jueves, 11 de septiembre de 2014

pensamiento positivo o idiotez

Hace algunos días alguien, en una de las frases e imágenes que pongo cada día en la página de facebook (aquí), decía que estaba ya cansada de esas frases de filosofía reduccionista en la que "todo es la actitud" y todo mejora simplemente con una actitud positiva.

Ser positivo se ha puesto de moda, y quizás, mal entendido resulta desafortunadamente contraproducente. Hoy hablaré del pensamiento positivo, del que nos ayuda y del que nos mantiene en un engaño.

Para entender por qué es bueno mantener un cierto optimismo hemos de comprender antes cómo están diseñadas nuestras emociones. Cuando lo estamos pasando mal, cuando las emociones negativas nos inundan y son muy intensas o demasiadas, nos suele pasar lo siguiente: 
las emociones nos impiden pensar, no somos capaces de ver las cosas en perspectiva ni analizar el conjunto, no podemos sopesar los pros y los contras y ni siquiera podemos planificar qué hacer. 
La consecuencia de todo ésto es que no podremos ver las cosas con claridad y nuestra respuesta va a ser muy primaria: atacaremos, escaparemos o nos quedaremos paralizados. ¿Y cuál es el problema?, el problema es que el problema va a continuar.

¿Qué necesitamos para no reaccionar de forma primaria?... lo más importante e indispensable es enfriar esas emociones que nos han inundado y poder pensar con calma. Y si lo mejor para enfriar una tazá de café cuando está excesivamente caliente es dejarla y hacer otra cosa, eso mismo deberíamos hacer con nuestras emociones, hacer otra cosa... y que sea algo que nos guste.

Así pues, necesitamos cambiar el tono de nuestras emociones. Pasar del signo negativo al positivo, y ésta es la manera que posibilita que las funciones más complejas del pensamiento se activen nuevamente... Y aquí empieza la confusión.

Confundimos lo de ponernos en la emoción positiva con el pensar en positivo. Por supuesto que pensar en positivo siempre hará que vivamos mejor, y por supuesto que casi todo tiene su lado positivo (aunque haya veces que en principio no podamos verlo). Pero hay veces que no se trata de pensar en positivo, ya que si discuto con mi pareja por algo que considero importante, ésto no se soluciona con que yo, o alguien, me diga que no pasa nada, que piense en positivo y que no sea negativo. Este argumento es infantil, y además, minimizar las cosas de esa manera no las va a cambiar mágicamente.

Se trata, más bien, de cambiar el signo de nuestras emociones para poder ver más allá, porque eso es lo que consiguen las emociones positivas. Positivas, no porque sean buenas sino porque amplían nuestro repertorio de conducta. Así como las negativas lo restringen.

Ponernos en la emoción positiva es lo que nos va a permitir pensar qué aspectos son importantes para encontrar una respuesta adecuada al asunto que enfrentamos. Engañarnos, camuflar, infantilizar, falsear la verdad con un positivismo idiota no cambiará el escenario. El optimismo inteligente nace de una emoción que da amplitud y que no deforma la realidad. Ilusiona, pero con fundamento. Y ese es nuestro verdadero reto, llegar a él desde una posición de madurez.

No te dejes engañas, sé positivo, piensa en positivo y cuando no puedas, muévete hasta encontrar emociones positivas.


AVANZA-EVOLUCIONA.

lunes, 1 de septiembre de 2014

cambiando comportamientos...

En mi experiencia trabajando con niños con problemas de conducta, he escuchado muchas veces a padres, profesores e incluso a algunos psicólogos decir que no "creen" en la economía de fichas (esa tablita en donde se ponen puntos o caritas sonrientes cuando se hacen ciertas cosas), que eso sólo funciona unas dos semanas y después se vuelve a lo mismo. Sin embargo, diversas investigaciones nos dicen que esta técnica puede ser una poderosa herramienta para educar. Entonces ¿por qué tenemos por un lado a  padres y profesores desesperados diciendo que esta técnica no funciona y por el otro lado a las investigaciones diciendo que si funciona?

Es algo muy simple... a la mayoría la economía de fichas no les funciona porque no la hacen de forma adecuada, y lo dice Alan Kazdin, que además habla de 5 errores típicos a la hora de diseñar y poner en marcha la economía de fichas.

