren con todas las limitaciones y las emociones negativas que impone. Y es que, o bien creen que nadie puede ayudarles o creen que será demasiado difícil.

La buena noticia es que esta ansiedad es común y se puede trabajar. Si alguien quiere superar este problema, puede. Pero para lograrlo, siempre hay que saber cómo funciona... y PRACTICAR.

La ansiedad sucede cuando nos centramos en nosotros mismos y en nuestra ansiedad, en lugar de en lo que queremos decir o cómo debemos trabajar. Llega porque tratamos de resistirnos y luchar contra la ansiedad en vez de aceptarla y aprender a trabajar con ella. Es el resultado de pensar en la situación como una amenaza, más que como un desafío.

El miedo escénico es como si alguien nos abucheara continuamente durante la interpretación, y empezáramos a discutir con esa persona pidiéndole explicaciones... el problema es que es con nuestra propia mente con quien tenemos que discutir. Y al final, uno está tan metido en la lucha interna que nos olvidamos del trabajo que tenemos que hacer.

La mayoría de las personas con ansiedad se centran en ellos mismos y en la lucha contra esta ansiedad... pero esta lucha es en en vano. Debemos olvidarnos de esta lucha y centrarnos en lo que debemos de hacer.

Hay que esperar, y aceptar, que la ansiedad es normal, sobre todo al principio. Hay que aprender a trabajar con ansiedad, no contra ella. 

Y por supuesto... lo que hace falta es hacer algo distinto. Porque si se sigue haciendo lo mismo, sólo se pueden esperar los mismo resultados.


AVANZA-EVOLUCIONA.

lunes, 8 de diciembre de 2014

quejarse y resignarse... o resiliencia.

La Resiliencia es la habilidad que nos facilita enfrentarnos a la adversidad, sacar lo mejor de nosotros mismos y que nos permite reconstruirnos creativamente. Ante una situación de adversidad, algunas personas se vienen completamente abajo, en función de diversas circunstancias, y otras consiguen sobreponerse a ellas. 

¿Conocéis la historia de joven surfista Bethany Hamilton?. Es una chica hawaiana que fue atacada por un tiburón mientras hacía surf cuando sólo tenía 13 años. Le arrancó el brazo izquierdo a la altura del hombro.

Bethany, tras el lógico periodo de duelo, quiso volver a practicar surf a pesar de tener sólo un brazo... su padre le dijo que sólo con un brazo era muy difícil, pero ella le dijo: "No hace falta que sea fácil, sino que sea posible". Así que decidió volver a practicar surf aunque no fuera fácil... y cuatro años después, Bethany llegó a ser profesional consiguiendo ser subcampeona en el Campeonato Mundial Junior en 2009

Su historia ha sido motivo incluso de una película titulada SOUL SURFER, aquí os dejo el trailer:

Éste es el ejemplo de alguien que en vez de rendirse, buscó y encontró recursos necesarios para ver la vida desde un punto de vista diferente. No se rindió, ni creo que se rinda jamás, frente a las adversidades. En definitiva... es una persona con una cualidad, la resiliencia.

Claro... es que ella es así... pues no tanto, ya que la resiliencia no es innata... no se nace con ella, podemos ir adquiriéndola si estamos decididos y la trabajamos. ¿Cómo?... aquí os dejo algunos consejos para trabajarla: 

1. Obtén el apoyo necesario. Rodearte de personas que te ayudan en situaciones límite te hace más capaz de sobrellevarlas.

2. No dramatices. La resiliencia implica partir de la suposición de que la vida plantea escenarios complicados, y que hay que saber afrontarlos. Deja de ver cada obstáculo como una tragedia: cuando se minimizan resulta más fácil vencerlos.

3. Lleva una vida sana. Para poder responder con toda tu energía a cada reto, es importante cuidarte. Duerme, haz ejercicio diario, come bien... 

4. Ríe y sonríe. Encuentra momentos para el buen humor en los momentos más complicados, o dedica simplemente una sonrisa a aquél que lo está pasando mal a tu lado. Puede que te duela todo, pero es un gesto muy simple que ayuda a ser más feliz.

5. Sé amable. Recibir la amabilidad de los demás en momentos críticos requiere haber trabajado anteriormente la amabilidad en el sentido contrario. 

6. Piensa estratégicamente. Cuando nos enfrentamos a una crisis, debemos tomarnos el tiempo necesario para plantearnos cuáles son nuestras opciones y cuáles son las soluciones que podemos darle. Trazar el plan a seguir es fundamental para tener éxito en la acción, aunque parezca que se pierden minutos para desactivar la bomba.

7. Encuentra el lado bueno. Busca siempre el lado positivo incluso en estas situaciones límites. Hay que ver cada error como una oportunidad de aprendizaje y de mejora para la próxima ocasión.

8. No tropieces dos veces con la misma piedra. Precisamente por lo del punto anterior, hay que aprender de los errores. Preguntarse qué salió mal y establecer las bases para qué no vuelva a ocurrir.


Ver las cosas con un enfoque diferente y hacerlo con buena energía es lo que ayuda a las personas a soportar los tiempos más difíciles, y a brillar en los fáciles.