Error 1: Los padres se centran en eliminar las conductas negativas en vez de hacerlo en incrementar las conductas positivas


Tomemos por ejemplo un niño de 8 años que tiene rabietas. Un cuadro de economía de fichas diseñado para que el niño obtenga puntos por no tener pataletas, durante todo el día o una parte del día, tiene menos probabilidades de ser efectivo en comparación a uno donde el niño obtiene puntos por realizar conductas positivas, que son incompatibles con las rabietas.

Si la rabieta tiene más probabilidades de ocurrir cuando el niño tiene que ir a la escuela lo recomendable sería diseñar un cuadro de economía de fichas para que el niño obtenga puntos por vestirse para el cole por sí solo y a tiempo. Ésto nos permitirá enfocarnos en la conducta deseada en vez de hacerlo en la ausencia de la conducta negativa.

Kazdin explica que hay dos posibles beneficios que se desprenden de un cuadro de economía de fichas enfocado en la conducta deseada:
  1. Cuando el objetivo es detener una conducta no deseable, no sabemos qué conducta podría ocurrir en su lugar. Tal vez sea una conducta deseada como cepillarse los dientes, pero también puede desarrollarse otra conducta no deseable, como pelearse con un hermano.
  2. Es más fácil para un niño tener éxito si se concentra en algo que él puede hacer, en lugar de pretender que el niño se controle para evitar hacer algo (por ejemplo, no tener una pataleta). 

Error 2: El objetivo inicial es muy grande

Si el objetivo inicial es, por ejemplo, no tener ninguna rabieta, es casi seguro que el niño fallará. Primero porque la mayoría de los niños tiene de vez en cuando alguna rabieta, así que el objetivo de no tener pataletas es prácticamente imposible de cumplir. Cuando los padres planean objetivos para la conducta del niño y son objetivos a los que el niño no es capaz de llegar, todos terminarán frustrados al no conseguirse nada y este intento de cambio de conductas se abandonará.

Además, elegir objetivos modestos ayudará a aumentar la probabilidad de lograrlos, ya que lograr pequeños objetivos crea momentos de éxito que permiten desarrollar objetivos más grandes.

Error 3: Mantener el cuadro es una tarea demasiado complicada para los padres

Los padres de los niños desafiantes a menudo se sienten agotados. Y se pueden sentir muy saturados solamente con la idea de añadir otra tarea a su complicado horario. Por eso, es crucial que la economía de fichas sea construida de una manera que permita a los padres sentir que pueden mantenerlo. Muchos cuadros de conducta fallan porque los padres pierden la motivación de mantenerlos. Es fácil perder la motivación con la economía de fichas, ya que los cambios de conducta no ocurren de un día para otro. Por eso es importante que los padres sepan que ésto lleva su tiempo y que los cambios de conducta no ocurren de manera lineal. Osea, un día el niño puede comportarse perfectamente y al día siguiente puede tener una conducta problemática... y por eso es importante que el cuadro de economía de fichas se mantenga simple.

Siguiendo el ejemplo de antes, los padres solamente necesitarían el cuadro de conducta cuando el niño tenía que vestirse para ir a la escuela, así que durante los fines de semana no tendrían que utilizarlo. El Dr. Kazdin dice que el cuadro de conducta puede ser efectivo incluso si sólo se usa uno o dos días por semana de manera consistente en vez de usarlo inconsistentemente todos los días.

Error 4: Los premios son muy difíciles o muy fáciles de obtener

La selección de recompensas es una parte importante a la hora de construir un programa de economía de fichas. Los premios deben ser pequeños, pero deseables para el niño. Deben exigir que el niño se esfuerce para ganarlos, especialmente al inicio, pero lo suficientemente bajo como para que en un día en que el niño se haya comportado muy bien, pueda lograr los puntos necesarios para obtener la recompensa. Además deberemos ir poniendo poco a poco más premios que requieran acumular puntos para conseguirlos.

No deben usarse premios que requieran más de unos días de ahorro, ya que debilitan la relación entre la conducta deseada y la recompensa. Además, el Dr. Kazdin recomienda tener un “Gran premio” dentro del programa, donde todos los puntos ganados (incluso aquellos que fueron gastados en las recompensas más pequeñas) sean tomados en cuenta y sean sumados para alcanzarlo.

El gran premio debe ser deseado y debe poder ganarse, como mínimo, a las dos semanas, aunque lo normal es que lleve más de tiempo, porque como dijimos anteriormente, el cambio de conducta no es lineal.

Error 5: Al niño no se la dan oportunidades de ser recompensado por practicar

Otro de los errores es que la mayoría de los padres no incluyen oportunidades de practicar. Kazdin remarca la importancia de recompensar la práctica ya que es un ingrediente clave. Relacionado con el ejemplo anterior, la práctica podría consistir en que el niño se ponga la pijama con la ayuda de los papás y luego volverse a poner la ropa de día. Si ésto se hace bien, el niño podría ganarse dos puntos por haberlo entrenado y haberlo conseguido (ese día) y dos puntos más por hacer la conducta, en este caso vestirse para el cole.


Resumiendo, la economía de fichas es una técnica genial y perfecta para conseguir modificaciones de conducta; además puede ser muy fácil de llevar a cabo si tenemos en cuenta los factores que pueden alterarla, aunque debemos tener en cuenta muchas variables.

Si quieres cambiar alguna conducta, o incluso si ya lo has intentado pero no te ha funcionado, no te des por vencido, inténtalo de nuevo o pide ayuda a algún profesional.


AVANZA-EVOLUCIONA

lunes, 25 de agosto de 2014

¿cómo son las 6 personas con las que más te relacionas?... tú eres como ellas.

El otro día estaba en la playa, y oyendo y viendo comportamientos de unos niños y de sus padres me llevó a recordar la teoría de las seis personas...

La teoría de las seis personas se basa en el modelado, uno de las formas de aprendizaje... ¿y qué nos dice el modelado? Básicamente nos dice que aquellas personas que tenemos cerca y que ejercen como referencias para nosotros van a ser aquellas de las que más aprendamos, y así se formará nuestra manera de pensar, sentir y actuar. Si por ejemplo en nuestra familia se usan los gritos de forma habitual, será muy probable que nosotros también los usemos. Si en nuestro entorno hemos visto que ser educado es algo digno de burla y mofa... ¿qué haremos?, pues simplemente tenderemos a no hacerlo. Pero no olvidemos algo importante, siempre hablamos de probabilidades, no de una verdad absoluta; de hecho mis padres fumaban, la mayoría de mis amigos también o hacían y yo jamás lo probé.

Esta teoría nos sugiere que pensemos en aquellas personas con las que nos relacionamos más. Te propongo que hagas tú ese ejercicio, selecciona seis personas y piensa un momento en cada una de ellas:

  • ¿Qué características psicológicas tiene cada una de esas personas?
  • ¿Qué te aportan?
  • ¿Qué les aportas tú a ellas?

Ten en cuenta que estas seis personas serán las que más te influyan en tu vida, las que más van a "modelarte", quieras o no. ¿Por qué?.... porque tendemos a copiar aquello que más vemos. ¿Te has dado cuenta de que hablamos bastante parecido a como lo hacen nuestros amigos? Esto engloba los gestos, las expresiones que usamos, el tipo de humor... y lo mismo pasa entre miembros de una familia. Y ésto lo hacemos tanto de manera consciente como inconsciente.

Todo ésto es lo que nos dice la teoría de las seis personas, y estoy muy de acuerdo con todo ésto, y lo bueno es que podemos utilizarlo de manera que más nos convenga. ¿Quien tengo al lado me hace crecer, me estimula, me motiva, es brillante, buena persona, optimista... o todo lo contrario?


Consecuencias clave que tiene esto sobre uno mismo: podemos elegir quién nos influye. Lógicamente no vamos a dejar de relacionarnos con unos u otros o de empezar a buscar gente genial y perfecta, pero podemos ir eligiendo y potenciando unas relaciones u otras. Puede que pensemos que esas personas del club al que pertenecemos puedan ser una influencia positiva en nosotros y queremos intentar pasar más tiempo con ellos; o puede que queramos reducir la influencia que tiene en nuestra vida esa amiga a la que tenemos mucho cariño pero que de alguna manera siempre nos hace ser demasiado negativos o recelosos de los demás.


Tenemos opciones de elección, y además de las seis personas, no descuidemos tampoco nuestro círculo amplio... aunque no influyan tanto, también nos afectarán para bien o para mal. 

¿Y tú, eliges quien te influye en tu vida?


AVANZA-EVOLUCIONA

martes, 19 de agosto de 2014

recordando El Club de los Poetas Muertos

Hace unos días una amiga escribió sobre el suicidio de Robin Williams, y éso me llevó a pensar en una de sus películas, una a la que atacaba y a la que le tengo cierto cariño: El Club de los Poetas Muertos.