Pero si quieres, sigue quejándote por todo y no tomes las riendas de tu vida. Protesta y no pases a la acción. Siembra las semillas de la queja y solo conseguirás cosechas de resignación.


AVANZA-EVOLUCIONA.

viernes, 5 de diciembre de 2014

SEXO... uno al año no hace daño...

Y seguimos con el tema sexual, porque estoy seguro que más de una pareja necesita un empujoncito en su vida sexual... y no sería la única. Hablaremos hoy de cómo conseguir que nos apetezca mantener relaciones sexuales con nuestra pareja. A continuación veremos algunas ideas para ello.

1. Habla con tu pareja sobre vuestra relación sexual. Ésto fortalecerá el vínculo que os une. Aunque podríais sentiros incómodos al principio, os sentiréis aún más cerca al final. Dile lo que más te gusta de vuestra vida sexual. No tengas miedo de pedirle algo nuevo o diferente. Simplemente asegúrate de no hablar sobre sexo cuando estéis a punto de tener relaciones sexuales o mientras. Sacad esos temas fuera de la habitación, durante un paseo tranquilo alguna noche. Así podréis sacar vuestros sentimientos sin echar a perder un momento íntimo.

2. Haz planes para tener sexo. Y es que cuando dos medias naranjas, por muy dos medias que sean, llevan vidas muy ocupadas, a veces la única manera de dejar tiempo para el sexo es... ponerle en un horario.

3. Durante el día, recordad que sois seres sexuales. Incluso el más ocupado e intenso, dedica unos momentos para pensar en tu amante pareja y por qué no... disfruta de una rápida fantasía sexual.

4. Empezad con los preliminares tan pronto como podáis. Y pueden empezar por la mañana si esperáis tener sexo esa noche/tarde. Daros un buen beso apasionado en vez del típico piquito antes de salir corriendo por la mañana. Durante el día, haced pequeñas cositas para al otro: llamaros sólo para recordaros lo increíble que sois o mandaros algún whatsapp con algo dulce o picarón. Cuando estéis en casa, un masaje en los hombros durante un par de minutos.

5. Jamás olvides que el sexo se supone que es divertido. Y cuanto más te diviertas, más agradable será. Experimentad con juguetes y lencería, o cualquier cosa que os anime. El sexo increíble no es sólo cuando hay orgasmos increíbles.

6. Empieza con un viaje al supermercado. Compra sólo cosas que puedan usarse en juego sexuales, nata, chocolate... y quizás un plátano o un pepino...  No sólo os excitaréis al llegar a casa, quizás también con la cara que pueda poner la cajera.

7. Turnaros para iniciar las relaciones sexuales. El sexo debería ser divertido para ambos y empezarlo debe ser tan bien cosa de ambos. Y sólo porque no estés de humor, no deberías dejarlo. Dale una oportunidad a tu cuerpo para que se excite... porque lo hará.

8. Recuerde que la excitación sexual está directamente relacionada a la intelectual. Si quieres tener sexo por la noche, asegúrate de pasáis un rato charlando y comentando cosas. En lugar de ver la televisión o hacer cualquier cosa en habitaciones diferentes, pasad algún tiempo juntos. hablas sobre las noticias del día, planificad las próximas vacaciones, mirad fotos antiguas...

9. Imaginad que fuese la última vez que vais a veros en bastante tiempo. Quién no recuerda esas imágenes (la mayoría las hemos visto en las películas, eso sí) despidiéndose de sus esposas/novias.  La próxima vez que estés con tu pareja, imagínate que se va durante un buen tiempo... Estoy seguro que lo que sintáis os haré ver al otro de otra forma

10. Ponte a hacer cosas de casa de una forma sexy. Si doblar la opa es algo que no te gusta (yo odio doblar calcetines!!!), aquí os dejo una forma de hacerlo más interesante: quien sea que se encargue tiene derecho de pedir un strip-tease (por ejemplo) a su pareja mientras está doblando la ropa... ya doblaremos después la que se ha quitado.

11. Comparte tus ideas novedosas. Si te da vergüenza compartir tus fantasías con tu pareja, por miedo de lo que va a pensar de ti, sugiérele escribir una historia erótica juntos. Una vez que tu pareja vea lo que has imaginado de tus "personajes", tu pareja seguro que se hará una idea... aunque sea ligera, de lo que podría gustarte.

12. Ved porno... ahora es mucho más fácil y con internet puede verse cuando queremos... os subirá rápidamente la libido. Buscad el que más os guste... incluso quizás no tenga que ser porno y sí películas eróticas.

13. Grabad un cuento de los de toda la vida con vosotros de protagonistas... pero de los X... Y aseguraros de borrarlo para estar seguros que no llega a las manos equivocadas. 

14. Cuidado con el alcohol... Una copa de vino (o incluso dos) puede relajaros y deshinibirnos, pero demasiado alcohol embota los sentidos. El sexo y el alcohol se pueden mezclar, pero cuidado con no ahogarlo.


Como veis, hay varias ideas, no hace falta que las pongáis todas en práctica ni todas a la vez... pero cuando veáis que la rutina se adueña de vuestra vida en pareja.... recordadlas y poneros manos a la obra. Y siempre seréis bienvenidos por aquí para recordar ideas.


AVANZA-EVOLUCIONA.