Tenía quince años el día en que vi el Club de los Poetas Muertos. Por alguna razón, quizás entre otras porque era un poco raro y además de deportista me gustaba la poesía y la literatura, me fascinó esa película y me marcó más de lo que podría haber pensado en aquel momento. Un profesor que anima a sus estudiantes a enfrentarse a la norma, a poner en cuestión cómo se supone que deben ser las cosas, aquella actitud de subirse sobre la mesa para "cambiar la perspectiva", para atreverse a mirar al mundo de otra manera: aquello era la libertad. Y curiosamente (o quizás no), hoy en día, veinticinco años más tarde, hago aquello que aquel profesor pedía a sus alumnos y que tanto me fascinó: hacer que la gente mire las cosas de otra manera, plantearse lo establecido y hacer lo que te hace feliz.

Éstas son algunas de las frases que más me llamaron la atención de la película:
  • Carpe Diem. Aprovecha el momento.
  • No olviden que a pesar de todo lo que les digan, las palabras y las ideas pueden cambiar el mundo (…). 
  • Sólo al soñar tenemos libertad, siempre fue así y siempre así será.
  • Coged las rosas mientras podáis, veloz el tiempo vuela. La misma flor que hoy admiráis, mañana estará muerta.

La película me hizo pensar que transgredir los límites no sólo era posible sino deseable. Comencé a expresar lo que pensaba con metáforas y gestos extraños, sabiendo que estaban fuera de lugar, a escribir de una forma distinta a cómo se esperaba que lo hiciera... No parecía difícil.
  • Oh, capitán, mi capitán... Oh, capitán, mi capitán…
Una vecina mía aún recordará esas palabras que una vez le dije y que me repetía cada vez que me veía... quizás sin saber de dónde venían... oh, capitán, mi capitán... 

A lo largo de los años he podido conocer a muchas personas que sintieron la misma fascinación que yo al ver el Club de los Poetas Muertos. Pero cuando alguien nombra una frase de la película, las miradas cómplices no consiguen disimular una sombra de escepticismo. A muchos la vida les ha enseñado que esa pasión por cambiar los esquemas es un elemento necesario pero no suficiente para ser libres...

Lo que nunca se dijo en aquella película es que no todo es posible sólo con desearlo. De esta parte se encargó la vida real, fue ella la que me enseñó que existían y existen muchas limitaciones (sociales, económicas, educativas...) que restringen nuestro margen de acción y que no desaparecen sólo por desearlo. No fue la película, sino la vida, la que me enseñó a aceptar que la esperanza y los sueños son una parte del cambio, que la sociedad es una barrera muy dura y que sólo podemos aspirar a derrumbarla si actuamos sobre ella o sobre cómo la percibimos... y a un precio que, muchas veces, no estamos dispuestos a pagar.

El propio suicidio de Robin Williams nos escupe a la cara que, desgraciadamente, no sólo vale con los sueños y con aprovechar el momento. Existe la pobreza, existe el dolor crónico, existen las obsesiones, el desempleo, el frío, la economía, el cáncer... y todo ello se pueden aliviar pensando en positivo, buscando lo bueno de cada cosa (porque, como argumentábamos hace unos días en una consulta, hasta la muerte tiene su lado positivo). Y hay algo que debemos tener claro, no todo es positivo, sin embargo, todo lo que pasa es siempre lo mejor que podría haber pasado, y como tal hay que tomarlo.

Ahora estamos con la creencia del "todo está en ti" y eso se ha convertido en una especie de religión; las redes sociales se llenan de frases sobre límites que no existen y algunos nos pretenden vender falsas esperanzas. Y después de días, semanas y meses de repetir las mismas ideas, se ha conseguido que buena parte de la gente piense que cualquier cosa es posible si uno lo desea con todas sus fuerzas... pero no olvidemos algo importante: hay mucho más allá de querer, hay que reconocer nuestros límites y saber nuestras carencias. Hay que saber mirar hacia dentro, redescubrirnos, desaprender y volver a aprender... hay que saber hacerlo, y cuando no sabemos o no podemos, podemos dejarnos guiar...

Y ahora hazte una pregunta... ¿cuánto estarías dispuesto a pagar por ser más feliz?. Sorprendente, descubre otra forma de ver el mundo, sé más feliz.

AVANZA-EVOLUCIONA.



jueves, 7 de agosto de 2014

¿pensamos en positivo?

La manera en que pensamos puede afectar el cómo vemos la vida y hasta nuestra salud física y emocional.

Imaginemos un círculo donde el ciclo empieza por un comentario sencillo pero radical hacia nosotros. Por ejemplo, "No puedo" o "Todo me sale mal". El siguiente paso, sea cual sea, ya está lleno de negatividad puesto que ya hemos dicho que no saldrá bien. Y cuando las cosas efectivamente no salgan bien, confirmaremos esa creencia y ese pensamiento negativo, lo cual nos llevará a hacer más esos comentarios negativos. Y así, poco a poco, el círculo vicioso se crea y reproduce infinitamente en nuestra vida, avanzado a distintos aspectos de nuestra vida y haciéndose al final presentes en todos los ámbitos.

Cambiar ésto no es sólo necesario sino muy posible. Pensar en positivo es un hábito, aunque para algunos sea innato, y por tanto se puede desarrollar y los beneficios son inmensos.

Pero, ¿qué es pensamiento positivo?

Pensamiento Positivo no es lo mismo que negación de lo negativo. Pensamiento positivo no es incapacidad para ser realista. Pensamiento positivo es simplemente la habilidad de centrarse en los aspectos buenos de cada situación, de cambiar una situación desventajosa en una productiva, y de esperar un resultado positivo en cada ocasión. El pensamiento positivo nos va a ayudar a estar más motivados y nos dará más energía para realizar aquello que deseemos.

Según los expertos, el pensamiento positivo le permite a la persona manejar las situaciones estresantes y difíciles de una mejor manera, lo cual reduce los efectos negativos del estrés en el organismo. Las personas optimistas también tienden a cuidarse más, lo cual los predispone a comer más sano, y a evitar conductas autodestructivas como el alcohol y las drogas.

A nivel energético, el pensamiento positivo (el pensamiento en general) también ayuda a manifestar nuestra realidad. Nuestra vida está llena de aquellas cosas que primero declaramos mentalmente. Una vida llena de pensamientos positivos, es también llena de salud, prosperidad, amor y tranquilidad.

Como desarrollar pensamiento positivo.

Usemos el sentido del humor y aprendamos a reírnos de nosotros mismos. Ésta nos ayudará a buscar lo gracioso en cada situación, y ésto hará que nos sea más fácil reír. Y la risa, incluso la fingida, tiene un efecto inmediato en nuestro estado de ánimo.

Usemos afirmaciones, positivas, claro. Y si no estamos acostumbrados a pensar en términos positivos, tendremos que empezar obligándonos. Una buena forma de empezar es buscar afirmaciones que luego repetiremos continuamente.

Estemos alerta todo el tiempo y tan pronto como notemos que estamos pensando de forma negativa, dejemos de hacerlo. Eliminemos ese pensamiento negativo, y cambiémoslo inmediatamente por uno positivo. Cuanto más hagamos ésto, más natural se nos hará hasta que consigamos que pensar positivamente sea algo normal en nuestra vida.

Algo importante es rodearnos de personas e influencias positivas. Todos tenemos un amigo o alguien en la familia que siempre está quejándose de algo o alguien. Muchas veces, este tipo de persona nos arrastra sin querer a conversaciones destructivas que nos llevan a un estado de ánimo negativo. Así que como ya hemos dicho en otras ocasiones, para tener pensamientos positivos, empecemos por rodearnos de gente optimista. Adoptemos el hábito de leer y ver películas que nos inspiren, nos motiven y nos carguen de energía. 

Además de todo ésto... hagamos que nuestra cara esté siempre pintado con una sonrisa.

miércoles, 23 de julio de 2014

superando límites

Como muchos de vosotros sabréis, el deporte es algo que me apasiona, y correr está dentro de ésto. Pues bien, el otro día descubrí por casualidad una historia increíble sobre Emil Zatopek. Eran los Juegos Olímpicos de Helsinki y corría su primer maratón después de haber ganado la medalla de oro en 5000m y 10000m. Jim Peters, que era el máximo favorito y además tenía el récord de mundo, empezó a marcar un ritmo muy rápido para la prueba. Después de 15 km y como no había corrido nunca una maratón, Zatopek se acercó a Jim Peters y le preguntó si el ritmo que llevaban era suficiente y éste contestó: “No, vamos demasiado lento”. Zatopek, no terminó de creerle y le volvió a preguntar: ”¿Estás seguro que es lento?”, y el corredor británico volvió a decirle: “Sí, vamos muy lento”. Entonces Zatopek pensó que iban muy lentos, y en el kilómetro 20 aceleró y terminó ganando la medalla de oro... y batió el Récord del Mundo. Aquí podéis ver el vídeo
¿Qué hubiera pasado si Jim Peters le hubiera dicho a Zatopek la verdad y que el ritmo que llevaban era muy alto?. Seguramente habría ido más lento por miedo a desfallecer en la última parte de la carrera, pero gracias al desconocimiento, a una seguridad en sus fuerzas y a una buena preparacion, pudo ganar el maratón estableciendo una nueva plusmarca olímpica. Es decir, muchas veces los límites están sólo en nuestra cabeza y en lo que nos hacen creer lo que ya han vivido esas situaciones por las que nosotros aún no hemos pasado.
Tampoco quiero que la gente se confunda y empiece a tomar decisiones sin analizar consecuencias confiando sólo en una pasión. La motivación es algo imprescindible para alcanzar retos, pero también es verdad que aparecen frases de persecución y consecución de sueños por todos lados, mensajes que pueden no tener en cuenta la realidad y animar a la gente a hacer locuras sin tener ninguna base. No podemos pretender correr de primeras 42km si antes no hemos corrido jamás, ni lo hemos entrenado. No te pongas límites, pero basa en algo tus objetivos. No digas que jamás serás capaz de correr un maratón, pero planífícate para lograr ese objetivo.

Mañana igual puedes empezar y salir a correr 20 minutos… pero... ¿seguro que sólo puedes 20 minutos?


No te pongas límites, ponte objetivos!!

martes, 1 de julio de 2014

¿quieres avanzar?... aquí hay 10 consejos


Después de muchos años trabajando como psicólogo y coach, después de muchas conferencias, después de haber estado trabajando en distintas ciudades, grandes y pequeñas, después de haber vivido en un par de países tan distintos como España y Estados Unidos, después de muchos años hablando y conociendo a gente de muy diversas partes del mundo, después de todo ésto he podido llegar a concluir que todos somos prácticamente iguales, que todos tenemos las mismas fortalezas y debilidades y que si dejamos de hacer estas diez cosas, a todos, da igual de dónde seamos, nos será mucho más fácil  AVANZAR y EVOLUCIONAR.

 #1
Dejar que las opiniones de los demás controlen tu vida.
 v  No es lo que los otros creen, es lo que tú piensas sobre ti mismo lo que cuenta.
 v  Haz lo que es mejor para ti y para tu vida, no lo que es mejor para todos los demás.

#2
La vergüenza por los errores del pasado.
v  Tu pasado no es igual que tu futuro.
v  Lo que realmente importa es lo que haces bien ahora.

#3
No tener claro qué es lo que quieres.
v  Nunca te alejarás de donde estás hasta que no decidas dónde querrías estar.
v  Piensa bien lo que quieres y entonces ve a por ello con decisión.

#4
Posponer las metas importantes para ti.
v  Hay dos elecciones básicas en la vida: aceptar las cosas como vienen, o aceptar la responsabilidad de cambiarlas.
v  El mejor momento para plantar un árbol es hace 20 años, el segundo mejor momento es ahora.

#5
Elige no hacer nada.
v  No puedes elegir cuándo o cómo morirte, pero sí que puedes elegir cómo vas a vivir ahora mismo.
v  Cada día es una nueva oportunidad para elegir.

#6
Tu necesidad de ser perfecto.
v  Ten como objetivo el éxito, pero nunca olvides tu derecho a equivocarte…
v  Porque si lo haces, también perderás tu habilidad para aprender cosas nuevas y avanzar en la vida.

#7
Huir de aquellos problemas que deben ser solucionados.
v  Deja de huir.
v  Enfréntate a esos asuntos, soluciona los problemas, comunícate, agradece, perdona y quiere a aquellas personas que te rodean que lo merecen.

#8
Inventa excusas en vez de tomar decisiones.
v  La mayoría de los fracasos vienen por culpa de personas que tienen excusas para todo, pero no son capaces de tomar decisiones.

#9
Ignora las cosas positivas de la vida.
v  Lo que ves depende con frecuencia de lo que estás buscando.
v  Disfruta y muestra agradecimiento por todas las cosas buenas que hay en tu vida.

#10
No valores el presente.
v  Demasiado a menudo intentamos conseguir algo enorme sin darnos cuenta que lo mejor de la vida está compuesta de pequeñas cosas


Una vez puestas estas ideas sobre el papel, en tu mano está mejorar o quedarte donde estás. Por mi parte, lo único que puedo hacer es brindarte mi ayuda si crees que la necesitas.